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Más de 18.000 nombres en la nueva gran base de datos de la represión franquista en Galicia
<p><img alt="Más de 18.000 nombres en la nueva gran base de datos de la represión franquista en Galicia" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/26875282-d0d9-4822-a25f-573be71bbca3_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p><em>Mulleres, homes e homiños</em> es el nombre elegido para una nueva gran base de datos sobre la represión franquista en Galicia. Activa <a href="https://represion.memoriadacoruna.gal/" target="_blank">en una web</a> desde este pasado miércoles, incluye información de <strong>más de 18.000 personas que fueron represaliadas o represoras durante la guerra civil y la dictadura franquista en Galicia.</strong> Una enorme recopilación “activa, viva y en continua actualización”, como destaca Carlos Babío, presidente de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica (CRMH) de A Coruña, impulsora del volcado en la red de los datos que durante más de una década recopiló Luís Sánchez Rodríguez.</p><p>Licenciado en Derecho, empleado público de la administración estatal y gallega y jefe del Gabinete de Normalización Lingüística de A Coruña de la Secretaría Xeral de Política Lingüística en sus últimos años,<strong> empezó en 2014 un proceso de recopilación</strong> que lo acabó llevando a conformar una enorme base de datos, con 18.280 fichas de personas víctimas —en su mayoría— y represoras de Galicia o con relación con ella. Con su respectiva biografía, historia personal y política o relación familiar para conformar una gran base de datos sobre la represión.</p><p>“Es una base de datos viva; os sorprendería la cantidad de gente que contacta para incorporar nuevos datos, detallar o rectificar otros… <strong>Ese es el gran valor de esta recopilación</strong>”, explica a <strong>Praza.gal </strong>Carlos Babío, presidente de la CRMH de A Coruña, que advierte de que, pese a su volumen, toda esta cantidad de nombres “son solo <strong>una parte ínfima </strong>del volumen de la represión que hubo en Galicia”.</p><p>Babío destaca, sobre todo, la “funcionalidad” de <strong>una web “de fácil manejo”</strong>, elaborada por Anxo Sánchez, que permite incorporar diferentes filtros para las búsquedas y “cruzar datos de personas” y comprobar así sus relaciones. Y pone un ejemplo, el mismo que expuso en la presentación del proyecto que tuvo lugar este miércoles en el Circo de Artesáns de A Coruña. “Puedes poner en el buscador Deportivo de A Coruña y tienes una lista de<strong> todas las personas vinculadas de algún modo al club </strong>que fueron represaliadas o que formaron parte de la represión”, explica. Aparecen más de 15 personas víctimas y tres participantes en la represión relacionadas con la entidad blanquiazul, desde Bebel García hasta Salgado Torres.</p><p>Son solo dos nombres de los 19.000 a los que se aproxima una base de datos que Sánchez Rodríguez, como recordó en la presentación, comenzó con <strong>Foucellas</strong>. A partir de ahí tiró del hilo y de otros proyectos, como el de <em>Nomes e Voces</em> —cuyo testimonio permanece en la actualidad en el trabajo del grupo Histagra de la USC— que reivindica el investigador y la CRMH “pero que quedó <a href="https://praza.gal/politica/o-censo-estatal-de-vitimas-do-franquismo-basearase-no-proxecto-pioneiro-que-a-xunta-abandonou" target="_blank">totalmente paralizado por la falta de ayuda de la Xunta</a>”.</p><p>Sánchez Rodríguez, como explica Babío, partió de ese proyecto, en el que detectó la ausencia de bastantes represaliados, y comenzó a volcar en su base de datos todas aquellas fichas, además de las de los<strong> archivos de combatientes de la guerrilla</strong>, de las que acoge otra importante base la Diputación de Ourense o de archivos militares y de muchas otras recopilaciones. Y a eso le añadió la consulta de decenas de libros y fuentes documentales, también de las de los represores, en este caso recurriendo a la importante obra de Luís Lamela.</p><p>Entre investigaciones, correcciones y búsqueda continua dedicó once años de trabajo hasta que la CRMH colaboró con él para plasmar todo ese trabajo en una web “de consulta y actualización constante”. Un volcado en una sola base de datos de un conjunto de <strong>bases de datos, con fichas personalizadas y revisión constante</strong>. “Y financiado únicamente con las cuotas de las personas socias de la CRMH de A Coruña, sin ningún tipo de ayuda pública”, aclara Babío.</p><p>Hasta “<strong>nueve o diez horas diarias”</strong> llegó a dedicar a este trabajo una vez jubilado, con la idea de poder mostrarlo al público en un libro, una opción que pronto se volvió inviable. “Serían más de 4.000 páginas y una enciclopedia de diez tomos”, recordaba.</p><p>Hasta que la CRMH de A Coruña, en la presentación del <a href="https://praza.gal/acontece/as-foxas-comuns-da-coruna-unha-investigacion-localiza-os-restos-de-250-asasinados-polo-franquismo" target="_blank">trabajo de Rubem Centeno sobre las fosas de represaliados en el cementerio de Santo Amaro</a>, Sánchez resolvió la duda sobre el nombre de un asesinado. Ahí descubrieron los responsables de la entidad el enorme trabajo que le propusieron <strong>volcar en una web para hacerlo accesible a todo el mundo</strong> y permitir que siguiera creciendo con más aportaciones, que son comprobadas y verificadas. Una labor que empezó por curiosidad en abril de 2014 y que fue plasmada casi doce años después. Pero que todavía continúa.</p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Lo que no puede pasar, pasa
<p><img alt="Lo que no puede pasar pasa" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/4e6661e8-f913-40b0-b9d0-4693a60ef16b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Una paradoja que solo se entiende cuando el daño ya está hecho es que a menudo el saber experto, tan minucioso, resulta ciego para los grandes cambios precisamente porque son patentes a ojo de buen cubero. Contemplando los hechos con orgullosa minuciosidad y dejándose las pestañas en el detalle del microscopio, el <em>expertise</em> a veces descuartiza la realidad y la somete a la infalible precisión molecular perdiendo de vista el bicho que tiene ante sí. Lo hemos hablado antes aquí para referirnos a la juridicidad de prevaricaciones de libro que pueblan el comportamiento de nuestros jueces de misa diaria y cilicio, arbitrariedades que saltan a la vista pero para las que siempre aparece una ratilla con lupa monocular que encuentra un avío legal. Un pormenor que, si lo piensan, no solo no impugna lo aparente sino <strong>que confirma la maquinación.  </strong></p><p>El saber experto con frecuencia actúa como si el mundo no fuera una frase —un flujo con sentido— sino un <strong>diccionario</strong> —un catálogo de fenómenos—. Digo esto porque durante años, buena parte del periodismo digno de tal nombre —no todo, pero mucho, el suficiente— advirtió de la deriva autoritaria de las derechas occidentales y señaló que el viaje tardocapitalista conducía indefectiblemente, otra vez, al fascismo. Lo advertimos a rebufo de las transformaciones del partido conservador estadounidense, primero en una iglesia pentecostal llena de buhoneros y supersticiones, bajo los auspicios de una ignorante beata como Sarah Palin, y después en una <strong>rehala de mamarrachos multimillonarios sin formación</strong> ni escrúpulos con un delincuente iletrado a la cabeza. El periodismo no hablaba de tanques ni de golpes clásicos, sino de algo más inquietante, de la captura del lenguaje, la obscenidad de los intereses y la deslegitimación sistemática del adversario y la institución. El<strong> intento de asalto al Capitolio del trumpismo en enero de 2021</strong> nos parecía un episodio definitivo que despejaba la incógnita, pero, contra la evidencia, el autosatisfecho catedrático de turno aún nos acusaba de precipitación. Y así fue que buena parte de la conversación española y europea siguió girando alrededor de la repetición en <em>super slow motion</em> del estornudo, ciega ante la neumonía. </p><p>Mientras se imponía la conversión de la mentira en estilo, del insulto en programa, del resentimiento en identidad política, politólogos, historiadores y periodistas colaboracionistas o melifluos acusaban a lo más honesto del oficio de melodramático y precipitado. De tener hambre de historia. Y obstaban la superestructura digital y posmoderna, la extravagancia de los actores —Trump, Bolsonaro, Duterte, Ayuso, Farage, Milei…, todos ellos con avíos intelectuales de grupo de refuerzo— como coartada para descreer de lo evidente. Claro, no era un fascismo de museo, sino <strong>uno adaptado a la época, </strong>compatible con pantallas, algoritmos y urnas, pero era y es inequívocamente fascismo. La respuesta fue el desdén ilustrado: “Frivolidad”, “exageración”, “alarmismo”, “demagogia”, “analogías pobres”, “analfabetismo histórico”…  El fascismo —decían— es un fenómeno europeo, ligado a derrotas bélicas, <strong>crisis económicas extremas, contrarrevoluciones del capital</strong>, contraataques de sotanas y tradiciones militaristas. Estados Unidos, con su constitucionalismo, su federalismo, su prensa libre, su cultura cívica, sus <em>check and balance</em> y su tradición liberal era impermeable a esa infección. Allí no podía pasar. Pero ha pasado.</p><p>Hoy, cuando ya casi nadie discute la naturaleza totalitaria del proceso, esa misma<strong> voz experta no se interroga por su error de cálculo</strong> ni aplaude la intuición del periodismo somero. No hace autocrítica, no hay revisión del marco mental ni de los modelos de análisis. Y eso, bien a pesar de que el fenómeno, a la postre, ha resultado no incorporar ningún elemento sustantivo de novedad pues es un calco de lo conocido cien años atrás, un fenómeno exacto a sí mismo en el que operan ya la Gestapo, los camisas pardas, las noches de los cristales rotos, el expansionismo de <em>lebensraum</em> (el “espacio vital alemán” del III Reich), la quema de libros, la persecución de periodistas, artistas e intelectuales, la segregación racial y hasta los campos de concentración. Y sí, como en el común <em>restyling</em> barato de cualquier automóvil, al fascismo le han cambiado los faros halógenos por unos leds que compiten con el diseño de los vehículos de <em>Tron</em>, pero el coche sigue siendo idéntico a sí mismo.</p><p>La razón de este fracaso de buena parte del pensamiento experto no es política, no es un error deliberado o cómplice —o no, en la mayoría de casos— sino que yace en una <strong>cierta inclinación a la visión de túnel, </strong>a desentrañar la minucia de la pincelada y obviar la composición del mural. </p><p>Mucho ha escrito el filósofo Javier Gomá sobre la generalización como única forma de conocimiento disponible. La complejidad del mundo, su muchedumbre de sucedidos y dichos es mareante y por eso solo a vuela pluma somos capaces de hacernos una idea de la realidad. No hace mucho, Gomá escribía: “La realidad está poblada de cosas concretas —grandes, pequeñas o iguales— y no es posible quedar a merendar con la grandeza, la pequeñez o la igualdad, porque estas abstracciones carecen de domicilio conocido”. El filósofo nos subraya que la generalización no es una pobreza del pensamiento, sino su condición misma. Solo lo que puede elevarse de lo singular a lo común se vuelve inteligible para una sociedad. El detalle infinito puede ser científicamente admirable, pero políticamente resulta estéril y si bien el pensamiento experto desconfía de la generalización, la vida democrática depende de ella porque sin abstracción no hay experiencia común posible. La ciencia puede permitirse el detalle infinito, la vida común no<strong>, porque cuando el pensamiento técnico coloniza el espacio moral y político, solo produce parálisis.</strong> Lo vimos durante las décadas de hegemonía del catecismo neoliberal, en que un presunto <em>expertise</em> economicista hacía callar con sus mendaces tablas contables a cuantos subrayaban el cisma de desigualdad que se iba abriendo en todas las sociedades occidentales sin excepción.</p><p>Pero la miopía que emborrona la visión de conjunto no es el único mal del análisis especializado. También padecemos otro conocimiento experto que nos opaca el cuadro: la presbicia de la geopolítica, tan atenta al mapamundi y tan ciega ante las vidas segadas. La geopolítica opera como una suerte de manto de alta capacitación que desdeña el detalle de los atropellos, los asesinatos, el racismo y la violencia del tirano. De pronto, todo lo que ocurre e<strong>n Estados Unidos se explica como un reajuste de los grandes ejes del poder mundial. </strong>El declive relativo de Occidente, el definitivo de Estados Unidos, el ascenso de China, la pugna tecnológica, la guerra comercial o el cansancio imperial. El trumpismo, bajo esta mirada, deja de ser una forma de dominación interna para convertirse en una estrategia exterior, un reajuste mundial como las placas tectónicas recolocándose. La violencia del tirano es un realismo político brutal, señalan los jugadores de Risk, pero comprensible en tiempos de transición global. La geopolítica funciona así, queriendo o sin querer, como anestesia moral, como un juego de tablero de hombres importantes explicado por hombres importantes. Hablar de esferas de influencia permite no hablar de personas, de derechos, de cuerpos, de miedo, de exclusión, de persecución y de purga simbólica y material. Permite observar el fenómeno desde arriba, como si se tratara de un mapa de mesa con miniaturas de fragatas y destructores sin sangre sobre los meridianos. </p><p>El fascismo, sin embargo, nunca se define por su política exterior, que acostumbra a ser belicosa y expansiva. Su verdadera sustancia no está en cómo se relaciona con el mundo sino con la sociedad, <strong>en cómo trata a los suyos. </strong>Porque en el fondo es una forma de sometimiento social y blindaje del poder y el dinero. El fascismo se define en la forma en que clasifica a la población, jerarquiza a la ciudadanía, convierte al disidente en enemigo, al diferente en sospechoso, al vulnerable en residuo y al activista en terrorista mientras roba todo lo que tiene a su alcance. La batalla, bien lo sabemos, se escribe en el registro de la propiedad. Pero ese núcleo queda convenientemente oculto cuando se adopta el lenguaje de los analistas estratégicos que discuten si Trump se acercará o no a Rusia, si tensará aún más el vínculo con Europa, si aislará a Estados Unidos o lo replegará. Se analiza el mapa y se olvida el hogar del que un niño de cinco años es arrancado para introducirlo en un camión de detención. Con su gorrito azul.</p><p>Hay algo profundamente revelador en ese desplazamiento del foco. El liberalismo se narra a sí mismo como sistema internacional, no como pacto civil. Y por eso, cuando el mascarón de proa del liberalismo mundial empieza a transformarse internamente en otra cosa, <strong>se prefiere hablar del barco antes que de la tripulación. </strong>Pero el fascismo no empieza nunca en la frontera, empieza en el interior, en las escuelas, en las universidades, en los medios, en los tribunales, en la administración, en el lenguaje permitido, en la identidad obligatoria, en la conversión del ciudadano en súbdito moral. Reducirlo a una estrategia geopolítica es, en el fondo, otra forma de colaboracionismo: no porque sea celebrado, sino porque es vertido a un idioma que lo vuelve inevitable, como si no fuera una decisión política sino una reacción histórica automática.</p><p>El colaboracionismo apaciguador no consiste en apoyar al autoritarismo, sino en rebajar su categoría, en presentarlo siempre como una anomalía ajena, como una excentricidad nacional, como un <strong>accidente cultural irrepetible</strong>. Nunca como una posibilidad estructural de la democracia misma. Por eso no extraña que hoy, el augurio errado se desplace a Europa. Ahora el mensaje es que lo que pasa allí —nos dicen— no puede pasar aquí. Lo hemos leído en los últimos días.</p><p>Y sin embargo, si uno se detiene a mirar la historia sin el microscopio del historiador ni el telescopio electrónico del geopolítico —a vuela pluma, como solo puede hacerlo el periodismo, que solo puede hacerlo de ese modo por no ser un conocimiento experto sino amplio (“un océano de conocimiento de tres pulgadas de profundidad”)— y la ironía resulta casi obscena. Estados Unidos, país sin tradición fascista propiamente dicha, sin partido único histórico, sin memoria de camisas negras ni pardas, sin derrota fundacional que metabolizar, era <strong>precisamente el lugar donde menos probable parecía el fenómeno. </strong></p><p>Europa, en cambio, no puede alegar ignorancia ni inmunidad pues el autoritarismo ha sido parte del ADN europeo. El liberalismo clásico surgió precisamente como reacción a los desmanes y la concentración de poder del despotismo ilustrado europeo. Aquí el fascismo no fue una hipótesis, fue gobierno, administración y rutina y está inscrito en las derechas europeas no como accidente, sino como genealogía. A veces repudiada, otras blanqueada, a veces heredada sin nombre, pero rara vez extirpada. En muchos países —y no miro a nadie— ni siquiera hubo ruptura con él sino una transición pactada,<strong> no hubo derrota moral del fascismo sino reciclaje y travestismo.</strong> Si alguna vez hubo un lugar donde “no podía pasar”, ese era Estados Unidos, el país que hizo del liberalismo no solo un sistema político, sino un relato fundacional. Y ha pasado. Decir ahora que “aquí no puede pasar” no es una conclusión racional, es la última línea de defensa de quienes no quieren admitir que el error no fue del cálculo, sino de la mirada, o de quienes ya lo consideran un tránsito inevitable y quieren garantizarse una banqueta a cubierto.</p><p>El autoritarismo en Europa no es un visitante extranjero, es u<strong>n pariente incómodo al que se finge no reconocer en las cenas familiares</strong>. Hasta que un día vuelve a ser el rico del pueblo y todos quieren ser su sobrino favorito.</p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Qué queda de democracia en EEUU
