En derredor cunde la vegetación más espesa donde se prolonga el bosque denso y, en el claro que enmarca este altar de piedra, mis plegarias se expanden por el contorno y a lo alto.
En derredor cunde la vegetación más espesa donde se prolonga el bosque denso y, en el claro que enmarca este altar de piedra, mis plegarias se expanden por el contorno y a lo alto.
Yo, según mi ser, seguí guardando silencio.
Cuando se fue, el sonido de la puerta al cerrarse tras su espalda, fue un adiós mudo.
Yo, según mi ser, seguí guardando silencio.
Cuando se fue, el sonido de la puerta al cerrarse tras su espalda, fue un adiós mudo.
Cuando la vi, incluso sin conocerla, supe de inmediato que de aquella mujer sabía tanto como si llevásemos una vida juntos.
Cuando la vi, incluso sin conocerla, supe de inmediato que de aquella mujer sabía tanto como si llevásemos una vida juntos.
Donde la noche acaba amanece tu mirada de cielo abierto y surge el reencuentro de sol y vida.
Eres ensenada de aguas tranquilas, ajena de tormentas y plena de luz. Tu camino, sendero a lo cierto, es tránsito de fe en vacío que no daña.
Donde la noche acaba amanece tu mirada de cielo abierto y surge el reencuentro de sol y vida.
Eres ensenada de aguas tranquilas, ajena de tormentas y plena de luz. Tu camino, sendero a lo cierto, es tránsito de fe en vacío que no daña.
Así me hallé, en medio de la calle, a la altura de la parada del autobús, inesperadamente desnudo.
Así me hallé, en medio de la calle, a la altura de la parada del autobús, inesperadamente desnudo.
Cambió una sola nota de la partitura con su instrumento. Nunca logró saber si fue un error o un acto inconsciente. Cambió esa nota musical y toda la orquestación sonó distinta.
Cambió una sola nota de la partitura con su instrumento. Nunca logró saber si fue un error o un acto inconsciente. Cambió esa nota musical y toda la orquestación sonó distinta.