El mercado del alquiler está destrozando nuestra sociedad: redistribuye renta de quienes menos tienen hacia quienes más riqueza concentran, cada vez en mayor medida.
El alquiler es una fábrica de desigualdad.
El mercado del alquiler está destrozando nuestra sociedad: redistribuye renta de quienes menos tienen hacia quienes más riqueza concentran, cada vez en mayor medida.
El alquiler es una fábrica de desigualdad.