<p><img alt="Qué queda de democracia en EEUU" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/7a766be1-1983-4b61-bd9c-8bc39033d437_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Quienes nos preguntamos en 2016, cuando Trump llegó al poder por vez primera, <strong>cuáles serían los efectos que provocaría tener un presidente así en la Casa Blanca</strong>, nos debatíamos entre dos tipos de previsiones. Por un lado, quienes consideraban que el sistema tiene suficientes resortes para resistir los embistes de la barbarie, los famosos <em>check and balances</em>, los contrapesos establecidos en la primera democracia del mundo. Por otro, había quienes no dudaban de que el destrozo iba a ser inevitable. El primer mandato de Trump pareció dar la razón a los primeros, aunque los signos de deterioro de la convivencia habían arraigado ya. El segundo mandato que ahora vivimos bascula hacia el lado contrario. ¿Hemos de asumir que, inevitablemente, Trump va a arrasar con todo? No tan rápido.</p><p>Un análisis detallado de lo ejecutado en lo que va de mandato, <a href="https://legrandcontinent.eu/es/2026/01/20/estados-unidos-sigue-siendo-una-democracia-los-datos-de-un-ano-de-trump-x/" target="_blank">como este que publica </a><a href="https://legrandcontinent.eu/es/2026/01/20/estados-unidos-sigue-siendo-una-democracia-los-datos-de-un-ano-de-trump-x/" target="_blank"><em>Le Grand Continent</em></a>, conduce a la locura, no hay consuelo. Pero aquí no acaba la Historia: las movilizaciones de estos días en Minneapolis pueden ser un punto de inflexión en dos sentidos. En primer lugar, porque <strong>ha obligado a Trump a echar el freno y se han abierto discrepancias serias entre los suyos</strong>. Las protestas le llevaron a destituir a Greg Bovino, jefe del operativo antiinmigración, y su sustituto empezó a hablar de “desescalada”, lo que provocó la reacción inmediata de Steve Bannon, que pedía más madera. Al mismo tiempo, las críticas de Trump al hecho de que Alex Pretti, el enfermero asesinado por el ICE, portara un arma, provocó la respuesta airada de la Asociación Nacional del Rifle, apoyo imprescindible de los republicanos. Se abren grietas entre los bárbaros mientras la aprobación de Trump cae en las encuestas a un 37%, su mínimo.</p><p>Lo más relevante, sin embargo, a mi juicio, es lo que está sucediendo al otro lado. La violencia, asesinatos, detenciones de niños y la mentira sistemática ha acabado con la paciencia de los ciudadanos, y la sociedad civil, ¡al fin!, ha saltado a las calles. Movilizaciones multitudinarias, redes de apoyo entre los vecinos, asociaciones prestando ayuda a quien lo necesita y articulando colaboración. Una sociedad civil que tradicionalmente ha sido fuerte y bien estructurada en EEUU, parecía haberse rendido ante la barbarie, pero ha resucitado. Ha empezado a ser consciente de su poder y a ejercerlo. <strong>Ha sido capaz de lanzar un grito de dignidad al mundo que debemos escuchar.</strong></p><p>Junto a ese tejido social, la cultura ha reaccionado. <em>Streets of Minneapolis</em> de Springsteen quedará ya para la historia como <strong>un canto de guerra contra la barbarie</strong>. ¡Por algo es el Boss! Junto a él, Neil Young, Mark Ruffalo, Madonna, Whoopi Goldberg, Harrison Ford o Stephen King, como cuenta <a href="https://www.infolibre.es/cultura/musica/bruce-springsteen-neil-young-green-day-trump-ice-reactivan-ira-cancion-protesta_130_2137050.html" target="_blank">aquí</a> David Gallardo, han entendido el poder de la cultura, que, junto a una sociedad civil movilizada, puede ser imparable. De Niro clama contra el neofascismo, Michael Keaton se dirige a los propios votantes de Trump para advertirles: “¿No os dais cuenta de que esa gente a la que apoyáis os desprecia, se ríe de vosotros?</p><p>Lo que queda de democracia en EEUU hay que buscarlo hoy en las calles de Minneapolis y en los escenarios de quienes están dando pasos al frente. Ojalá sea una ola que se extienda al resto del país. En noviembre se celebran las <strong>elecciones de medio mandato donde se eligen 435 congresistas</strong>, 33 de los 100 senadores y 34 de los 50 gobernadores que dirigen los Estados. Trump sabe que no lo va a tener fácil. “Si pierdo, buscarán una excusa para destituirme”, ha declarado. Mientras acabo esta columna llega la noticia de que en Texas <a href="https://x.com/ElElectoral/status/2017902804300415315?s=20" target="_blank">los demócratas han arrebatado el escaño a los republicanos</a>, que lo habían ganado en 2024 con 17 puntos de ventaja. </p><p>Viendo las imágenes de las manifestaciones multitudinarias y la fuerza con la que hablan quienes las lideran, me gustaría pensar que, al menos como hipótesis, todavía podemos creer en esa visión que defendía que <strong>las democracias tienen los contrapesos suficientes para parar la barbarie</strong>. Ojalá. Si así es, y coincidiendo con el nobel Acemoglu (ver <a href="https://elpais.com/ideas/2026-01-30/minnesota-como-punto-de-inflexion-para-frenar-a-trump.html" target="_blank">aquí</a>), estoy segura de que todo dependerá, como siempre, de la movilización de la sociedad civil, del pueblo.</p><p>Si esto ocurre, Trump irá perdiendo hegemonía. <strong>Pero aquí tampoco acabará la Historia</strong>. Desde que las ultraderechas emprendieron la ofensiva en el conjunto de occidente, han llegado al poder en algunos casos, han caído en otros y vuelto a subir después…. La alternancia se sigue produciendo en unos y otros gobiernos, pero hasta la fecha, nadie ha conseguido dar respuesta a los malestares y descontentos que fundamentan el apoyo a los bárbaros.</p><p>Ese es <strong>el auténtico desafío.</strong> Tomemos nota también en esta parte del mundo.</p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Qué son los enjambres de IA y por qué representan una nueva amenaza para la democracia
<p><img alt="Qué son los enjambres de IA y por qué representan una nueva amenaza para la democracia" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/ed44e765-2111-436a-b4e4-8f71365ba346_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>En pleno 2026, la idea de que un debate en redes sociales pueda estar manipulado no es una sorpresa para nadie. Pero lo que hoy emerge sobrepasa con mucho los bots clásicos o las cuentas falsas que inundaban Twitter hace apenas unos años. Se trata de <strong>enjambres de inteligencia artificial (IA), </strong>sistemas diseñados para operar de forma coordinada, infiltrarse en el tejido social, mimetizarse con humanos y secuestrar el debate público. Lo que antes parecía ficción distópica ahora es una amenaza tangible.</p><p>La voz de alarma la ha dado un estudio coordinado por el investigador alemán Daniel Thilo Schroeder, del departamento de Tecnologías de Comunicación Sostenibles SINTEF Digital de Oslo (Noruega) y publicado por <a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.adz1697" target="_blank">la revista </a><a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.adz1697" target="_blank"><em>Science</em></a><a href="https://www.science.org/doi/abs/10.1126/science.adz1697" target="_blank">.</a> Un trabajo en el que han colaborado 22 expertos de todo el mundo en<strong> IA, redes sociales, psicología, ciencia de datos y periodismo. </strong></p><p>¿Qué es un enjambre de IA maliciosa? Para entender la magnitud del peligro, primero hay que comprender sus capacidades técnicas. Los enjambres de IA no son simples programas que repiten mensajes; son sistemas inteligentes capaces de<strong> razonamiento estratégico y coordinación masiva. </strong></p><p>Los avances en ingeniería de <em>prompts</em> (la redacción de instrucciones dirigidas a la IA), especialmente a través de técnicas como la llamada “cadena de pensamiento”, permiten que estos modelos aborden<strong> tareas de influencia complejas</strong> manteniendo coherencia y adaptabilidad.</p><p>La clave que define a un enjambre no es solo su inteligencia individual, sino su <strong>coordinación colectiva.</strong> Sistemas como MetaGPT permiten que cientos o miles de agentes autónomos trabajen en equipo, programándose a sí mismos para crear interacciones creíbles. </p><p><strong>Imaginemos un escenario: </strong>hay un debate en Twitter (ahora llamado X) sobre si una ciudad debería aumentar el transporte público o gastar en nuevas carreteras. Un enjambre de IA malicioso quiere convencer a la gente de que el gasto en carreteras es la mejor opción, aunque los datos indiquen lo contrario.</p><p>Para conseguirlo, cada “agente” del enjambre analiza la conversación actual: qué <em>hashtags</em> se usan, cuáles son los mensajes más compartidos, qué usuarios tienen más influencia y cuáles son los temas que generan más emociones. Esto es la IA “pensando paso a paso” antes de actuar. No lanza mensajes al azar, sino que <strong>estudia el terreno.</strong></p><p>Gracias a la “cadena de pensamiento”, la IA crea varios mensajes distintos que, al mismo tiempo,<strong> refuerzan la misma narrativa, </strong>en este ejemplo, a favor de las carreteras. Antes de publicarlos, evalúa cada uno de ellos: ¿qué tono generará más compartidos? ¿Cuál provocará más discusión?</p><p>El enjambre no actúa solo. Cada mensaje se publica desde distintas cuentas falsas que<strong> interactúan entre sí: </strong>se retuitean, comentan, crean hilos de discusión, responden a críticos con argumentos aparentemente convincentes. Todo esto ocurre en tiempo real, adaptándose a cómo la audiencia reacciona.</p><p>El objetivo no es convencer a todos, sino<strong> crear la ilusión de consenso.</strong> La cadena de pensamiento permite a cada agente del enjambre evaluar la reacción de los humanos y ajustar la estrategia: si un mensaje genera pocas interacciones, se modifica y se publica de otra manera. Así, la narrativa falsa termina pareciendo “opinión mayoritaria”, aunque sea una manipulación.</p><p>Además, mediante técnicas de<strong> inundación asistida por IA, </strong>los mensajes del enjambre quedan registrados en la web, foros y comentarios. Esto significa que futuras IA, que entrenen sobre textos reales de Internet, absorberán estas narrativas como si fueran información legítima, perpetuando la manipulación en nuevos debates.</p><p>A este fenómeno se suman otras ventajas de la IA a la hora de desinformar. Un hallazgo inquietante de estudios recientes es que los perfiles con rostros generados por IA a menudo se perciben como <strong>más confiables que los reales.</strong> Esta “superioridad estética” facilita que los enjambres construyan credibilidad antes de lanzar ataques coordinados de desinformación. No hablamos de simples memes o noticias falsas; hablamos de manipulación emocional y estratégica a escala industrial.</p><p>La aparición de estos enjambres no surge de la nada. Su diseño, según la citada investigación, se alimenta de <strong>un historial de manipulación organizada </strong>en redes sociales que ha escalado en alcance y sofisticación. Entre 2017 y hoy, los estudios documentan que las operaciones de desinformación digital se expandieron de 28 países a más de 70, afectando desde elecciones democráticas hasta conflictos armados. Hay ejemplos con bots tradicionales en la última década en Brasil, Filipinas, Estados Unidos o Myanmar que han tenido éxito a la hora de manipular a la opinión pública. Incluso para provocar revueltas violentas.</p><p>¿Cómo logran estos enjambres <strong>doblegar la percepción social? </strong>Los estudios identifican varios caminos, pero dos destacan por su eficacia y sofisticación.</p><p>El primero es la creación de lo que los investigadores denominan<strong> cascadas de consenso sintético.</strong> Mediante la amplificación masiva de una narrativa, el enjambre genera la ilusión de que todo el mundo piensa igual. </p><p>El ser humano, instintivamente social, se deja influir por la “prueba social”: si parece que todos coinciden en algo, <strong>dudamos de nuestro propio juicio.</strong> Incluso políticos reales pueden modificar su discurso al percibir un falso entusiasmo generalizado. Es manipulación emocional en directo, con efecto multiplicador.</p><p>El segundo mecanismo es más sutil y peligroso: se inunda la web con contenido duplicado o falso, de modo que los rastreadores que alimentan los modelos de IA lo incorporen en futuros entrenamientos. En otras palabras, se está contaminando la base de conocimiento de la inteligencia artificial que todos utilizaremos mañana. No se trata solo de desinformación: es<strong> un envenenamiento del pozo del conocimiento humano</strong> a escala tecnológica.</p><p>El impacto de estos mecanismos no se limita a la opinión pública; afecta directamente a la acción social. Narrativas inflamatorias contra minorías, ideologías extremistas o falsos consensos políticos pueden abonar violencia real y movilizar masas, <strong>erosionando las normas democráticas </strong>de manera sistemática y silenciosa.</p><p>Frente a este panorama, ¿qué puede hacerse? Los investigadores proponen un<strong> abanico de medidas </strong>que van desde la regulación hasta la innovación tecnológica.</p><p>En materia de gobernanza, la Unión Europea ya ha dado pasos con el Acta de Inteligencia Artificial, que prohíbe sistemas capaces de manipular subliminalmente el comportamiento humano. Pero el desafío es global: <strong>se requieren normas internacionales</strong> equivalentes a las que existen para ciberataques o armas químicas.</p><p>Una estrategia técnica innovadora sería, proponen, l<strong>a “inmunización de modelos”. </strong>Similar a una vacuna, implica entrenar proactivamente a los sistemas de IA para reconocer y resistir la generación o amplificación de contenido dañino mediante ejemplos adversarios y objetivos de seguridad específicos. En paralelo, se pueden introducir bots “benévolos” que actúen como contrapeso: mediadores de información verificada y promotores de cooperación en línea, reduciendo el efecto de los enjambres maliciosos.</p><p>El rediseño de plataformas también es clave. Las arquitecturas prosociales buscan distinguir humanos de bots mediante <strong>verificación descentralizada,</strong> limitar el anonimato malicioso y recompensar discursos constructivos en lugar de contenido diseñado solo para generar indignación o polarización.</p><p>El enjambre ya está aquí. Y su mayor victoria sería que nunca nos diéramos cuenta de que el perfil con el que discutimos en pantalla no es humano, sino un <strong>producto de la ingeniería estratégica.</strong></p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Cuentas de inversión y coto a los 'finfluencers': el plan del Gobierno para rentabilizar a los pequeños ahorradores
<p><img alt="Cuentas de inversión y coto a los 'finfluencers': el plan del Gobierno para rentabilizar a los pequeños ahorradores" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/72c85e07-b67f-4f38-8bcd-4612efa4cd90_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Este viernes terminó el plazo de consulta pública que el Ministerio de Economía lanzó para recoger las opiniones sobre la creación de una cuenta de ahorro e inversión promovida desde lo público. El objetivo de esta medida es<strong> mover el dinero de los ciudadanos que tienen fondos de baja remuneración</strong> —1,2 billones en España— hacia <a href="https://www.infolibre.es/economia/tasa-zucman-impuesto-solidaridad-ideas-gravar-grandes-patrimonios-piden-paso-europa_1_2067932.html">otros productos financieros</a> más rentables, pero sin un riesgo demasiado alto. </p><p>Hace unas semanas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba también la creación de un fondo soberano llamado España Crece, que estará dotado de 10.500 millones del Plan de Recuperación y buscará también atraer capital privado. A la vez, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) <a href="https://www.infolibre.es/medios/regulador-europeo-propone-someter-influencers-cumplir-normas-menores-publicidad-odio_1_2126502.html">ponía el foco en los </a><a href="https://www.infolibre.es/medios/regulador-europeo-propone-someter-influencers-cumplir-normas-menores-publicidad-odio_1_2126502.html"><em>influencers</em></a><a href="https://www.infolibre.es/medios/regulador-europeo-propone-someter-influencers-cumplir-normas-menores-publicidad-odio_1_2126502.html"> </a>que dan consejos de inversión en redes, los denominados <em>finfluencers</em>. “Promocionar un servicio o un producto financiero no es como promocionar zapatos”, advertía el director de la entidad, Carlos San Basilio. No hay que olvidar que estos consejos pueden tener consecuencias muy graves para quien pone todos sus ahorros en la misma cesta. </p><p>Por ello, tanto Europa como España empiezan a mirar hacia la inversión y las finanzas —campos áridos y poco conocidos para muchos mortales— como una de las patas para <strong>promocionar el mercado interno de la Unión Europea, </strong>tal como se ha pedido desde organismos como la OCDE o en el famoso informe de Enrico Letta y Mario Draghi. Sin embargo, el camino a recorrer parece largo. “En esta estrategia se combinan varias circunstancias. En primer lugar, se ha acumulado un volumen de ahorro no solo en las rentas altas, sino también en las medianas, y los gobiernos están tratando de canalizarlo, de forma que eso derive en un aumento de la actividad productiva”, explica Juan Torres López, catedrático de Economía Aplicada. En corto, que ese dinero que está “quieto” genere valor más allá del puramente especulativo y ayude a despegar a empresas, a financiar la economía con ahorro a largo plazo o a impulsar determinados sectores europeos. </p><p>En el documento publicado por el Ministerio de Economía señalan que el objetivo de productos como la cuenta remunerada es que entidades y brókeres ofrezcan un paquete de varios instrumentos de inversión con reglas simples, costes previsibles y un tratamiento sencillo para pequeños inversores. En cuanto al fondo soberano, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, apuntaba que sería un instrumento destinado a “entrar en el capital de las empresas que así lo deseen” y lo ejemplificaba con las pymes y startups. “Tenemos un gran ecosistema de <em>startups</em>, pero necesitan financiación y escala, y ahora mismo les cuesta conseguirla dentro de la UE”, concluía. </p><p>En opinión de Torres, la intención es buena, aunque el resultado podría no ser tan evidente. “Yo creo que lo que pueda tener de bueno el movilizar el ahorro está muy limitado, porque en nuestras economías el sistema financiero no está orientado prioritariamente a financiar la actividad productiva”, y apunta a que promover instituciones o bancos “que estuvieran directamente comprometidos con la actividad productiva, como mejorar infraestructuras, servicios públicos o financiación para jóvenes” sería más eficaz. </p><p>Los pasos de España se enmarcan dentro del plan europeo denominado <strong>Unión de Ahorros e Inversiones</strong>, que busca crear mecanismos para que los ciudadanos de la unión inviertan sus ahorros en sectores estratégicos para Europa. De hecho, según Bruselas, 10.000 millones de euros ahorrados por los hogares están en depósitos donde no producen rendimientos. Y en el fondo de la idea, aparece de nuevo <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/trump-acelera-desacoplamiento-economico-europa-estados-unidos_1_2132005.html">la incertidumbre geopolítica como motivación</a>: “La Unión de Ahorros facilitaría la financiación en ámbitos como la descarbonización, la innovación tecnológica y la mejora de la seguridad, <strong>todos ellos esenciales para mantener la competitividad de Europa </strong>en el mundo”, señala <a href="https://www.consilium.europa.eu/es/policies/savings-and-investments-union-siu/" target="_blank">el documento</a> publicado por el Consejo de Europa. Y es que muchos pequeños ahorros juntos son el objetivo de las nuevas políticas europeas que quieren apelar a un mercado interno de 450 millones de ciudadanos. </p><p>En la jerga financiera, se denomina <em>dumb money</em> (dinero tonto, en inglés) al capital de pequeños inversores individuales que entran puntualmente en el mercado motivados por consejos, tendencias o redes sociales. Pero lo cierto es que la coordinación a través de foros y redes terminó por dejar patente su importancia y desmentir ese apelativo de “dinero tonto”. Por eso, controlar a quienes dan consejos de inversión se ha convertido en otro de los objetivos de las políticas financieras. </p><p>La palabra <em>finfluencer</em> seguramente no les diga nada, pero si les hablo de creadores de contenido dedicados a dar consejos sobre inversión, tal vez se hayan tropezado con alguno mientras paseaban por las redes sociales. Hay para todos los gustos: desde cuentas de divulgación, a otras de dudosa fiabilidad. Hay perfiles que tan pronto asesoran sobre una rutina de gimnasio, como te hablan de emprendimiento; hay coleccionistas de bolsos Hermès; prescriptores que te enseñan a invertir en 30 días o cuentas que te recomiendan una app para comprar criptomonedas de forma “supersencilla”. </p><p>El problema es distinguir quién es quién en este mar de consejeros y por eso la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha empezado a vigilarlos de cerca y pretende hacerles responsables de sus consejos de inversión. También, por el riesgo que suponen para los pequeños inversores aficionados. De esta forma, el regulador prevé <strong>sanciones de hasta 500.000 euros</strong> por abuso de mercado en función de si es falsa la información que se da, de si la recomendación se hace es por conflictos de interés no declarados o por publicidad encubierta. </p><p>“Los riesgos de seguir los consejos de los prescriptores son altísimos y más <a href="https://www.infolibre.es/economia/criptopreferentes-promesas-ganar-dinero-complejidad-mercado-abonan-terreno-estafas_1_1945333.html">cuando se trata de criptomonedas</a>, porque son un producto sin respaldo”, explica Verónica Rodríguez, de la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin). “<strong>Hay que sospechar de cualquier promesa de inversión que te ofrezca una rentabilidad notablemente superior a la media del mercado</strong>, por encima del 5% o 6%, y a corto plazo”, explica. Además, puntualiza que no es imposible obtenerlas, pero suelen ser productos de alto riesgo, más recomendados para expertos que para particulares que se juegan sus ahorros. </p><p>Muchos seguramente piensen que lo que narra Asufín no les puede pasar o que las finanzas son cosas más serias, que suelen pasar por la oficina de un banco o un gestor. Pero resulta que hace no mucho, en 2021, un <em>youtuber</em> sentado en su casa hizo perder 1.200 millones de dólares en apenas 24 horas a varios fondos de cobertura de Wall Street. Se llama Keith Gill y su perfil en redes, <em>Roaring kitty</em> (gatito que ruge), consiguió que miles de pequeños inversores se organizaran a través de foros como <em>Reddit</em> para comprar masivamente acciones de GameStop, una empresa que los grandes fondos daban por perdida y contra la que habían apostado en corto. </p><p>El directo de Keith Gill provocó una subida histórica en el precio de la acción, hizo perder unos miles de millones a los fondos que apostaban a la baja y dejó claro que Internet tenía mucho que decir en el sistema financiero moderno. <strong>Pero no todos los </strong><em><strong>influencers</strong></em><strong> tienen alma de Robin Hood, ni sus consejos son desinteresados o sus intereses públicos. </strong></p><p>Otra cosa que dejó patente este episodio, que incluso inspiró la película <em>Dumb Money (2023)</em>, es que muchos pequeños inversores coordinados y juntos —dueños del citado “dinero tonto”— podían jugar un papel relevante en el mercado.</p><p>Por cierto, el fondo de inversión en cuestión terminó liquidando sus activos y cerrando en 2022 y también mucha de la gente que durante un momento se pensó millonaria terminó perdiendo su dinero. Porque, como concluye Rodríguez, “esa es la principal premisa que no podemos olvidar cuando se habla de inversiones”.</p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Los datos desmontan el relato del PP sobre un Constitucional dedicado a invalidar al Supremo
<p><img alt="Los datos desmontan el relato del PP sobre un Constitucional dedicado a invalidar al Supremo" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/98db0bc2-1647-4352-98d8-6e978caf0b6f_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p><a href="https://www.infolibre.es/politica/pp-lanza-deslegitimar-constitucional-cuya-composicion-feijoo-casado-pactaron-sanchez_1_1832427.html" target="_blank">La campaña de descrédito a la que el PP ha sometido al Tribunal Constitucional (TC)</a> a cuenta de la anulación, en 2024, de la sentencia de los ERE de Andalucía y el aval a la ley de amnistía repite un mantra. El partido que dirige Alberto Núñez Feijóo, junto a los ultras de Vox y los principales colectivos de la derecha judicial sostienen que el órgano de garantías se ha convertido en <strong>una suerte de tercera instancia</strong> una de cuyas funciones –con la actual mayoría progresista– ha pasado a ser la de <strong>revocar sentencias firmes del Supremo invadiendo sus competencias</strong>. Los datos, sin embargo, no se compadecen con esa opinión. Desde enero de 2023, cuando el progresista Cándido Conde-Pumpido se convirtió en presidente, las resoluciones penales del Alto Tribunal anuladas en recursos de amparo fueron seis, frente a las cinco de los tres años anteriores en los que hubo mayoría conservadora. En 2024, el TC anuló 17 sentencias de las cinco salas del Supremo de los 6.125 recursos presentados contra sus resoluciones, un 0,2%, lo que indica que la tesis del PP no se sostiene. </p><p>La queja se lanzó por primera vez <a href="https://www.infolibre.es/politica/constitucional-da-razon-exdiputado-alberto-rodriguez-enmienda-supremo_1_1689256.html#:~:text=El%20Tribunal%20Constitucional%20(TC)%20ha%20estimado%20el,propinarle%20una%20patada%20a%20un%20polic%C3%ADa%20durante" target="_blank">tras la revocación por el órgano de garantías de la condena de inhabilitación contra el exdiputado canario de Podemos Alberto Rodríguez</a> con la que la Sala de lo Penal del Supremo, presidida entonces por el conservador Manuel Marchena, alteró la composición del Parlamento. <strong>"El Constitucional está, de forma consciente e intencionada, mandando un mensaje al Supremo: que ahora es un tribunal de instancia"</strong>, dijo en enero de 2024 Feijóo en una entrevista en EsRadio. El líder del PP aseguró entonces que se sentía perplejo por la decisión del Constitucional sobre el parlamentario y aseguro que no existían antecedentes de que el Supremo estuviera <strong>"siendo corregido, es decir, siendo suplantado por el Tribunal Constitucional"</strong>. La misma crítica se repitió con <a href="https://www.infolibre.es/politica/constitucional-chaves-grinan-caso-ere_1_1842470.html#:~:text=El%20Tribunal%20Constitucional%20(TC)%20ha%20anulado%20este,Press%20que%20la%20mayor%C3%ADa%20del%20Pleno%20han" target="_blank">las sentencias que revocaron las condenas de los ERE</a> y, de forma preventiva, ha vuelto a aparecer en fechas recientes con las futuras decisiones sobre <a href="https://www.infolibre.es/politica/supremo-dividido-primera-vez-causa-proces-dinamita-amnistia-lideres-proces_1_1831658.html" target="_blank">la no aplicación de la amnistía por el Supremo a los líderes del </a><a href="https://www.infolibre.es/politica/supremo-dividido-primera-vez-causa-proces-dinamita-amnistia-lideres-proces_1_1831658.html" target="_blank"><em>procés</em></a> o la condena al ex fiscal general del Estado.</p><p>Las acusaciones de Feijóo se producen con plena conciencia de que, al contrario que el Constitucional, <strong>el Tribunal Supremo cuenta con una clara mayoría conservadora</strong> entre sus miembros. Esa sensibilidad mayoritaria en el Alto Tribunal ha sido reforzada, además, por <strong>un Consejo General del Poder Judicial</strong> elegido en 2013 –con la mayoría absoluta de Mariano Rajoy– y que fue <strong>prorrogado durante más de cinco años</strong> por la negativa del PP a negociar con el PSOE. El <em>rodillo</em> de la mayoría de vocales conservadores del Poder Judicial solo pudo frenarse mediante una reforma legal sacada adelante por el Gobierno de Pedro Sánchez en marzo de 2021 que impidió nombrar magistrados al órgano de gobierno de los jueces mientras estuviera en funciones. </p><p>Esa supuesta intromisión promovida por la actual mayoría progresista actual del Constitucional en las funciones del Tribunal Supremo <strong>no tiene un sustrato fáctico</strong>. Un vistazo al archivo de resoluciones del órgano de garantías muestra que, en realidad, las resoluciones del Alto Tribunal que llegan al órgano de garantías cada año son mínimas en comparación con la producción de sentencias de sus cinco salas, y la mayoría de las impugnadas proceden de la de lo Contencioso-Administrativo. Las resoluciones anuladas de la Sala de lo Penal por el Constitucional –como la de los ERE o la de Alberto Rodríguez– se cuentan cada año con los dedos de una mano. Y <strong>viene siendo así sea cual sea la sensibilidad mayoritaria en el tribunal de garantías</strong>. En los últimos tres años de mayoría progresista, el máximo intérprete de la Constitución ha otorgado amparos frente a <strong>seis</strong> resoluciones penales del Supremo. En los tres años anteriores, en los que los conservadores eran mayoritarios, esas mismas resoluciones fueron <strong>cinco</strong>. </p><p>Entre 2020 y finales de 2022 (trienio de mayoría conservadora), el Constitucional estimó que la Sala de lo Penal del Alto Tribunal había vulnerado los derechos fundamentales a un proceso con todas las garantías y a la presunción de inocencia de <a href="https://www.infolibre.es/politica/doce-detenidos-ataque-sede-cultural-cataluna-madrid_1_1093282.html" target="_blank">los 14 ultraderechistas que asaltaron el centro cultural catalán Blanquerna de Madrid durante la Diada de 2013</a>. También consideró violado por esa misma Sala el derecho fundamental a <a href="https://www.infolibre.es/politica/constitucional-corrige-supremo-defiende-libertad-expresion-cesar-strawberry_1_1180566.html#:~:text=El%20Tribunal%20Constitucional%20se%20pone%20del%20lado,prisi%C3%B3n%20impuesta%20por%20la%20Sala%20de%20lo" target="_blank">la libertad de expresión del cantante del grupo Def Con Dos, César Strawberry</a>. El Supremo, según el Constitucional, también vulneró otros derechos fundamentales de recurrentes en asuntos relacionados con el narcotráfico, como <strong>el derecho de defensa, o a un proceso con todas las garantías o a la libertad personal,</strong> en este último caso por haber mantenido en prisión a una condenada más tiempo de lo debido.</p><p>Tras la renovación de finales de 2022 que impuso una mayoría progresista y hasta el pasado 1 de enero solo se anuló una resolución penal más procedente del Supremo (seis en total). Además de la del diputado de Podemos Alberto Rodríguez (que declaró que el Supremo había vulnerado su derecho fundamental a la legalidad penal al imponerle una inhabilitación no prevista en el Código Penal para las penas de multa), el Constitucional <strong>amparó al líder de Bildu Arnaldo Otegi ante el intento del Alto Tribunal de juzgarlo de nuevo por el </strong><em><strong>caso Bateragune</strong></em>, por el que había sido condenado a seis años y medio de cárcel que ya había cumplido. </p><p>Otra sentencia de la Sala de lo Penal en parte anulada en los últimos tres años fue <strong>la de los ERE</strong> al estimar los recursos de amparo de los expresidentes socialistas andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán, así como los de varios exconsejeros. Más allá de los casos con mayor trascendencia política, el órgano de garantías también tumbó la condena del único acusado por <a href="https://www.infolibre.es/politica/jurado-declara-no-culpable-miguel-lopez-asesinato-suegra-viuda-expresidente-cam_1_1176802.html#:~:text=El%20jurado%20popular%20ha%20declarado%20no%20culpable,le%20declara%20no%20culpable%20del%20delito%20de" target="_blank">el crimen de la viuda del presidente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM)</a>, así como otra resolución relacionada con un asesinato machista. </p><p>Así pues, para el PP, lo que con una mayoría conservadora no suponía ningún problema, sí lo es cuando son los magistrados a propuesta del PSOE los que están más representados en el Constitucional. Hasta el punto de que su vicesecretario institucional, Esteban González Pons, llegó a referirse al órgano de garantías como <a href="https://www.infolibre.es/politica/gonzalez-pons-tilda-cancer-tc-pumpido-pide-perdon-no-afortunada_1_1695759.html" target="_blank">el "cáncer del Estado de derecho"</a> (luego pidió perdón). </p><p>Feijóo insiste en cuanto le preguntan –y más después de las sentencias de los ERE y la que avaló la ley de amnistía– en que el tribunal de garantías es un<strong> "órgano político"</strong> que, como sostiene su número dos, Miguel Tellado, <strong>"está trufado de exmiembros del Gobierno de Pedro Sánchez"</strong>. El principal partido de la oposición, que logró <a href="https://www.infolibre.es/politica/presidente-constitucional-pago-cuotas-militante-partido-popular_1_1091766.html#:~:text=El%20presidente%20del%20Constitucional%20pag%C3%B3%20cuotas%20de,partido%20de%20Mariano%20Rajoy%20mientras%20era%20magistrado;" target="_blank">colocar a uno de sus afiliados en la presidencia (Francisco Pérez de los Cobos)</a>, nombró magistrado a uno de sus diputados más veteranos (Andrés Ollero) y elige siempre perfiles muy próximos (como Enrique Arnaldo o Concepción Espejel) como magistrados. Y sus votos han sido decisivos para designar a ocho de sus 12 miembros. También a los progresistas.</p><p>Pese a haber obtenido dos mayorías absolutas en lo que va de siglo –con José María Aznar y Mariano Rajoy–, la formación conservadora nunca ha restringido el artículo 44 de la <a href="https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1979-23709" target="_blank">Ley Orgánica del Tribunal Constitucional</a>. Se trata del precepto que permite recurrir en amparo ante el Constitucional las decisiones judiciales <strong>–también las del Supremo–</strong> que vulneren derechos fundamentales siempre que se den tres condiciones: que se hayan agotado los recursos judiciales, que la violación del derecho sea imputable directamente a una acción u omisión del órgano judicial y que esta haya sido formalmente denunciada a lo largo del proceso si hubo oportunidad para ello. </p><p>Fuentes del Constitucional recuerdan que, según la memoria de 2024, ese año se recibieron <strong>6.125 recursos de amparo</strong> contra resoluciones, no solo penales, sino también del resto de las Salas del Alto Tribunal –Civil, Contencioso-Administrativo, Social y Militar–. De todas ellas, solo se anularon 17 (un 0,2%), lo que indica que, al contrario de lo que mantienen el principal partido de la oposición y la derecha judicial, el órgano de garantías avala la inmensa mayoría del trabajo de la más alta instancia judicial española. En el año anterior, también con mayoría progresista en el tribunal, solo se anuló una. Con mayoría conservadora, en 2018 se revocaron cuatro; 19 en 2019; dos en 2020; ocho en 2021 y cuatro en 2022. "Desde que se creó el Tribunal Constitucional, cada año ha habido anulaciones del sentencias del Supremo mediante la estimación de recursos de amparo", recuerdan desde el órgano. "El argumento de la injerencia en el Alto Tribunal, por tanto, no se sostiene".</p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
Mejor hablar de Sánchez que de sanidad: cómo las derechas han socavado el debate autonómico
<p><img alt="Mejor hablar de Sánchez que de sanidad: cómo las derechas han socavado el debate autonómico" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/c3528e82-c442-42e8-8ce0-dd99133c6938_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>España vive ya en plena ebullición electoral. El país mira ya a Aragón, que irá a las urnas el próximo 8 de febrero. Una cita adelantada por el presidente regional, <a href="https://www.infolibre.es/politica/zaragoza-no-merida-azcon-tira-ayuso-busca-voto-modelo-contrario-guardiola_1_2136544.html">Jorge Azcón</a>, con la excusa de no poder pactar los presupuestos con Vox. Mítines, entrevistas, spots. Pero, de nuevo, la batalla local traspasa los temas al escenario nacional.</p><p>Las elecciones autonómicas tienen una enorme trascendencia de políticas de gestión porque <a href="https://www.infolibre.es/politica/montero-defiende-acuerdo-catalan-mantiene-solidaridad-profundiza-federalismo_7_1873114.html">en un país tan descentralizado</a> recaen sobre los Ejecutivos regionales las competencia de las columnas vertebrales del estado del bienestar: sanidad, educación, dependencia y servicios sociales.</p><p>La propia dinámica<a href="https://www.infolibre.es/politica/extremadura-abre-ciclo-electoral-derechas-midiendo-fuerzas-psoe-plena-crisis_1_2117504.html"> del ciclo electoral autonómico</a> ha quedado alejada incluso de su propio calendario, ya que el PP, en consonancia con los barones autonómicos, ha decidido planificar las contiendas con el fin principal de desgastar al Ejecutivo de Pedro Sánchez. A eso responde principalmente que se hayan adelantado <a href="https://www.infolibre.es/politica/pp-queda-manos-vox-extremadura-psoe-sufre-descalabro-historico_1_2118128.html">los comicios en Extremadura</a> (que fueron el 21 de diciembre) y en Aragón, cuando tocaban de nuevo en 2027. De esta manera, se precipita esa batalla, coincidiendo con que se tienen que convocar obligatoriamente las de Castilla y León (15 de marzo) y las de Andalucía (teóricamente en el mes de junio).</p><p>Tras Extremadura, en Aragón las derechas vuelven a centrar su campaña en temas nacionales y, sobre todo, explotar el conocido <a href="https://www.infolibre.es/tintalibre/radiografia-antisanchismo_1_2105266.html">voto antisanchista,</a> el fenómeno por el que convierten al presidente del Gobierno en su principal rival. Esa estrategia resultó exitosa el 28M, las elecciones municipales y regionales de hace casi tres años, cuando el PP, de la mano de Vox, pintó de azul la mayor parte del mapa político autonómico.</p><p>De hecho, PP y Vox han convertido la campaña aragonesa casi en un plebiscito de política nacional tratando de evitar la gestión, por ejemplo, de la sanidad que, desde 2023, está en manos de los populares. Asimismo, los dos partidos venden el anticatalanismo como una de sus principales banderas en una comunidad fronteriza y critican al PSOE sus pactos con los soberanistas y la inestabilidad parlamentaria obviando que la legislatura en Aragón, con un cómoda mayoría absoluta de los populares y de la extrema derecha, apenas ha durado dos años.</p><p>Esa nacionalización de la contienda electoral se evidenció de manera clara con la presencia de la presidenta madrileña,<a href="https://www.infolibre.es/politica/zaragoza-no-merida-azcon-tira-ayuso-busca-voto-modelo-contrario-guardiola_1_2136544.html"> Isabel Díaz Ayuso, </a>en la campaña junto a Azcón. Su principal mensaje fue: “Le pido a los aragoneses ser la voz de España. Aragón y los españoles le dicen a Sánchez adiós, <em>goodbye</em>, agur, adéu y, como decís aquí, hala pues".</p><p>Por eso, frente a propuestas y medidas concretas, Azcón ha puesto al Gobierno de Sánchez como su principal enemigo, identificándolo en<a href="https://www.infolibre.es/politica/psoe-lamenta-no-exista-candidatura-unica-izquierda-aragon_1_2120181.html"> Pilar Alegría</a>. También se ha evidenciado en la cumbre de barones del PP organizada en Zaragoza contra el sistema de financiación autonómica planteado por el Ministerio de Hacienda que dirige María Jesús Montero. Y el presidente aragonés ha convertido también en un objetivo para llenar sus discursos al titular de Transportes, Óscar Puente.</p><p>El Partido Popular lleva años aplicando la estrategia de convertir las citas electorales en campos de batalla de índole nacional. Todo ello a raíz de las elecciones anticipadas en Madrid en 2021, que ganó Isabel Díaz Ayuso presentándose con el modelo contrario a Sánchez. Esa imagen por evitar hablar de la gestión se materializó en la carta en blanco que envió a todos los ciudadanos sin ninguna propuesta, solo con su foto y la palabra 'libertad'. Esta táctica ha dado buenos resultados a excepción paradójicamente de <a href="https://www.infolibre.es/temas/23j-elecciones-generales/">las elecciones generales </a>cuando Sánchez encabezaba la papeleta del PSOE.</p><p>Ese intento de nacionalizar la campaña en Aragón se contrapone con los motivos de los ciudadanos para elegir una papeleta u otra. Según <a href="https://www.cis.es/documents/d/guest/es3543mar_a-pdf">el barómetro preelectoral del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS</a>) sobre el 8F, el 61,2% asevera que los temas de Aragón serán lo más importante para decidir, mientras que el 27,3% lo hará poniendo sobre la mesa asuntos nacionales. Casi el diez por ciento contesta que “ambos por igual".</p><p>Y la estrategia de dominar las campañas a través de lo nacional está todavía más presente en la ultraderecha de Vox, que da mucha más importancia a la marca y al líder general,<a href="https://www.infolibre.es/politica/abascal-arremete-gobiernos-autonomicos-pp-vox-apoyo_1_2121495.html"> Santiago Abascal</a>, que a sus propios ‘número uno’ en la plancha electoral. De hecho, su presencia ha sido constante desde la precampaña en los dos territorios. </p><p>Diferente estrategia en la izquierda, que trata <a href="https://www.infolibre.es/politica/campana-pueblo-pueblo-pilar-alegria-descoloca-derechas-marca-camino-psoe_1_2125415.html"><a href="https://www.infolibre.es/politica/campana-pueblo-pueblo-pilar-alegria-descoloca-derechas-marca-camino-psoe_1_2125415.html" target="_blank">de poner en el foco los temas de gestión autonómic</a></a><a href="https://www.infolibre.es/politica/campana-pueblo-pueblo-pilar-alegria-descoloca-derechas-marca-camino-psoe_1_2125415.html" target="_blank">a</a>. La candidata socialista, Pilar Alegría, se está fijando especialmente en la educación, la sanidad y la despoblación. Por esto, ha lanzado compromisos como reducir la media de tiempo de espera en Atención Primaria de 21 a 3 días y garantizar un transporte público para todas las personas que se desplacen a su médico de cabecera.</p><p>Asimismo, los partidos progresistas están incidiendo<a href="https://www.infolibre.es/politica/abengochea-iu-sumar-azcon-gobiernan-intereses-privados-grandes-empresas_1_2132682.html"> en la vivienda</a>, considerado el principal problema por los ciudadanos de esa comunidad, según el barómetro del CIS. Todo en una comunidad que no aplica el paraguas que da la ley estatal. Por eso, una reclamación común del PSOE, IU-Sumar, Podemos y la Chunta Aragonesista es que el Gobierno autonómico la adopte para declarar zonas tensionadas y poder topar los alquileres como se está haciendo en Cataluña, Euskadi y <a href="https://elpais.com/economia/vivienda/2026-01-29/el-alquiler-baja-un-86-en-navarra-tras-medio-ano-con-el-mercado-intervenido.html" target="_blank">Navarra.</a></p>
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February 2, 2026 at 5:50 AM
'El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia' o cómo recuperar lo que el Estado regaló al clero
<p><img alt="'El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia' o cómo recuperar lo que el Estado regaló al clero" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/4bbd829a-cffa-4c65-ab79-c6a30fb9cbd0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>“Con este libro no pretendemos dar una respuesta exhaustiva todos los problemas, pero sí <strong>arrear una patada al avispero</strong> para que se conozca lo ocurrido a través de algunos ejemplos, comenzando por la Mezquita de Córdoba”. Con esta declaración de intenciones comienza <em>El expolio de las inmatriculaciones de la Iglesia. </em><em><strong>La Mezquita de Córdoba y otros casos de libro </strong></em>(Akal, 2026), donde sus autores, Antonio M. Rodríguez y Aristóteles Moreno, van destejiendo la madeja jurídica que ha permitido a la Iglesia inmatricular más de 34.000 bienes entre 1998 y 2015 gracias a una <a href="https://www.infolibre.es/politica/inmatriculaciones-20-anos-regalo-aznar-iglesia-pudo-evitarse_1_1162798.html">ley del Gobierno de José María Aznar</a>, y otros muchos antes, gracias a un artículo de la ley hipotecaria franquista. </p><p>“El artículo suponía la equiparación a efectos registrales de Iglesia y Estado como si fueran hermanos siameses cosidos por el corazón y el bolsillo. De ahí que resulte tan complicado separarlos todavía”, recoge el libro. Y de aquellos polvos, estos lodos. “Gran parte de estos bienes que los obispos pusieron a su nombre los han mantenido y conservado el Estado y las comunidades”, denuncia Moreno.</p><p>Durante décadas, estas leyes permitieron que los <strong>obispos certificaran ellos mismos la propiedad</strong> de esos <a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/inmatriculaciones-iglesia-recuperar-patrimonio-cultural_1_1161696.html">bienes que se inscribían por primera</a> vez en el Registro de la Propiedad, <strong>sin aportar títulos de compra</strong>, igual que si fueran funcionarios públicos. Uno de los más emblemáticos es la Mezquita de Córdoba, a la que los autores dedican la mayor parte del trabajo. Ambos son cordobeses y están al tanto de las reclamaciones de los movimientos sociales patrimonialistas, pero también son conscientes de que la aridez de este tema dificulta la movilización social. “Nuestro libro comienza aquí, en un movimiento ciudadano que se pone en marcha hace más de diez años”, explica Moreno a <strong>infoLibre</strong>. </p><p>Para Rodríguez, que aborda la parte jurídica, el activismo sobre la pérdida de este patrimonio cultural no está teniendo todo el calado que debería <strong>“porque no se percibe como un problema social”,</strong> pero si un día esos monumentos se venden o se caen, apunta, ya será tarde. Por otro lado, la magnitud del problema tampoco ayuda: “Cuando se produce la pérdida de más del 80% del patrimonio histórico del Estado y no tienes conciencia de que te pertenece, es tanto el daño que no consigues abarcar la causa”, señala. </p><p>Los autores forman un tándem a medio camino entre el periodismo y el Derecho Civil. Aristóteles Moreno (Córdoba, 1963) es periodista y ha sido redactor de la Agencia EFE. En cuanto a Antonio Manuel Rodríguez (Almodóvar del Rio, 1968), es escritor y profesor de Derecho Civil de la Universidad de Córdoba y fundador de algunas de las plataformas ciudadanas patrimonialistas que buscan <a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/inmatriculaciones-saqueo-consentido-iglesia-catolica_1_1193940.html">el retorno de los bienes del clero</a> al patrimonio del Estado. </p><p>El libro transita la historia de monumentos como la Mezquita de Córdoba, por su cercanía a los autores y por ser, apuntan, <strong>un “ejemplo paradigmático” de este “expolio”</strong>. Pero abarca, además, la situación en la que se encuentran otros 16 conjuntos arquitectónicos como el prerrománico asturiano (“el Arzobispado de Oviedo había ido inscribiendo los bienes a su nombre <strong>en la más absoluta opacidad</strong>”), la Giralda de Sevilla o los bienes comunales de Navarra, donde figuraban inscritas a nombre de la jerarquía eclesiástica más de 3.000 propiedades. </p><p>A medida que avanza, el texto se transforma en un manual de derecho en el que se aportan soluciones <strong>que podrían servir a la voluntad política, en caso de que esta quisiera abordar el problema</strong>. “El actual Gobierno, cuando estaba en la oposición <a href="https://www.infolibre.es/politica/rastro-inmatriculaciones-iglesia-programas-electorales-23j_1_1551545.html">sí se tomó en serio este asunto</a>, con dos propuestas no de ley en las que pedía soluciones en el Congreso, por considerar inconstitucionales las inmatriculaciones que habían hecho los obispos con una autocertificación, pero después no se hizo nada al respecto. No se ha querido abrir un nuevo frente con la Iglesia”, concluye.</p><p>Pero además de recorrer la historia, Rodríguez y Moreno insisten en la inconstitucionalidad de esta apropiación. “<strong>Los obispos no son fedatarios públicos</strong> ni la Iglesia es el Estado, por eso consideramos que las inmatriculaciones que habían hecho los obispos son inconstitucionales”, apunta Moreno. Y aquí hay otro problema al que alude el profesor, y es que “<strong>mucha gente piensa que los edificios son de la Iglesia solo porque se dedican al culto católico, algo que no es así”</strong>, remarca.   </p><p>“En esta parte del libro tratamos de aportar documentación dónde <strong>se apuntala que el templo fue siempre un edificio público</strong> y que jamás perteneció a la Iglesia”, señala el periodista, que insiste en una frase del libro que sirve como premisa para estas más de 400 páginas de análisis: “La Mezquita de Córdoba es de Córdoba”. </p><p>Rodríguez lleva tiempo empeñando parte de su tiempo en corregir lo que considera una inconstitucionalidad, porque “en derecho te enseñan que lo que es nulo no produce efecto”, afirma. “Este libro nace porque hacía falta que la gente conociera lo que está pasando y cómo se puede corregir”. </p><p>Sobre el caso del monumento andalusí, los autores insisten en que los procedimientos mediante los cuales la Iglesia la adquirió en el Registro son un ejemplo claro de este fraude. “Si yo te preguntase de quién es la Mezquita, en la pregunta iría la trampa, porque la Mezquita de Córdoba no es de nadie —no se puede embargar, ni hipotecar y tiene un valor incalculable—, nos pertenece a todos”, insiste el profesor. </p><p>En las páginas centrales del texto cuentan que la Iglesia la registró en el año 2006 y por el momento, nada ha revertido ese proceso. “Lo hicieron de tapadillo, sin informar a ninguna Administración y en el Registro aparecía que <strong>la habían adquirido por consagración;</strong> y, que yo sepa, esa no es una forma de adquirir dominio”, relata. “Después de la denuncia alegaron que era por posesión en el tiempo y, finalmente, que había sido por donación”, resume Rodríguez. Aunque en el libro los detalles de este proceso se documentan y se entrecruzan <a href="https://www.infolibre.es/club-infolibre/librepensadores/pagara-restauracion-mezquita_129_2044883.html">con lecciones de historia</a> y rastros de la transformación artística que ha operado históricamente en la joya andalusí.</p><p>Ambos insisten en que <strong>esta obra es una denuncia</strong>, pero también una puerta abierta para mostrar que existen formas de devolver al Estado lo que es de todos. “No se trata de un debate religioso, sino patrimonial y de defensa de lo público […]. Que nos devuelvan lo que es nuestro y paguen por lo que es suyo”, concluye el volumen en sus páginas finales. </p>
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February 1, 2026 at 6:11 AM
La República no naufragó y la Guerra Civil no fue inevitable
<p><img alt="La República no naufragó y la guerra civil no fue inevitable" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/4d747a7d-cd31-480c-8dc6-88a34f4f4e7a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Debatir es siempre útil y positivo en cualquier ámbito de la vida <strong>y en la ciencia más</strong>. Pero hay que conocer todas las claves y tener toda la información previa. La renuncia de <strong>David Uclés</strong> a un encuentro sobre la Guerra Civil a través de un vídeo difundido en redes sociales ha desatado una batalla académica y mediática, aparte del ruido infernal de insultos en esa barra de bar que es X. El encuentro se enmarcaba en el ciclo Letras en Sevilla XI y se denominaba <em><strong>1936: La guerra que todos perdimos</strong></em>. </p><p>El título es un despropósito que enlazaba con<strong> la corriente reaccionaria mundial</strong> y con otra nacional muy arraigada de equidistancia de —todos fuimos culpables— en la contienda de 1936, que fue un conflicto civil e internacional, aunque esto último se olvida con demasiada frecuencia. La guerra la ganaron los franquistas y se beneficiaron los vencedores. Eso es indiscutible. Lo demás es una tontería que denota una intencionalidad maliciosa<strong> y un sectarismo destacado</strong>. Aunque hay que decir que el pasado miércoles por la tarde los organizadores comunicaron su aplazamiento hasta otoño por "presiones de la ultraizquierda" y para reconfigurar el programa después de las bajas que han tenido.</p><p>Yo voy a exponer mi opinión al respecto como ciudadana<strong> y como historiadora </strong>que no siempre coinciden tras analizar toda la información que se conoce públicamente. En primer lugar, hay que ver quién organiza el evento y quién lo financia. Los promotores son el escritor, periodista y académico <strong>Arturo Pérez-Reverte</strong> y el periodista de Canal Sur <strong>Jesús Vigorra</strong>, que saben de la Guerra Civil lo que yo de ferrocarriles, ahora que todo el mundo es un experto en accidentes ferroviarios y en trenes de alta velocidad. Que se lo digan a<strong> Nacho Abad</strong>, y, sobre todo, <strong>a Héctor de Miguel</strong>, que con su humor ácido e inteligente me alegraba el día con el programa <em>Hora Veintipico.</em></p><p>A continuación, hay que ver quién corre con los gastos y resulta que <strong>es un banco</strong>, motivo suficiente para desconfiar de inicio. En concreto, <strong>la Fundación Caja Sol,</strong> que sufraga actos académicos y culturales, y suponemos que ha dado completa libertad a Pérez-Reverte y a Vigorra para conformar el plantel de ponentes en las mesas y los títulos de esta actividad. Pero también ha respaldado su labor y el programa final antes del escándalo y de las bajas. </p><p>Voy a bolos académicos donde sólo me pagan <strong>desplazamiento y alojamiento</strong>, y a otros donde además recibo remuneraciones que agradezco –aunque ínfimas respecto a lo que se llevará cualquier político de relumbrón por ir a Sevilla–, pero yo soy una humilde historiadora que "predico" de mis investigaciones, como diría mi querido <strong>Julio Aróstegui</strong> (el pasado miércoles hizo 13 años que nos dejó). Me encantaría conocer su ácida y aguda opinión sobre este tema. </p><p>Como ciudadana nunca iría a un acto donde participa José María Aznar, <strong>el de las mentiras del 11M</strong> entre otras lindezas, como ha hecho David Uclés. Tampoco me apetecería ir a un acto donde se incluye a Iván Espinosa de los Monteros, que ha sido<strong> dirigente de Vox</strong>, un partido racista, ultraderechista y antifeminista, entre otras muchas virtudes. Pero, como historiadora, debería sopesar si acepto o no ir a exponer mi discurso, que discrepa de la tónica general del evento. A mí no me han invitado, por supuesto, y aunque algunos dirán que escribo desde la envidia o el rencor, nada más lejos y lo saben quiénes me conocen. Yo he trabajado mucho <strong>sobre la Segunda República</strong> y algo de Guerra Civil (como las editoriales de ambas zonas y el fenómeno del <em>biblocausto)</em>, pero no llego al nivel de especialización de otros ponentes en el tema de la guerra. Así que <strong>mi ausencia está perfectamente justificada</strong>.</p><p>Y, en segundo lugar, hay que analizar la calidad de los ponentes y los títulos de las mesas y de las ponencias. En este sentido, con un rápido vistazo al programa una se da cuenta que <strong>es un </strong><em><strong>totum revolutum</strong></em><strong> </strong>curioso porque vemos a profesionales de la academia muy reputados para hablar de la guerra, como Julián Casanova, Enrique Moradiellos, Zira Box o Gutmaro Gómez Bravo –muchos de ellos, además, buenos amigos míos–, pero también a políticos de todo pelaje, literatos, cineastas ilustres<strong> y gente pintoresca</strong>. Eso da cuenta de los intereses de los organizadores y de la Fundación, aparte de figuras de primera fila de la política, y quizás lo que menos importa es debatir de manera científica, pero<strong> blanquean y elevan el nivel</strong> del acto con la participación de historiadores de prestigio. También convendría saber si cuando ficharon a Uclés o al resto de participantes conocían la inclusión del resto de ponentes y sobre <strong>el cariz del evento</strong> o de sus títulos. Parece ser que no. Algunos incluso han desmentido a Pérez-Reverte cuando dijo que el título iba entre interrogaciones y que había habido un error de imprenta, señalando que<strong> siempre fue una afirmación</strong>, desde el principio.</p><p>Pero seguimos analizando los títulos de las ponencias y mesas redondas y entonces paso <strong>de la sorpresa a la indignación</strong> como profesional de la historia. Así vemos que hay una conferencia a cargo de Juan Pablo Fusi, catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), con el siguiente título:<strong> "¿Por qué naufragó la II República?"</strong>. Resulta una afirmación increíble, ahora me entero de que el régimen republicano fracasó, ni siquiera lo ponen en duda con un título menos capcioso que dejara abierto el tema: "¿Fracasó la República?". Las palabras <strong>no son neutras ni casuales</strong>, lo debería saber bien el académico de la Lengua Pérez-Reverte. Tras años de un avance increíble en la historiografía gracias a la apertura de archivos nuevos, el acceso a documentación desconocida y a las nuevas generaciones que nos hemos incorporado desde la muerte de Franco a este oficio, resulta que hemos llegado en 2026 a la siguiente conclusión: la Segunda República fracasó. Para este viaje no hacen falta alforjas, hemos retrocedido muchos años ya que <strong>eso lo decían el franquismo</strong> y los golpistas de 1936 que se sublevaron e hicieron naufragar la República. La democracia republicana no fracasó,<strong> la hicieron fracasar</strong> unos militares africanistas en connivencia con las potencias fascistas. Mientras yo pido en las clases a mis alumnos que sean rigurosos, les explico que hay que <strong>desmontar bulos y mitos</strong>, y les conmino a que se informen por bibliografía científica y a que no tomen por serio todo lo que aparece en las redes sociales, de un plumazo todo se cae desde ciertos sectores <strong>de la academia</strong>.</p><p>Este título y otros como <strong>"¿Todas las cunetas son iguales?",</strong> cuando hay miles de cadáveres de republicanos tirados todavía en cunetas, bajo el cual van a debatir la exministra Carmen Calvo y Alberto Ruiz-Gallardón (que negó en el Parlamento cuando era ministro de Justicia la contribución decisiva de los socialistas, encabezados por Manuel Cordero, en la aprobación del <strong>voto de las mujeres</strong> durante las Cortes Constituyentes de la Segunda República). O "Noventa años después ¿es posible el diálogo sobre la Guerra Civil española?", con Ester Muñoz –que precisamente <strong>se burló </strong>en el Senado del dinero destinado<strong> a las exhumaciones de las cunetas–</strong>, Antonio Maíllo de IU, María Márquez del PSOE-A (ambos ya se han borrado del evento) o Iván Espinosa de los Monteros, que <strong>justifica la dictadura y el golpe de Estado</strong> de 1936. ¿Qué entendemos por debate? ¿Alguien debatiría de manera seria con un negacionista del Holocausto o con un terraplanista? Quizás deberíamos reflexionar <strong>qué es un intercambio de opiniones</strong> y argumentos de forma respetuosa y rigurosa entre gente especialista, que sabe de lo que habla y aporta algo. ¿Se imaginan un debate científico riguroso entre un médico reputado, un científico que investiga sobre una vacuna <strong>y un tertuliano antivacunas</strong>? ¿O entre un experto en cambio climático y un negacionista del mismo?</p><p>Todas estas cuestiones nos dan idea de <strong>lo tramposo </strong>del debate que han planteado Pérez-Reverte y Vigorra con el patrocinio de la Fundación Caja Sol. Se dan por válidas muchas premisas de la historiografía neofranquista, <strong>mal llamada revisionista</strong>, que son planteamientos de la dictadura remozados con tintes de modernidad. También hay conferencias más serias con títulos más científicos como: “Final de la guerra: fue <strong>una paz o una victoria</strong>”, a cargo de Julián Casanova, o “¿Fue la Guerra Civil una contienda internacional en suelo español?”, de Enrique Moradiellos, aparte de la mesa redonda “El cine y la Guerra Civil española”, con Alejandro Amenábar, Juan Echanove, Sergio Vila-Sanjuán y Pilar Martínez-Vasseur. A mí me gusta <strong>ser justa y rigurosa</strong>. </p><p>En otra nota de prensa de la organización hace dos días, difundida en redes, afirmaron que los profesionales de la historiografía y demás ponentes que mantenían su asistencia debatirían sobre<strong> la inevitabilidad de la guerra</strong>. ¡Cáspita! Ahora resulta además que la guerra era inevitable, no lo sabía. Pero es la lógica siguiente tras afirmar que la República naufragó. <strong>Maniqueísmo y presupuestos franquistas</strong> de manual. Otra cuestión interesante sería saber en calidad de qué van los políticos: de sus cargos y responsabilidades, como ciudadanos que van a dar su opinión pero que no son anónimos, o sólo para dar caché al evento que financia la Fundación Caja Sol y para que sus declaraciones salgan en un canutazo en los telediarios y en una foto en la prensa escrita con el logo detrás de los participantes y así obtenga el patrocinador <strong>una publicidad encubierta</strong>. Sólo faltaría la financiación de la Fundación Juan March y del periódico <em>ABC</em>, que tanto hicieron por el golpe de Estado.</p><p>Yo creo que <strong>es muy loable y necesario </strong>ir a actos de diferente entidad a difundir tus investigaciones, así como debatir con gente que no piensa como tú, pero no con las cartas marcadas <strong>y el árbitro comprado</strong>. Los marcos de este evento son completamente tramposos y en un tiempo de avance de la ultraderecha <strong>conviene no callarse</strong>, por supuesto, sólo faltaba. Pero tampoco deberíamos entrar al trapo en un evento organizado por escritores que no son especialistas en el tema, financiado por un banco y donde van políticos de derecha y ultraderecha que blanquean la dictadura franquista<strong> y justifican el golpe de Estado</strong>. Es mi opinión desde una postura sosegada y respetuosa que pretende contribuir al debate con planteamientos serios y científicos. </p><p>_____________________</p><p><em><strong>Ana Martínez Rus</strong></em><em> es profesora de Historia Contemporánea en la Universidad Complutense.</em></p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
María Eugenia Rodríguez Palop: “Estamos caminando hacia la autocracia a una velocidad considerable”
<p><img alt="María Eugenia Rodríguez Palop: “Estamos caminando hacia la autocracia a una velocidad considerable”" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/9628c1b8-1069-4e03-97db-a40661d70e0e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>La jurista y profesora María Eugenia Rodríguez Palop (Llerena, Badajoz, 1970) fue europarlamentaria por el grupo Sumar entre 2019 y 2024. Su último libro, <em>Conversaciones urgentes</em>, (Icaria) recoge entrevistas a destacadas pensadoras. Rodríguez Palop alerta del peligro que supone la concentración de la opinión pública, canalizada a través de medios de información y redes sociales, en manos de unos pocos magnates. La democracia está en riesgo, también en España, advierte.</p><p>“Hemos sufrido procesos de judicialización de la política y tenemos casos que sufre tanto el Partido Socialista como el Partido Popular, aunque no sean en el mismo número ni tengan la misma trascendencia. El más grave es Kitchen, un caso de utilización de la policía para perseguir expresamente adversarios políticos. Tenemos casos de <em>lawfare</em>, aunque no tan graves como en otros países. Lo sucedido con el fiscal general del Estado llama notablemente la atención. Todo eso supone que en España hay un problema con la separación de poderes. No hemos resuelto bien el acceso a la carrera judicial ni la promoción en la carrera judicial. Y, desde luego, tenemos un problema con el derecho a la tutela judicial efectiva en la medida en que no hay separación de poderes. Pero es que además <strong>tenemos una mala cultura judicial.</strong> Hemos visto a jueces que recurrían a la huelga cuando no tienen derecho, y por intereses gremiales. Y después tenemos una acusación popular que requiere de una reforma urgente. Está mal filtrada. Hay jueces que admiten casos que no debieron nunca admitir. Hay filtraciones judiciales permanentes, juicios paralelos desde el punto de vista mediático. Todo esto se da, evidentemente, con el apoyo y la complicidad de un expertocracia corrupta que se desarrolla en ciertos medios de comunicación gracias a algunos periodistas y juristas. No tenemos solo un problema con ciertos jueces, es una cuestión estructural”. </p><p>“En la izquierda se están detectando con mayor gravedad o intensidad problemas estructurales que afectan a la política en general. La presión que se ejerce sobre los partidos por parte de los medios en las redes es tremenda. Los partidos políticos han adoptado el ritmo de los medios y los medios los de las redes y hay una voracidad y una velocidad que no es compatible con el ejercicio de la política. Esto afecta especialmente a los partidos de izquierda, más proclives al empoderamiento ciudadano que los de de derechas, que tienden a imitar las formas de las grandes empresas. Ese mundo de los medios está controlado por los CEO de tecnológicas con sus propios intereses y que tienen como objetivo generar dispersión y fragmentación social, especialmente en la gente joven.<strong> Están minando profundamente el sistema democrático. </strong>Por otra parte, hay ahora un gran desprecio por las instituciones democráticas, la democracia se ve como una rémora. La democracia necesita tiempo, necesita procedimientos, muchas tardes libres, como decía Oscar Wilde. En ese magma más tendente a las autocracias y a procesos autoritarios, los partidos de izquierda también sobran. Y hoy la lucha ha salido del foco izquierda-derecha para centrarse en batallas más puntuales: el feminismo, el ecologismo, la lucha por una vivienda digna, la lucha por un trabajo digno. Nos estamos acercando a un sistema que debilita a la izquierda frente a la derecha de manera estructural”. </p><p>“La izquierda a la izquierda del PSOE, que es una expresión que no me gusta, pero creo que se entiende, está muy fragmentada. Los propios partidos se han dividido también en facciones. Y esto se percibe y no genera sensación de estabilidad ni de seguridad. <strong>En un mundo incierto, lo que uno quiere son claves mucho más claras. </strong>Da sensación de gallinero y de ruido permanente no resuelto. Izquierda Unida está intentando arbitrar de alguna forma una cierta armonía, pero es el único partido en esa izquierda que desde el punto de vista estatal tiene ese tipo de planteamientos. El resto son partidos regionales, algunos incluso con matrices municipales que tienen aspiraciones muy locales. Izquierda Unida, aunque no sea suficiente, es una formación política muy necesaria. Faltan además en esa izquierda liderazgos. Liderazgos sólidos, capaces de ser atractivos, motivadores, liderazgos audaces. Hemos tenido esos liderazgos, pero ya no los tenemos o se han deteriorado con el tiempo. O han sufrido el envite de medios de comunicación y adversarios políticos y no lo han superado. Estamos huérfanos de esos líderes”. </p><p>“La unidad, a mi modo de ver, nunca es negativa. No sé si es suficiente. Hace falta también apelar a una geometría variable. Alianzas puntuales y eficaces y efectivas con movimientos sociales en marcha, feminismo, ecologismo, vivienda. No basta con que los partidos se pongan de acuerdo, que ni siquiera estamos en ese punto.<strong> Estamos en búsqueda porque sufrimos problemas estructurales</strong>. Y coyunturalmente y en España en particular, nos está costando articular un frente amplio por falta de unidad, de liderazgos y de capacidad para llegar a acuerdos puntuales con ciertos movimientos”. </p><p>“La izquierda ha alcanzado grandes logros y las reacciones que nosotros tenemos ahora son reacciones a éxitos.<strong> La izquierda ha avanzado mucho y precisamente por eso ha habido una reacción</strong> por parte de las derechas y de la ultraderecha. Y la izquierda en España ha hecho mucho mejor al PSOE, ha conseguido que gire en una buena dirección en políticas sociales, en política de defensa. Y en política exterior, respecto del conflicto entre Israel y Gaza o respecto de la cuestión en Venezuela, está marcada, obviamente por la presión de Sumar y del resto de socios que necesita para gobernar. Tenemos que poner en valor lo que la izquierda ha logrado y lo que está por lograr. Y el Partido Socialista ni puede absorber el voto de la izquierda en su totalidad, ni puede pensarse a sí mismo como un partido de gobierno sin la izquierda. Fracasaría como ha fracasado la socialdemocracia en toda Europa, donde tenemos a Starmer en Reino Unido o a los daneses comprándoles toda la política migratoria a las derechas y a la extrema derecha. La socialdemocracia hoy en Europa es un auténtico fracaso y si en España no lo es porque existe la izquierda a la izquierda del PSOE. Asumiendo un diagnóstico crítico, también hay que tener muy claro que ese faro es necesario”. </p><p>“No veo por qué no va a llegar esa ultraderecha autocrática a España. Ha llegado ya a Italia, a Alemania, está llegando a Francia, que son países con sistemas democráticos y formaciones políticas de izquierda muy sólidas.<strong> No creo que seamos una excepción, lamentablemente.</strong> El imperialismo energético en el que estamos ya sumidos y sumidas, protagonizado por Estados Unidos, China y Rusia, no es compatible con un sistema democrático. En la medida en que nosotros somos susceptibles de caer bajo el paraguas de ese imperialismo estaremos en riesgo de perder o debilitar nuestro sistema democrático. Los derechos son susceptibles de desmoronarse o retroceder. Cuando hablamos de articular un Estado nación de carácter decimonónico, estamos ya recortando derechos políticos. A esa autocracia no se llega de un día para otro. Estamos ya caminando a una velocidad considerable”. </p><p>“La Unión Europea, lamentablemente, es hoy una periferia. Es una periferia de tres grandes pretendidos imperios, el de Rusia, China y el de Estados Unidos. Carece de autonomía en el ámbito energético. Dependía del gas ruso. Ahora depende del gas licuado de Estados Unidos. No tiene los minerales críticos que tiene China, que controla buena parte de las tierras raras. No tiene autonomía tampoco tecnológica. Depende de las grandes tecnológicas de Estados Unidos o de China. No tiene independencia financiera ni económica y tampoco tiene independencia ni autonomía militares. No puede hacer nada frente a una eventual invasión de Estados Unidos en Groenlandia, porque depende de la OTAN. ¿Cuál es la fortaleza de Europa? Hacer de la necesidad virtud, convertirse en una periferia necesaria. Y eso, a mi modo de ver, en este momento, <strong>solo es viable a través del comercio.</strong> Seguimos siendo un polo comercial muy importante para Estados Unidos y ha sido la respuesta eficaz y eficiente a los aranceles de Estados Unidos lo que los ha frenado en Groenlandia. Si seguimos firmando tratados de libre comercio como los de Mercosur, sin cláusulas sociales, ambientales, sin considerar la perspectiva de género, nos iremos debilitando también en ese área, nuestra faceta más fuerte”. </p><p>“La ultraderecha no es solamente una fuerza destructiva. Es también una fuerza que plantea un programa y un horizonte. Hace una relectura represiva, excluyente, regresiva de los enclaves seguros del Estado, de la nación, de la raza, de la clase social, de la familia. Lo que nosotros tenemos que hacer desde Europa si queremos contener o incluso hacer retroceder a la extrema derecha es<strong> ofrecer también certidumbres y seguridad, pero en justo una clave contraria</strong>, tal como lo hace o lo ha hecho hasta ahora el feminismo. Redes comunitarias, inclusión, derechos, ciudadanía... Hace muchos años que cultivo la tesis del feminismo como antídoto frente a la extrema derecha. Puedo mencionar otras políticas, una transición verde justa, que contenga a las multinacionales, al agronegocio, unos tratados de libre comercio con cláusulas sociales y ambientales, una política migratoria inclusiva como esta por la que acaba de apostar España con la regularización de migrantes, que ha llamado notablemente la atención también en Europa. Unas políticas sociales, de los cuerpos, de los cuidados, una nación heterogénea donde la teoría del gran reemplazo no tenga nada que hacer. Frente a una política que convierte a las mujeres en esclavas de su destino biológico plantear una familia diversa. Y evitar la política clasista. Buena parte de los pobres en España van a ser los que no han heredado una casa. Desmontar de alguna manera la relevancia de la herencia”. </p><p>“No hay que olvidar lo que Europa sí ha conseguido y lo que todavía puede conseguir. Europa sigue siendo un paraguas absolutamente necesario. La acción común nos ha salvado de la pandemia, ha permitido una transición verde que con todos sus defectos está consiguiendo contener el cambio climático, estabilizar el mercado energético y estabilizar los precios en el mercado energético. Europa es un protector social para las clases sociales más bajas, para las personas más vulnerables. <strong>No hay ningún lugar donde las mujeres estén mejor que en Europa</strong>, donde haya mayores esfuerzos por corregir las desigualdades. Desde el punto de vista feminista, que es el área en el que yo he trabajado en Europa mayoritariamente, tenemos una directiva de violencias, una persecución de la ciberviolencia contra las mujeres, que en el mundo no existe. Y así podemos seguir y seguir. Europa todavía tiene mucha, mucha relevancia para quienes vivimos aquí. Sin eludir las críticas, desde el punto de vista jurídico es una región todavía muy bien articulada. Hoy tenemos unos tribunales y una capacidad de reacción frente a las desviaciones que no tiene ninguna otra región jurídico-política del mundo”. </p><p>“Hay que redefinir la relación con Estados Unidos, pero no porque Europa quiera. <strong>Ya hemos sido abandonados por Estados Unidos.</strong> No tenemos ninguna alternativa. Lo ideal no es echarnos en brazos de China o Rusia, considerando la invasión de Ucrania, considerando lo que supone el pretendido imperio chino desde el punto de vista de la democracia y los derechos humanos. No me parecen destinos deseables ni habitables. Lo suyo sería optar por una geometría variable y por ir ganando autonomía, fortaleciendo el enfoque comercial, que es, como he dicho, el elemento que nos da en este momento más fortaleza a los europeos. La nueva geopolítica gira alrededor de la fortaleza militar y del control de los flujos energéticos. El comercio es un nicho débil, pero sigue siendo en el que Europa se puede refugiar mejor, a mi modo de ver, a corto plazo”. </p><p>“Soy extremeña, del sur de Badajoz, de una zona agraria rural y estoy muy identificada con los intereses del campo. Mercosur es letal para agricultores y ganaderos. Deja demasiado espacio a importaciones descontroladas en las que no se han considerado las exigencias de agricultores y ganaderos en Europa. Y es lógico que haya una reacción del sector. Mercosur favorece claramente a las multinacionales y el agronegocio, que se lo está comiendo todo. Deja poco espacio para la agricultura y la ganadería familiar. No le puedes decir a los agricultores y ganaderos que apuesten por prácticas agroambientales cuando están hay productos que llegan masivamente, hunden el comercio y no cumplen con ninguno de esos requisitos. <strong>Todo el mundo rural está apostando por la extrema derecha</strong> en España, en Francia, en Italia, en Estados Unidos y es por algo. No porque el mundo rural está desorientado o está habitado por personas manipuladas o garrulos sin formación. Esa visión urbanita de superioridad incluso cívica, respecto del ámbito rural, por cierto, que es el que le da de comer es deplorable y es la visión que en muchos casos se mantiene desde ciertos sectores de la izquierda. Eso no es así. Hace falta dar respuesta a sus necesidades. Y ponerlos en valor”. </p><p>“La concentración de medios en manos de magnates es una auténtica desgracia. Está pasando en Estados Unidos, en Reino Unido, en Italia. Es el fin del pluralismo informativo, del derecho a la información veraz, de la libertad de prensa, de expresión y, por tanto, una bomba en la línea de flotación del sistema democrático. Hemos hablado del Poder Judicial, que es un elemento esencial, y el de los medios es otro. Si a eso unimos las redes sociales, que ya hemos visto el papel que pueden llegar a tener en cada una de las elecciones, controladas también por magnates, estamos perdidos. Tenemos un 30% de gente joven en España que no tiene problema en vivir bajo un sistema autocrático o incluso bajo una dictadura. Además, las redes sociales alimentan una soberbia porque uno cree que por estar súper informado está bien informado, cree saber más que nadie, más que los médicos, más que los políticos, más que los profesores. Se pierde el respeto a cualquier autoridad. El conocimiento y la veracidad no tienen interés. <strong>No hay que dar por hecho que vamos a vivir siempre bajo las reglas de un sistema democrático. </strong>Lamentablemente estamos caminando hacia la autocracia, incluso hacia un sistema imperial completamente premoderno, cuando no directamente medieval. Y los medios no son los únicos, pero tienen un papel fundamental. Ojalá resistan medios como este, por ejemplo”.</p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
El dilema de la legitimación: ¿retirarse del debate público es la única respuesta democrática?
<p><img alt="El dilema de la legitimación: ¿retirarse del debate público es la única respuesta democrática?" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/1f008750-c9fc-4f80-8b20-5d8fc67079cd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>¿Merece la pena <strong>disputar un espacio público </strong>cuando el marco está trucado desde el origen o es mejor retirarse y dejar claro que no todo merece ser legitimado como debate?</p><p>Es una pregunta que acompaña la confrontación política y cultural en España desde hace varios años. En particular, desde que ha tomado cuerpo<a href="https://www.infolibre.es/politica/regreso-orden-moral-claves-ascenso-neotradicionalismo-espana_1_2133313.html" target="_blank"> la guerra cultural</a> que<strong> la derecha neotradicionalista española</strong> libra de forma consciente y organizada para combatir la supuesta ideología <em>woke</em> y la pretendida dictadura de la corrección política progresista.</p><p>Es un conflicto que no se libra solo en eventos puntuales, sino que se despliega a través de <strong>una panoplia completa de instrumentos:</strong> <em>think tanks, </em>organizaciones de movilización, actos masivos y, sobre todo, una red intelectual en la que se dan cita periodistas (Juan Soto Ivars), filósofos (Gregorio Luri) y escritores (Juan Manuel de Prada) que tratan, cada vez más, de atraer nuevas voces.</p><p>Así es como muchos interpretan el ya <a href="https://www.infolibre.es/politica/perez-reverte-anuncia-aplazan-jornadas-guerra-civil-ucles-no-quiso-asistir_1_2135818.html" target="_blank">fallido intento</a> de Pérez-Reverte de atraer a sus jornadas a referentes como <a href="https://www.infolibre.es/cultura/los-diablos-azules/david-ucles-si-ahora-hay-golpe-mayor-miedo-vecino-le-caigo-mal-ajuste-cuentas_1_1940387.html" target="_blank">David Uclés</a>, al que —después de cortejarlo durante semanas— ahora <strong>crucifican en público</strong> y acusan de cobardía por haberse negado a legitimar con su presencia un debate que él considera trucado en origen.</p><p>"No han jugado limpio, han mentido públicamente", declaró Uclés para justificar su decisión de no participar en unas jornadas cuyo aplazamiento considera <strong>una victoria </strong>"porque parece que no estamos tan dormidos y nos atrevemos a señalar mensajes que blanquean el fascismo y el franquismo, por mucho poder que tenga el organizador".</p><p>"No tengo miedo al diálogo (...), pero nunca conversaré con aquellos que desean<strong> derribar los derechos sociales</strong> que tanto nos costó levantar, tampoco con criminales de guerra, ni secundaré ningún acto en el que participen", razonó el autor de <em>La península de las casas vacías</em> (Siruela, 2025) en alusión a la inclusión en la nómina de participantes de José María Aznar e Iván Espinosa de los Monteros.</p><p>Más allá del caso concreto de las jornadas organizadas por Pérez-Reverte, el debate sobre si participar o no tiene ramificaciones que <strong>van mucho más allá. </strong>Se aplica casi sin ajustes a la permanencia en X, a la participación en tertulias desequilibradas y a cualquier foro donde la presencia crítica corra el riesgo de convertirse en coartada.</p><p>Son muchos los que han aplaudido a Uclés. Sostienen que este episodio revela la estrategia de los organizadores de las jornadas de construir marcos equidistantes donde la historia contrastada se presente como una opinión más, invitar a figuras vinculadas a quienes combaten las políticas de memoria, y después apelar a la libertad de expresión cuando llegan las críticas. No se trataba de abrir debate, dicen, sino de <strong>normalizar posiciones </strong>que buscan reintroducirse en el espacio público con apariencia de legitimidad académica.</p><p>Por no hablar de la escasa presencia femenina. La igualdad de género funciona como<strong> indicador de la honestidad de un espacio público </strong>y, para muchos, un panel sin mujeres —o con presencia meramente residual— no es un accidente logístico: es el resultado de redes de poder cerradas y de una idea muy concreta de quién merece ocupar el centro del escenario.</p><p>No hace mucho tiempo, cuando aún formaba parte del Gobierno, la exministra Nadia Calviño llamaba la atención sobre este hecho al retirarse de foros sin presencia femenina relevante con el objetivo de señalar, expresamente, espacios que reproducen <strong>estructuras de exclusión</strong> de forma acrítica. La ausencia femenina delata un marco ya decidido, igual que la equidistancia falsa o el pluralismo decorativo.</p><p>Aceptar participar en este tipo de eventos puede convertir esa presencia en coartada: el foro exhibe diversidad mientras mantiene intacta la estructura masculina del poder simbólico. La retirada, en cambio, i<strong>mpugna el marco </strong>y obliga a revisar criterios.</p><p>Sin embargo, el argumento a favor de acudir no carece de peso. Quedarse fuera supone ceder el terreno, dejar el micrófono a quienes reescriben la realidad y aceptar que una parte del debate público se produzca<strong> sin voces críticas.</strong> La ausencia, se dice, no deslegitima: simplemente entrega el campo.</p><p>Este razonamiento es imbatible cuando existe un espacio imperfecto pero disputable. El dilema surge cuando el foro nace ya <strong>diseñado para producir un efecto concreto:</strong> equiparar responsabilidades, presentar como opiniones lo que son hechos contrastados, normalizar posiciones que buscan reintroducirse en la conversación con una pátina de respetabilidad.</p><p>En esos casos, la presencia crítica corre el riesgo de<strong> legitimar el sesgo. </strong>El simple hecho de compartir escenario produce un efecto simbólico poderoso: el de la equivalencia. El debate, aunque sea áspero, transmite que hay dos relatos igualmente legítimos enfrentados, cuando lo que existe es una asimetría profunda entre conocimiento riguroso y revisionismo político.</p><p>Este es <strong>el punto más incómodo </strong>del dilema. Participar puede servir para blanquear, aunque no sea esa la intención. Pero es verdad que no hacerlo deja todo el espacio a quienes se quiere desmentir.</p><p><a href="https://www.infolibre.es/autores/jesus-marana/" target="_blank"><strong>Jesús Maraña</strong></a><strong>,</strong> director editorial de <strong>infoLibre</strong> —curtido en mil debates, muchos de ellos incómodos—, defiende la conveniencia de "participar en espacios de debate, por desequilibrados que estén, si eso permite comunicar datos y argumentos que ayuden a<strong> desmontar falsedades,</strong> desinformaciones o propaganda de parte".</p><p>Aunque cada día prime más el espectáculo sobre el análisis respetuoso, explica, "siempre he confiado en que hay mucha gente que distingue perfectamente a quien sirve intereses parciales o insulta en lugar de argumentar de quien intenta aportar datos contrastados que sujeten argumentos sólidos". En su opinión, "el pulso por la credibilidad es clave, y también se gana en espacios <strong>donde uno se siente en minoría".</strong></p><p>Pero hay líneas rojas, admite. "Lo ocurrido con Uclés es muy significativo. En este caso no se trata ya de un debate sobre distintas visiones de unos hechos compartidos, sino que la propuesta ya <strong>partía de una falsa realidad,</strong> precisamente la que coincide con esa ola revisionista que se apoya directamente en la desinformación y la manipulación de la historia. Un golpe de Estado es un golpe de Estado y una dictadura es una dictadura".</p><p>"La equidistancia no es equilibrio”, remarca Maraña, “sino una falsa imparcialidad, en este caso nada menos que referida a la esencia de lo que significa ser demócrata. <strong>No se puede serlo y no ser antifascista.</strong> Y ya está suficientemente comprobado que la táctica de los fascismos que están resurgiendo es lograr imponer marcos de conversación en los que se pone en duda lo que es democracia o se defienden las supuestas bondades del autoritarismo. Nadie hace más daño a la verdad que quienes se disfrazan de equidistantes".</p><p>Otro periodista, <strong>Xabier Fortes, </strong>director de L<em>a Noche en 24 Horas, </em> defiende lo contrario. “Nos estamos acostumbrando demasiado al abrazo del oso, a los <strong>corsés de los marcos ideológicos de los </strong><em><strong>nuestros</strong></em><strong>.</strong> Lo más difícil es contrariar a los que en general piensan como tú, pero a veces no solo es necesario, es imprescindible. Si no, estás muerto. Acomodarse a tu zona de confort ideológica es el principio del fin de un pensamiento libre e independiente“, escribe hoy mismo en una columna en <strong>infoLibre</strong>.</p><p>Este mismo debate ha tenido lugar —y vuelve de vez en cuando— en torno a la decisión de permanecer en X. La red social del oligarca tecnológico Elon Musk ya no es una red social con sesgos: es una infraestructura comunicativa intervenida por su propietario, con decisiones explícitas en moderación, verificación y amplificación de contenidos <strong>alineadas con la extrema derecha global.</strong></p><p>El argumento para quedarse es parecido al anterior: X sigue siendo central en la circulación de información política. Irse implica renunciar a <strong>contrarrestar bulos </strong>en tiempo real. Pero este razonamiento ignora que X no es un ágora neutral. Su diseño algorítmico premia la polarización y la agresividad. La visibilidad no se reparte por calidad argumental, sino por capacidad de generar conflicto.</p><p>Son muchos quienes han impugnado seguir en X. Desde periodistas como Àngels Barceló —"El algoritmo de la plataforma te arrastra inevitablemente hacia contenidos tóxicos, independientemente de tu voluntad; lo que estamos haciendo es <strong>engordar el negocio de un demente", </strong>llegó a decir— a escritores como Stephen King, que intentó quedarse pero acabó dejándolo porque, dijo, el ambiente se había vuelto "demasiado tóxico" para permanecer.</p><p>Quienes se han ido tienen un argumento común: no se trata de censura ni de huir del debate, sino de reconocer que la arquitectura misma de la plataforma —su algoritmo, su moderación, su diseño— hace imposible una participación que no acabe legitimando o alimentando un entorno <strong>incompatible con sus valores.</strong></p><p>Aun así, hay también usuarios, algunos muy autorizados, como la periodista y especialista en redes Carmela Ríos, que defienden quedarse. "X y todo lo que sucede en ella es relevante desde el punto de vista de la comunicación política y, como periodista, me interesa comprender y conocer esa realidad en profundidad. Las redes sociales son <strong>una gran historia contemporánea que contar. </strong>Pero necesito hacerlo de una forma profesional, intentando que el algoritmo no condicione lo que veo".</p><p>Ríos, a preguntas de este diario, defiende abiertamente que "no podemos dejar espacios tan importantes a los discursos extremos". En su caso, no planteando batalla, pero sí "haciendo periodismo y divulgación", aun a sabiendas de que el alcance de sus publicaciones está más <strong>limitado por el algoritmo.</strong> "Lo asumo. Salir sería dejar en manos de indeseables la máquina de la creación de los estados de opinión, y eso, para un demócrata, no es opción".</p><p>Pasa algo parecido en algunas tertulias de televisión y de radio —no en todas— en las que la presencia de voces discrepantes es <strong>testimonial o decorativa. </strong>Cuando un medio coloca cinco contertulios conservadores y una voz de izquierdas —o al revés—, no busca pluralismo: lo escenifica.</p><p>La trampa, de nuevo, es que una presencia minoritaria confirma el sesgo. Quienes denuncian estos formatos y se niegan a participar en ellos creen que la igualdad formal de turno de palabra no equivale a igualdad real de condiciones. El moderador, los tiempos, los temas, el tono general y la línea editorial operan como <strong>fuerzas invisibles que inclinan el terreno. </strong>La voz disidente entra ya derrotada, no por la debilidad de sus argumentos, sino porque el marco no permite desarrollarlos. Pero no acudir, de nuevo, tiene costes. Supone renunciar a una audiencia amplia.</p><p><a href="https://www.deusto.es/es/inicio/somos-deusto/equipo/investigadores/21657/investigador" target="_blank"><strong>Miren Gutiérrez, </strong></a>investigadora principal en Comunicación, Universidad de Deusto, concede que "no siempre es conveniente participar en todas las polémicas, en especial cuando están<strong> claramente diseñadas para polarizar</strong> y generar espectáculo, más que para dialogar, razonar y entenderse".</p><p>La portavoz de Podemos, Ione Belarra, recuerda en conversación con <strong>infoLibre</strong> que, en ocasiones, hay "mejores cosas que hacer y, desde luego, asuntos más acuciantes. Dejarse arrastrar al barro <strong>puede ser contraproducente</strong> y da alas a mensajes que no son honestos o que buscan solo explotar la atención".</p><p>Y luego "ya sabemos cómo los algoritmos de las plataformas promueven este tipo de mensajes con fines de monetización de la atención. A veces, por tanto, no responder puede ser <strong>una estrategia ética y política</strong> para evitar hacerles el juego a quienes fomentan y se benefician de la confrontación y la rabia".</p><p>Pero no siempre, advierte. <strong>"No todo debate puede dejarse sin respuesta,</strong> por ejemplo, en temas en los que la equidistancia o la falsa neutralidad pueden tener consecuencias graves". Y pone como ejemplo el periodismo que reparte espacio al 50% a la hora de hablar de cambio climático. "Hubo un momento en el que se les otorgó un espacio igualitario tanto a posturas negacionistas como a la ciencia, lo que ha resultado nefasto para la comprensión pública de la crisis climática y para la acción política".</p><p>Que todo asunto tenga al menos "dos puntos de vista", concluye, no es universalmente válido. "Hay temas en los que la evidencia científica, la verdad de los hechos, marca claramente quién tiene razón y quién no, y hace que las 'opiniones' no tengan mucha validez ni sean igualmente atendibles". Cada polémica, añade, "debe valorarse atendiendo a si la participación contribuye a desmontar marcos falsos y manipuladores o, por el contrario, acaba otorgándoles una <strong>apariencia de legitimidad </strong>que no merecen".</p><p>En cambio, <a href="https://www.uv.es/uvweb/universidad/es/ficha-persona-1285950309813.html?p2=livaor&amp;idA=" target="_blank"><strong>Lidia Valera,</strong></a> profesora de la Universitat de València, cree que es <strong>un falso dilema.</strong> "La fuerza de los discursos o de los marcos en un espacio y en un contexto determinado, siempre es una relación de fuerzas desigual. Los discursos se manifiestan y se articulan en el espacio público con una gran desigualdad de fuerza o de poder". Algunos son más hegemónicos y otros más minoritarios, razona.</p><p>En opinión de esta especialista en discurso mediático, consumo de medios y redes sociales, el problema nace de la creciente hegemonía de este planteamiento en la izquierda actual, "que algunos llaman <em>woke,</em> y que ha hecho suya esta idea de silenciar al otro o de retirarse de un espacio para debatir. <strong>Yo no creo en eso. </strong>Cada uno, legítimamente, tiene derecho a participar o no, como buenamente le apetezca. El espacio público es un lugar para la confrontación de ideas".</p><p>Retirarse para no confrontar tiene, a su juicio, "algo de impostura. Lo suyo es intentar exponer las ideas de uno y debatir y atacar las ideas del otro desde un intercambio ilustrado. Las ideas deben ser expuestas y defendidas públicamente: es ahí donde se mide su calidad, en las buenas razones que las sostienen". Porque "si no hay comunicación posible", advierte, "tampoco creo que haya <strong>democracia posible".</strong></p><p>Valera discrepa de quien piense que no se debe hablar con el otro "porque el otro sostiene algo que es indecente. Yo estoy condenado a hablar con el otro en democracia", aunque sus ideas sean "terribles". La idea de negarse a sostener debates "es perversa e invita a la izquierda a instalarse en<strong> una superioridad moral.</strong> Para mí la izquierda es superior por la calidad de sus ideas, no por su virtuosismo inherente".</p><p>Esta profesora entiende "la decisión individual de cada uno" y se muestra comprensiva con cualquiera que diga: "Yo en ese foro no me voy a sentir cómodo" o "esto veo que es una pantomima". Hay argumentarios o ideologías por "los que a lo mejor no acudiría, porque una acaba harta de según qué cosas. Eso <strong>lo entiendo perfectamente</strong> y no creo que a nadie se le pueda exigir que asuma un compromiso de esas características: es una decisión personal".</p><p>No obstante, confiesa ser una creyente "en las buenas intenciones, antes de que se demuestre lo contrario. Si alguien me invita al matadero, pues hombre... Pero si se me invita y hay unas garantías mínimas de que voy a poder expresar con libertad y con respeto mi opinión, yo entiendo que es <strong>una oportunidad para defender lo que pienso". Por el contrario, </strong>hacerse “el estupendo” cuando se recibe una invitación a debatir, “no creo que tenga nada de edificante".</p><p>El dilema no admite soluciones automáticas. No es posible establecer <strong>una regla general </strong>—siempre acudir o nunca hacerlo—, pero sí evaluar qué tipo de foro es, quién lo organiza y con qué objetivos. Hay debates imperfectos que merecen ser disputados. Y hay otros concebidos para convertir la disputa en simulación.</p><p>Quizá la pregunta de fondo sea qué entendemos por<strong> debate público.</strong> Si lo concebimos como intercambio ritual de opiniones, incluso cuando una niega hechos básicos, acudir parecerá siempre obligación democrática. Si lo entendemos como ejercicio de responsabilidad con la verdad, habrá ocasiones en que no participar sea la forma más clara de intervenir.</p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
Venezuela sin Maduro: el incierto experimento político de Trump en América Latina
<p><img alt="Venezuela sin Maduro: el incierto experimento político de Trump en América Latina" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/391439d5-eb52-4ce6-a754-5f245886b264_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p><a href="https://www.infolibre.es/temas/venezuela/" target="_blank">Venezuela</a> vive “un nuevo momento político”. La presidenta interina, Delcy Rodríguez, definía así la inédita situación que atraviesa el país tras la agresión militar de Estados Unidos. Es, en todo caso, un momento político muy singular en el que <strong>la estructura del chavismo ha quedado descabezada pero se mantiene intacta </strong>en todas las esferas de poder. La nueva doctrina Monroe de Donald Trump ha generado ya su primer experimento político en América Latina: un régimen bajo el control remoto de Washington que se presta a concesiones económicas y políticas mientras gana tiempo para dilatar el proceso de transición democrática.</p><p>Desde el 3 de enero, cuando el ejército estadounidense bombardeó Caracas y sus alrededores y <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/caracas-incertidumbre-secuestro-presidente-nicolas-maduro_1_2122854.html" target="_blank">secuestró a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores</a>, en una operación relámpago que dejó un centenar de asesinatos en el camino, los acontecimientos se han precipitado en el país sudamericano. La entonces vicepresidenta <strong>Delcy Rodríguez </strong>tomó las riendas del país y se plegó a las condiciones impuestas por el mandatario estadounidense bajo amenaza de muerte, según ha confesado.</p><p>El matrimonio de conveniencia entre Trump y Delcy ha dado ya algunos frutos. La dirigente chavista anunció el viernes <strong>una ley de amnistía </strong>“que cubra todo el periodo de violencia política de 1999 al presente”. La medida, que afectaría a varios cientos de disidentes, se une a la lenta pero progresiva liberación de presos políticos desde el 3 de enero. Además, Rodríguez informó que su Gobierno <strong>cerrará la cárcel de El Helicoide</strong>, símbolo de la represión del régimen.</p><p><span class="highlight">El anuncio de una inminente amnistía a los presos políticos se produjo sólo un día después de que la Asamblea Nacional aprobara una reforma de la ley de hidrocarburos que abre la puerta a la inversión extranjera</span>. Paralelamente, y mientras en Washington se anunciaba la <a href="https://www.infolibre.es/internacional/trump-anuncia-jueves-comenzara-reapertura-espacio-aereo-venezuela_1_2136593.html" target="_blank">reapertura del espacio aéreo de Venezuela</a>, el Departamento del Tesoro estadounidense emitía una licencia que <strong>permitirá a las compañías petrolíferas realizar transacciones con Caracas </strong>en condiciones ventajosas para la exportación, compraventa, almacenamiento y refinamiento de crudo, entre otras actividades. Los ingresos que correspondan al Estado venezolano quedarán bloqueados en una cuenta controlada por Washington en Qatar. Será la Administración de Trump quien gestione los fondos en función de las necesidades de gasto en servicios públicos que le proporcione el Gobierno de Rodríguez mensualmente. <strong>Se desmonta así el andamiaje de nacionalismo petrolero que Hugo Chávez había apuntalado</strong> en 2007 en torno a la compañía estatal PDVSA. No deja de resultar paradójico el hecho de que Maduro, hoy en prisión en una cárcel estadounidense, fuera el promotor de ese desmantelamiento desde 2018, cuando optó por una liberalización del sector petrolero.</p><p>En estas primeras cuatro semanas como presidenta encargada, Delcy Rodríguez, que hace unos días fue reconocida como comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), ha impulsado un paquete de <strong>reformas legislativas aperturistas </strong>y ha remodelado el Gobierno con la entrada de perfiles técnicos en puestos clave de la gestión económica para que el diálogo con la Casa Blanca sea más fluido. Los cambios han afectado también a las áreas de Defensa e Inteligencia.</p><p>Pese a la retórica nacionalista que tiñe sus intervenciones públicas, la tutela de Washington aparece como una marca de agua en las principales decisiones políticas de Delcy Rodríguez. Expuesta a los habituales cambios de humor en la Casa Blanca, la mandataria tiene además que hacer malabares para <strong>tranquilizar a las distintas familias chavistas</strong>. Cuenta con el apoyo inquebrantable de su hermano Jorge, presidente de la Asamblea Nacional y cerebro político del ala dialogante del oficialismo. Pero la presencia en el Gobierno de <strong>Diosdado Cabello</strong>, ministro de Interior y jefe de las fuerzas policiales y parapoliciales, obliga a Delcy a dormir con un ojo abierto.</p><p>“Estamos en un proceso de reacomodo del poder. En este momento hay en Venezuela una situación de conexión entre rupturas y continuidades, algo que a la población le está costando procesar. Tenemos también un campo de especulación. Delcy Rodríguez es la actriz central en el tejido de relaciones internacionales que se fue construyendo. Hay evidencias que sugieren que Maduro fue entregado previamente o, en un segundo escenario, que esa entrega se produjo mucho más recientemente en vista de la inminencia de un ataque. Todo apunta a que se establece un acuerdo para gobernar de forma subordinada, en el que <strong>Trump encuentra una gran utilidad en dos aspectos fundamentales: la gobernabilidad y el negocio petrolero</strong>”, explica en conversación telefónica desde Caracas Emiliano Terán Mantovani, sociólogo, profesor de la Universidad Central de Venezuela y miembro fundador del Observatorio de Ecología Política.</p><p>Un mes después de la agresión militar estadounidense, los gestos aperturistas de Rodríguez conviven con el <strong>mantenimiento de un Estado policial en el que la censura y la represión no han desaparecido</strong>. A Washington, sin embargo, sólo parece preocuparle la liberalización económica que le permita el acceso privilegiado a las ingentes reservas de petróleo de Venezuela, cuya sumisión total reclama. El panorama resultante se sustenta así sobre una base de contradicciones: “El Gobierno está constituido por facciones que funcionan por sobrevivencia política. Es una contradicción muy delicada porque los hermanos Rodríguez cuentan con una sólida estructura de relaciones internacionales pero carecen de liderazgo entre las bases chavistas, y tampoco tienen control sobre el sector militar, como sí lo tiene Cabello”, señala Terán Mantovani.</p><p>La obligada cohabitación entre Trump y Delcy Rodríguez se estaría desarrollando entonces sobre la base de unas <strong>contradicciones </strong>que, en algún momento, tendrán que despejarse. Para el sociólogo venezolano, “<strong>la colusión Trump-Delcy</strong> tiene que avanzar hacia una suerte de depuración de esas contradicciones, porque <strong>son insostenibles</strong>, y eso implica un proceso largo, progresivo y fluido, un proceso que no puede darse de un día para otro porque se corre el riesgo de que te estalle en la cara”.</p><p>Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense, declaró el miércoles en el Senado que no hay sobre la mesa nuevos planes militares contra Caracas, aunque un día antes había amagado con esconder la zanahoria y sacar de nuevo el palo si Rodríguez se salía del guion escrito por Washington. El itinerario político de la Casa Blanca pasa por un <strong>periodo de estabilización, seguido de una recuperación económica para dar paso a la transición política</strong> con la celebración de elecciones. No se habla de plazos pero Rubio citó en su comparecencia el ejemplo de la transición española para plantear que se trata de procesos largos y complejos.</p><p>El Laboratorio de Paz —un centro de investigación y resolución de conflictos de Venezuela— ha proyectado<strong> tres escenarios sobre el futuro</strong> político del país. La primera hipótesis vislumbra un <strong>periodo prolongado de “estabilidad sin democracia”</strong>, sostenido por la recuperación económica al calor de las inversiones en la industria petrolera. “El chavismo lograría recomponerse internamente […] y mantenerse en el poder al menos hasta 2030, fecha prevista para nuevas elecciones”, exponen los autores del informe. Un segundo escenario pasaría por<strong> una “salida civil y democrática”</strong>, gracias a las sinergias entre la presión internacional y “la capacidad de la sociedad venezolana para reorganizarse como actor autónomo”. La convocatoria de unas elecciones sería el punto culminante de ese proceso de cambio. La tercera hipótesis planteada es la más preocupante,<strong> una “regresión autoritaria” </strong>derivada de la fractura interna del chavismo, con riesgo de un golpe de Estado o el estallido de la violencia política.</p><p>Para Pablo Ospina, historiador y docente de la Universidad Andina Simón Bolívar, el régimen chavista no va a poder sostenerse durante mucho tiempo “a menos que pase <strong>algo inesperado</strong>”. “Algo así como una tabla de salvación a partir de los recursos que provengan del petróleo y de una ampliación de la coalición de apoyo con sectores moderados de la oposición”, argumenta en conversación con <strong>infoLibre</strong>.</p><p>El papel de las Fuerzas Armadas en el complejo tablero venezolano es otra de las incógnitas que quedan por despejar. Instruidas en el último cuarto de siglo bajo un fuerte sentimiento nacionalista y bolivariano, la operación armada de Estados Unidos ha dejado descolocados a los mandos de la FANB. “Se puede entender el nivel de humillación que deben sentir los militares tanto si hubo una traición como si todo se debió a la<strong> incapacidad absoluta de las Fuerzas Armadas para defender a su presidente</strong>. Esta sensación debe estar generando mucho ruido interno en el sector militar”, sospecha Terán Mantovani.</p><p>Perteneciente al sector más intransigente de la disidencia, María Corina Machado se mantiene como la alternativa al chavismo tras los acontecimientos del 3 de enero. Ninguneada por Trump en un primer momento, Machado cabildea ahora en Washington mientras espera que el autócrata republicano le suba el pulgar. “No han surgido nuevos liderazgos en las filas de la oposición y los antiguos dirigentes están quemados”, apunta Terán Mantovani. Figuras más moderadas, como el diputado Henrique Capriles (que en 2013 estuvo a punto de batir a Maduro en las urnas), <strong>no cuentan a día de hoy con respaldo popular</strong>. Tampoco tiene relevancia la izquierda crítica con el chavismo. “La izquierda fue históricamente muy pequeña en Venezuela. Chávez logró congregar a mucha gente en clave de sector popular, y fue politizando un bloque gigantesco hacia la izquierda sin posibilidades para una tercera vía o la crítica interna. Quedan militantes chavistas de base, pero esos actores están muy desdibujados hoy en día por el fracaso del Gobierno”, sostiene el sociólogo y activista medioambiental.</p><p>Las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 dejaron al descubierto que el chavismo, con Maduro al frente, había dejado de ser una fuerza hegemónica. La oposición se adjudicó la victoria mientras el régimen se negaba a publicar las actas electorales. Lejos en el tiempo quedaban los <strong>arrolladores triunfos en las urnas de Chávez,</strong> cercanos al 60% y sin sombra alguna de fraude. Ese primer chavismo, con una clara vocación de transformación social y redistribución de la riqueza, también distaba mucho del <strong>régimen autocrático impuesto progresivamente por Maduro</strong> a partir de la muerte de su mentor en 2013.</p><p>Venezuela ha sido el laboratorio de la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump en el hemisferio occidental, cuyo objetivo final es el desplazamiento de China y Rusia de una región que Estados Unidos considera de su propiedad. Tras las primeras reacciones contra la intervención armada por parte de Brasil, México, Colombia y Chile, las aguas parecen haberse calmado. Con su demostración de fuerza,<strong> Washington les ha enseñado a los dirigentes latinoamericanos progresistas que puede tumbar un gobierno</strong> en un abrir y cerrar de ojos.</p><p>Para Ospina, no es probable que haya un efecto desestabilizador de momento en la región por la crisis venezolana: “Ese efecto ya se produjo hace unos años por el <strong>éxodo masivo de migrantes</strong>, pero si se produjera, <strong>Colombia </strong>sería el país más afectado”.</p><p>El “nuevo momento político” venezolano va mutando cada día que pasa. Mientras Delcy Rodríguez sea capaz de mantener el equilibrio entre las demandas de Washington y el orgullo herido de la nomenclatura chavista,<strong> la estabilidad parece garantizada</strong>. El futuro del experimento político está, sin embargo, rodeado de interrogantes. Terán Mantovani subraya una de las preguntas que quedan en el aire: “¿Qué harán los poderes nacionales de Venezuela para contraponer la presión de Estados Unidos en un país tan debilitado?”.</p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
Llegan las primeras multas por protestar en la Vuelta: "Son reflejo de la falta de compromiso con Palestina"
<p><img alt="Llegan las primeras multas por protestar en la Vuelta: " height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/feea41eb-b34c-4b74-af49-2fe4aa288a19_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>"Vaya por delante nuestro reconocimiento y respeto absoluto a los deportistas, pero también nuestra <strong>admiración </strong>a un pueblo español que <strong>se moviliza por causas justas</strong> como la de Palestina". Las <a href="https://www.infolibre.es/politica/sanchez-expresa-admiracion-protestas-vuelta-destaca-ejemplo-espana_1_2062617.html">palabras</a> pertenecen al presidente del Gobierno, <a href="https://www.infolibre.es/temas/pedro-sanchez/">Pedro Sánchez</a>, y fueron pronunciadas en septiembre del año pasado. Entonces, activistas de todo el mapa salían a la calle para clamar contra la participación del equipo Israel-Premier Tech en la Vuelta Ciclista a España. La protesta social fue tangencial y <a href="https://www.infolibre.es/politica/sociedad-civil-derrota-israel-pese-trato-favor-instituciones-lucha-funciona_1_2105842.html" target="_blank">surtió efecto</a>: la última etapa del evento deportivo se canceló y los líderes políticos de mayor nivel aplaudieron la solidaridad expuesta en cada tramo de la competición. </p><p>El elogio del presidente, sin embargo, se ha transformado cuatro meses después en reproche. Los manifestantes que salieron entonces empiezan ya a recibir las primeras <strong>notificaciones de sanción</strong>. Se manifestaron, fueron aplaudidos y hoy tienen que pagar las consecuencias.</p><p>Al buzón de <a href="https://x.com/BorxaGC/status/2016160893382373505?s=20" target="_blank">Borxa González</a> fue a parar una carta hace apenas una semana. En el documento, figuraba una sanción por participar en las protestas celebradas en Mos (Pontevedra) al inicio del evento deportivo. "Esto <strong>sin ser identificado</strong> ni haber hecho algo, toca recurrir", expresaba en redes sociales. "Lo que buscan es evitar la solidaridad con Palestina". </p><p>Exactamente lo mismo le está sucediendo a al menos una treintena de personas de diferentes territorios, como Galicia, Cantabria, Navarra, Madrid, Avilés, Olot o Figueres (Girona). Tiene constancia de ello la Red Solidaria Contra la Ocupación de Palestina (RESCOP), cuyos militantes llevan meses preparándose para enfrentar este escenario. Lo explica <a href="https://www.infolibre.es/opinion/plaza-publica/israel-paz_129_1841251.html" target="_blank">Lidón Soriano</a>, miembro de la organización. "Nosotras ya <strong>habíamos previsto </strong>que esto iba a pasar, así que contactamos con la red de organizaciones de todos los territorios para tener constancia de las sanciones una vez empezaran a llegar".</p><p>El principal problema que se encontraron fue que esas notificaciones llegaron "a cuentagotas y la gente se desconectó". El fulgor de la protesta se ha ido desdibujando con los meses, el foco mediático quedó diluido y aquello que en su día fueron vítores<strong> se transformó en indiferencia</strong>. Ahora los activistas trabajan para estudiar los argumentos jurídicos de las sanciones de forma colectiva y poder así apelarlas.</p><p>En ello están también desde la Plataforma Solidaria con Palestina de Valladolid. Lo cuenta uno de sus militantes, <strong>Santiago Molina</strong>: "Hace un par de semanas empezamos la coordinación con las personas afectadas, en torno a una quincena, aunque sabemos que se han tramitado 25 propuestas de sanciones aquí", explica al otro lado del teléfono.</p><p>La plataforma se<strong> reunió </strong>el pasado 20 de enero con el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales. En el encuentro, los activistas trasladaron que las protestas fueron en su totalidad pacíficas y que buscaban la<strong> defensa de los derechos humanos</strong> en solidaridad con Palestina. Molina y sus compañeros pusieron también sobre la mesa los excesos policiales que a su juicio se sucedieron aquellos meses: "Planteamos nuestra propia indefensión", fruto en gran medida de la <em>ley mordaza</em> y la prevalencia del testimonio de los agentes de policía sobre la palabra de los activistas.</p><p>La abogada <strong>Elena de Luis</strong>, miembro de Juristas por Palestina, coincide en este extremo, destacando el <strong>despliegue policial</strong> desproporcionado y las cargas como tónica común allá donde anidaba la protesta. Su organización también aprecia como piedra en el camino el hecho de que las propuestas de sanción no hayan llegado a la vez, lo que deriva en mayores dificultades para coordinar estrategias colectivas y que los afectados se agrupen, fundamentalmente porque cada propuesta tiene un plazo de alegaciones y el tiempo corre. "Si a ti te llega una notificación y a tu compañero le llega semanas después, es mucho más difícil que os coordinéis", sintetiza la jurista.</p><p>Las propuestas de incoación de expediente sancionador parten de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. Así figura en las notificaciones que ha podido examinar <strong>infoLibre</strong>. Los documentos mencionan la<strong> "hostilidad" por parte de "grupos de radicales"</strong> y destacan que los hechos han venido promovidos por las protestas en solidaridad con Palestina, causantes de "incidentes en varias etapas" e incluso modificando el final de la carrera. </p><p>Las propuestas consultadas citan el artículo 2.1 a) de la <a href="https://www.boe.es/eli/es/l/2007/07/11/19/con" target="_blank">ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte</a>, por el que se castiga "la participación activa en<strong> altercados, riñas, peleas o desórdenes públicos</strong> en los recintos deportivos, en sus aledaños o en los medios de transporte organizados para acudir a los mismos, cuando tales conductas estén relacionadas con un acontecimiento deportivo que vaya a celebrarse, se esté celebrando o se haya celebrado".</p><p>La mayoría, asiente Elena de Luis, siguen este mismo patrón. "Casi todas son por vía administrativa y en base a esa ley. Algunas citan la <em>ley mordaza</em> y hemos tenido constancia de algún proceso por la vía penal que se ha archivado", abunda. Las cuantías no son especialmente altas, porque se basan en infracciones leves, lo que a su entender encaja en una suerte de<strong> castigo simbólico</strong>, ejemplarizante y desmovilizador, un recordatorio para que no vuelva a pasar. </p><p>Para la letrada, uno de los puntos clave que a su parecer invalida las sanciones es que eluden el contexto. "No se puede descontextualizar de lo que está reclamando la gente: la defensa de la población palestina y la <strong>protesta contra un genocidio</strong>", sostiene. Por otro lado, perfila, estas movilizaciones son indisociables del "derecho a la libertad de expresión y crítica política", derechos sobradamente apoyados por los tribunales. </p><p>Para De Luis resulta llamativo además el uso de la ley contra la violencia en el deporte, una legislación originalmente pensada para situaciones que nada tienen que ver con la actual. El grueso de las propuestas sancionadoras citan no sólo los desórdenes públicos, sino también la <strong>exhibición de símbolos</strong> que incitan a la violencia y la entonación de cánticos que constituyan un acto de desprecio a los participantes en el espectáculo deportivo. </p><p>Una vez más, la letrada entiende que la aplicación de la literalidad de la ley a las protestas contra el genocidio descontextualiza lo sucedido y desvirtúa el espíritu de la propia ley. "Esta ley nace para proteger ante episodios de racismo en el deporte, que hay muchísimos, pero consideramos que<strong> es inaplicable en este caso</strong> y es un error de calificación jurídica", insiste. Ni las banderas palestinas incitan al odio, ni la expresión popular es una riña, zanja.</p><p>El 1 de octubre del año pasado, la Comisión contra la Violencia en el Deporte informó de su decisión de proponer sanciones a 38 personas por las manifestaciones. Dos semanas después, se sumó otra propuesta sancionadora a otros <strong>53 manifestantes</strong>, en este caso por las protestas desarrolladas en Euskadi, Asturias y Pontevedra. El 21 de noviembre, la misma comisión propuso para sanción a "un grupo de manifestantes" –sin especificar el número– identificados durante las últimas etapas. Aquel aviso se hace ahora palpable en los buzones de los afectados.</p><p>Preguntado al respecto, el Ministerio del Interior se remite a dichas propuestas notificadas en octubre y noviembre, pero puntualiza que "su gestión posterior corresponde a las delegaciones y subdelegaciones", por lo que el departamento de Fernando Grande-Marlaska no puede "concretar el número de sanciones tramitadas". Tampoco responde a otra de las preguntas formuladas por este diario: si está sobre la mesa la <strong>anulación generalizada y automática </strong>de las propuestas sancionadoras contra los manifestantes.</p><p>Es una de las peticiones que plantean los activistas. "Estamos defendiendo que se anulen", comparte Elena de Luis, "consideramos que el Gobierno puede hacerlo". Lidón Soriano cree que es lo coherente, teniendo en cuenta que fue el propio Ejecutivo quien "alabó las protestas". Las sanciones, lamenta la activista, son "un <strong>absoluto despropósito </strong>y el reflejo de la falta de compromiso real con la justicia y la paz para Palestina". </p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
El poder como una forma de rebeldía
<p><img alt="El poder como una forma de rebeldía" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/ac3ce25e-bc09-4c93-a003-1b46439b0b93_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Dentro de la cultura invasiva de la nueva dominación, el desprestigio de la política ocupa un papel decisivo. Los poderosos que dominan la economía, las plataformas digitales y los medios de comunicación prefieren tener las manos libres y evitar cualquier tipo de regulación que limite sus especulaciones y sus avaricias. Las personas que se dedican a la política, si no se someten a los intereses del poder económico, están destinadas a la calumnia y el desprestigio. Por supuesto, claro está, son pesebristas amarrados al poder que se empeñan en conservar cargos. Mientras, los debates sociales envenenan la discusión política de manera estudiada para convertirla en crispación fanática. El neoliberalismo ha derivado hacia nuevas formas de dictadura:<strong> las dictaduras de los millonarios invaden los espacios públicos con dinámicas que se alejan de la convivencia y los valores humanos </strong>para imponer las soberbias del machismo, el racismo y las identidades cerradas. Cualquier perspectiva distinta, la existencia del otro, supone una amenaza.</p><p>En el mundo que vivimos, y desde la situación europea, quiero darle las gracias a algunos políticos pesebristas que se empeñan en amarrarse al poder para seguir en el ejercicio de sus cargos. La profesora Eva Alcón, al meditar sobre sus años como rectora de la Universitat Jaume I y como presidenta de la Conferencia de Rectoras y Rectores de las Universidades Española, considera que<strong> el poder puede significar una forma de rebeldía</strong>. Estoy de acuerdo. Las élites sociales necesitan seres doblegados a sus negocios económicos, expertos en el fraude y en la administración de la ley del más fuerte. Frente a ellos, el poder puede convertirse en una forma de rebeldía.</p><p>Tal y como van las cosas, ejercer el poder es una rebeldía si se intenta defender el derecho a la sanidad pública, contra tantos intereses que pretenden su privatización para convertirla en un negocio. Ejercer el poder es una forma de rebeldía cuando se opone al intento de socavar el derecho democrático a la igualdad desde los cimientos de la educación, limitando las inversiones de la enseñanza pública en beneficio de los centros privados. Si uno mira la realidad española, allí donde gobierna el neoliberalismo son clamorosas las agresiones a la sanidad y la educación pública. Y <strong>las víctimas se olvidan de la situación en la que quedarán sus hijos y sus nietos, dejándose envolver por el ruido de los discursos que ocultan la verdadera amenaza</strong>, la santificación de la desigualdad. Convierten en peligro extremo la emigración, la igualdad de género o el respeto a los derechos humanos, los que están interesados en nuevas formas de desamparo y esclavitud. Empieza a decirse con razón que las moscas son las más partidarias de los insecticidas.  </p><p>Como estudiante universitario, cobré conciencia política en los últimos años de la dictadura franquista. Partidario de la justicia social y alarmado por la deriva dictatorial de los países estalinistas, donde las buenas causas se convertían en justificaciones de la represión, ayudé a fundar Izquierda Unida en 1986, un espacio para luchar por la democracia social en medio del capitalismo desbordado. Defiendo la política y conservo el carné militante de Izquierda Unida desde hace 40 años. Y le agradezco mucho a los representantes del Gobierno de coalición que resistan en sus cargos a pesar de las dificultades. Después de haber crecido en una dictadura, después de haber visto cómo las revoluciones comunistas desembocaban en autoritarismos, después de asistir a derivas neocapitalistas sin escrúpulos ejemplificadas por las ofertas socialistas de Felipe González, tengo la suerte de vivir ahora una coyuntura política que ha hecho posible<strong> un Gobierno de coalición para defender la democracia social y los derechos a la igualdad en la política nacional</strong>. En la política internacional, defiende el multilateralismo, los Tribunales de Justicia y los derechos humanos.</p><p>La vida nos invita a negociar con las posibilidades. Por apoyar a este Gobierno, suelo recibir en los comentarios a mis artículos y desde el pseudoperiodismo frecuentes insultos. <strong>Lo llevo bien, porque sé que mi compromiso está con los derechos cívicos y la justicia internacional. </strong>Pero no sé si son conscientes de sus valores y los principios que defienden algunos columnistas que critican una y otra vez al Gobierno y a sus colaboradores. Están defendiendo un mundo gobernado por la dictadura de millonarios que representa Donald Trump, una Europa doblegada al poder del dinero, una violación sistemática de los derechos humanos y la legitimación de los genocidios. Dentro de España, defienden una destrucción de los derechos cívicos y la dignidad laboral.</p><p>Cada vez que recibo un insulto, me digo de manera humilde: está bien que se sepa,<strong> yo no soy como ellos</strong>. </p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
Feijóo se niega a ser viejo
<p><img alt="Feijóo se niega a ser viejo" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/5d7e1247-ad67-49f7-9aca-8670871539fa_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Que un señor que cumple 65 este año y debería estar a punto de jubilarse <strong>como Feijóo</strong> les niegue a las personas mayores la revalorización de su pensión tiene su explicación. <strong>No compensa</strong> ser de la tercera edad con el PP. Además, así se siente más joven, como si no fuera con él el retiro, que eso <strong>es cosa de viejos </strong>y él cada día está más lozano. Si no fuera por el semblante cenizo y de extrema gravedad que adopta cuando tiene un micro delante, podría pasar por un chaval. Desde que se desprendió de las gafas, aprovechando que tenía que operarse por un problema ocular, ya nadie diría que está más próximo a ir al hogar del jubilado que a un concierto de <strong>los jóvenes cristianos</strong> de Hakuna en la Puerta del Sol. </p><p>El PP necesita crear la sensación de que España está en crisis porque los excelentes datos que muestran los indicadores económicos <strong>no le vienen bien</strong>. Récord de empleo. Uff, que mal. Somos el país que más puestos de trabajo está aportando a la UE, y por primera vez en 17 años el paro ha caído por debajo del 10%. Arggg, <strong>qué horror</strong>. Si lo ideal es que la gente lo pase mal mal de verdad. Que no suba el salario mínimo pero que la vivienda no tenga freno. Que los abuelos no ganen poder adquisitivo, lo que tienen que hacer es quedarse en casa. Con el miedo que les ha metido el PP convenciéndoles de que la consecuencia directa de bajar a por el pan es encontrarte el piso<strong> lleno de </strong><em><strong>okupas</strong></em><strong> </strong>a la vuelta. Total, si lo que hay que hacer con ellos es mandarles al otro barrio, que en el tema de los protocolos Ayuso es <em>cum laude</em>.</p><p>Los viejos no son bienvenidos en los hospitales, para nada. Salvo que sean los gestionados por Quirón, que dejan <strong>un margen familiar </strong>que da gusto. Lógico que Feijóo opte por ir de chico de mediana edad más que de carroza, la sanidad que la Comunidad de Madrid fomenta no le conviene. <strong>Un </strong><em><strong>joviejo</strong></em><strong> de libro</strong>. Si hasta fue padre primerizo a los 55 años y habrá tenido que aguantar que le pregunten alguna vez si es su nieto. No, señora, que estoy en la flor de la vida. Tengo menos años que Ana Rosa Quintana. Claro que <strong>eso casi cualquiera</strong>. </p><p>El PP es muy de congelar las pensiones, como hizo en 2013, y de <strong>negarse sistemáticamente</strong> a subirlas. Si es que los viejos son unos vagos, no como los japoneses que están con 90 currando para no morirse de hambre. Mira lo duro que trabaja él, porque tener que repetir <strong>cada día la misma matraca </strong>es muy cansado. Hay que estar viajando de acá para allá para soltar embustes como que la regularización de inmigrantes <strong>engorda el censo electoral </strong>de las próximas elecciones o que los inmigrantes van a desbordar el país. Quién pensará que le va a cambiar los pañales cuando lo necesite o le sacará al parque para que le dé el sol. O simplemente, le servirá una caña fresquita, con lo de bares que son en el PP. Lo bien que viene que los inmigrantes sigan siendo ilegales para pagarles <strong>salarios basurísticos</strong> y poder acusarles de todos los males. </p><p>No hay compasión posible. En la prórroga del ‘escudo social’ que han tumbado esta semana en el Congreso, estaban incluidas medidas <strong>frente a la pobreza energética</strong>. Que se pongan el abrigo para estar en casa y que coman bocadillos en lugar de encender la cocina. Ese no es su problema. A él se lo paga todo el PP. Y que no falte. </p>
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February 1, 2026 at 6:10 AM
Los latinos de Mineápolis se han convertido en los protagonistas invisibles de la lucha contra el ICE
<p><img alt="Los latinos de Mineápolis se han convertido en los protagonistas invisibles de la lucha contra el ICE" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/d7a38b52-487e-4c60-96cd-0727ee737894_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>En el sur de Mineápolis, Matías y su esposa Laura (ficticio) parecen llevar una vida normal. Trabajan en una tienda de alimentación, alternando la caja y la reposición. No hay mucha gente este martes 27 de enero, pero su teléfono no para de sonar. En ese momento, tienen muchos pedidos a domicilio. En la recepción, una pila de recibos indica que hay una serie de pedidos listos para repartir.</p><p>Las compras que gestiona la pareja tienen su explicación. <strong>Los clientes que llaman por teléfono casi nunca salen de casa porque están siendo buscados activamente por el ICE,</strong> la policía de inmigración, o temen serlo.</p><p>Si al principio el objetivo del Gobierno federal era, al menos oficialmente, luchar contra “el fraude” en Mineápolis, la operación contra la inmigración que comenzó en diciembre ha adquirido otra dimensión en las últimas semanas. <strong>En la ciudad ya nadie está a salvo. Ni de ser detenido (por el ICE), ni de resultar herido, ni siquiera de morir en manos de los agentes.</strong> Cada día, a través del escaparate de su tienda, Matías y Laura son testigos de lo que se ha convertido allí en la “mayor operación de la historia” de la policía de inmigración.</p><p>La Casa Blanca ha enviado hasta 3.000 agentes al lugar. Desfilan por las calles al volante de grandes todoterrenos, algunos fuertemente armados, otros vestidos de paisano. Todos llevan mascarillas. Desde hace dos meses, su presencia aterroriza a una parte de la población entre las más vulnerables, ante la mirada de sus vecinos indignados y decididos a actuar.</p><p>Los agentes del ICE no pueden ir a ningún sitio en Mineápolis sin ser recibidos con silbidos y megáfonos. “¡ICE! ¡ICE! ¡ICE!”, advierten los vecinos y vecinas, ahora organizados en “brigadas”. Nadie sabe cuántos son. Ni siquiera los propios vecinos y vecinas lo saben. No todos se conocen personalmente.</p><p>Algunos aparecen bajo seudónimos. <em>Bear </em>(oso), por ejemplo, es el nombre que aparece en los grupos de WhatsApp o Signal a través de los cuales se comunican los vecinos. Se calcula que se han inscrito en Mineápolis más de 10.000 personas para participar en esos grupos de acción inmediata.<strong> Es una cadena de solidaridad, muy organizada, en la que cada uno tiene una tarea específica</strong>.</p><p>Los <strong>“cazadores” </strong>siguen el rastro de los vehículos del ICE. Los <strong>“distribuidores”</strong> comunican las matrículas de los SUV a los <strong>“vigilantes/silbadores”</strong> en la calle. Los <strong>“financieros”</strong>, por su parte, recaudan donaciones. Los <strong>“repartidores”</strong> se encargan de llevar la compra a las familias inmigrantes atrincheradas en sus casas. Por último, los<strong> “conductores” </strong>se encargan de su transporte en coche. La gran mayoría de esos vecinos, llamados genéricamente “auxiliares”, han nacido en Estados Unidos o se han naturalizado.</p><p>Son ellos quienes aparecen en las imágenes de la televisión. <strong>Son ellos quienes forman literalmente un cordón de seguridad alrededor de los inmigrantes, con sus cuerpos, a veces poniendo en peligro sus vidas</strong>, como Renee Good y Alex Pretti, una poeta y un enfermero de 37 años asesinados a tiros este mes en Mineápolis por las fuerzas federales. La primera por bloquear el paso a los agentes del ICE, el segundo por intentar proteger a una manifestante empujada por un agente.</p><p>En esas brigadas hay vivos, muertos y también invisibles: los propios inmigrantes, como <strong>Matías y Laura</strong>, que se describen a sí mismos como “independientes”. Esta pareja (en situación regular) “no trabaja con nadie”, confiesa a Mediapart, salvo con sus “repartidores”. Prefieren pasar desapercibidos y, paralelamente,<strong> ha desarrollado su propia red con la que se comunican en español,</strong> una cadena de comunicación independiente que surgió en junio en Los Ángeles en la comunidad hispana, cuando se llevaron a cabo las primeras grandes operaciones contra la inmigración.</p><p>En Mineápolis, la alianza entre los inmigrantes y los “auxiliares” parece hoy un laboratorio a escala real. <strong>¿Por qué la Casa Blanca ha enviado tantos policías de inmigración a ese bastión de la izquierda enclavado en el corazón del Medio Oeste?</strong> Después de todo, la ciudad y, en general, el Estado de Minnesota cuentan “solo” con 130.000 indocumentados, mucho menos que en Nueva York, por ejemplo. Sobre el terreno, el interés está en otra parte. La Administración parece estar poniendo a prueba sus límites.</p><p><strong>Para Matías y Laura todo comenzó este otoño</strong>, cuando una fuente bien informada de la comunidad hispana les dijo que se “prepararan”. El “gobierno” está tramando “algo”, les advirtió entonces la fuente. <strong>Alrededor del Día de Acción de Gracias</strong>, en noviembre, la amenaza se hizo más evidente. <strong>“Nos dimos cuenta de que los clientes ya no venían” a la tienda</strong>, explica Laura a Mediapart. En aquel momento, los agentes del ICE aún no se habían desplegado masivamente en la ciudad, pero Laura lo entendió enseguida.</p><p>Junto con su marido, reparte pequeños folletos en español con un código QR. En ellos se lee “¿Necesitas algo?”. “Hacemos entregas a domicilio. Es fácil, rápido y vamos a tu casa. Llámanos o escríbenos a este número XXX”. Para las primeras entregas, Laura cuenta con la ayuda de una vecina que fue profesora de sus hijos, maestra de primaria. “Luego, la maestra habló de las entregas a otro profesor y luego a otro”. Hoy, <strong>Laura y su marido ayudan a una veintena de familias inmigrantes confinadas. Hacen varias entregas al día.</strong></p><p>Este martes, unos minutos antes de que los “repartidores” llegaran a la tienda, una patrulla del ICE pasaba precisamente por la zona. Los agentes son inmediatamente localizados por los “silbadores”, alertados en directo por los “distribuidores”. A través de Signal, estos últimos indicaron a los primeros el modelo del vehículo: un gran Jeep Wagoneer blanco. “¡ICE! ¡ICE! ¡ICE!”, se oye entonces entre silbidos, bocinazos y teléfonos que graban cada interacción. A través del escaparate, Laura y Matías lo oyen todo. Los pedidos están listos en recepción.</p><p>Una mujer alta y rubia de ojos azules, enfermera a punto de jubilarse, se dispone a entregar los pedidos. Se ha cruzado con la patrulla del ICE fuera y les ha recibido con un gesto obsceno. <strong>“Sed hombres”, les ha gritado, “dejad de esconderos detrás de vuestras máscaras, ¿tenéis miedo de las viejas blancas?”</strong></p><p>En la recepción de la tienda, la enfermera recoge una hoja de papel con los números de pedido, los teléfonos y las direcciones. <strong>“¿Y si el ICE la detiene durante la entrega?”, le preguntamos. “Me han dicho que me coma la hoja de papel, creo que se puede comer”</strong>, dice la enfermera sonriendo.</p><p>Su primera parada es frente a una casa modesta, cuya gran ventana de la planta baja ha sido cubierta con una manta de flores. La enfermera llama por teléfono a los inquilinos. Una familia con tres hijos que ya no van al colegio. No hablan español, pero consigue confirmar con ellos el número de pedido. La entrega solo dura unos segundos. En la calle, la enfermera se asegura de que no la sigue nadie.</p><p>Por el camino de vuelta, desfilan ante sus ojos las casas con carteles en las ventanas. Pintadas y grafitis por todo el barrio piden la salida del ICE. Se puede leer “<em>ICE out</em>” o “<em>Fuck ICE</em>”.<strong> La enfermera se movilizó hace unas semanas, tras el asesinato de Renee Good.</strong> “Me puso enferma. Utilizan armas contra nosotros”, dice a Mediapart, “pero nosotros solo ayudamos”. “Yo doy de comer a quienes me piden comida”, añade Laura.</p><p><strong>En Mineápolis se han vuelto a reactivar las redes que se movilizaron tras el asesinato de George Floyd</strong>, víctima hace cinco años de la violencia policial. Han tomado prestados los métodos utilizados por los activistas en Los Ángeles y luego en Chicago, <a href="https://www.mediapart.fr/journal/international/281025/contre-la-milice-de-trump-chicago-sort-les-sifflets" target="_blank"><span class="highlight">sobre todo los silbatos</span></a>. No son necesariamente personas que se hayan involucrado tradicionalmente en la vida política.</p><p>Su movimiento es no violento. Hoy vienen a “ayudar” a sus vecinos, a sus clientes o a sus compañeros de trabajo. Mineápolis es una ciudad “pequeña”, con poco más de 400.000 habitantes, frente a los ocho millones de Nueva York. Para ellos, hay algo personal en todo esto.</p><p>A nivel nacional, la ciudad vuelve a aparecer como un punto de inflexión en la política de Estados Unidos.<strong> Tras calificar falsamente a Renee Good y Alex Pretti de “terroristas”, la Administración Trump ha dado marcha atrás</strong>. El presidente pide ahora una “pequeña desescalada” y ha destituido a Gregory Bovino, hasta ahora al frente de las operaciones del ICE, incluidas las de Mineápolis. Ni siquiera el vicepresidente, J. D. Vance, habla ya públicamente de la “inmunidad absoluta” concedida al ICE.</p><p><strong>Pero en Mineápolis, el cambio de retórica en las más altas esferas del Estado no convence a nadie.</strong> No se ha abierto ninguna investigación penal contra los agentes del ICE implicados en las muertes de Good o Pretti. Las autoridades federales han apartado a los investigadores de Minnesota de ambos casos.</p><p>Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional de Donald Trump, sigue en su puesto. Y<strong> Tom Homan</strong>, sucesor de Bovino al frente de las operaciones sobre el terreno,<strong> prometió en rueda de prensa este miércoles que “pronto se hará justicia” contra quienes se movilizaron en los grupos de Signal y Whatsapp </strong>para, según él, “atacar” a los agentes del ICE.</p><p><strong>“¿Todo esto es peligroso? No lo sé”</strong>, responde a Mediapart la enfermera repartidora.<strong> “Yo ya tengo una edad, mis hijos son mayores. Tengo menos que perder.</strong> Y además, no se puede pensar en eso [en la muerte, ndr]. Hay que separar las cosas”.</p><p>Este martes, las temperaturas en Mineápolis rondan los 15° bajo cero. Hace tanto frío fuera que incluso la tinta de los bolígrafos acaba congelándose. En un comercio de la zona, <strong>Antonio (ficticio), inmigrante mexicano</strong>, ha preparado café para que la enfermera y todos los demás entren en calor. “Hacen tanto por nosotros que también tenemos que ayudarles.”  Antonio es uno de los invisibles. “Quiero participar”, confiesa a Mediapart en español.</p><p>“Cuando puedo, busco información. O coordino algunas entregas. También recojo alimentos”. Su hermano fue detenido por el ICE en la ciudad, en diciembre. Durante tres semanas, Antonio no tuvo noticias de él. Él tampoco tiene papeles. La Administración le dice que es un delincuente, pero <strong>“por primera vez en [su] vida”, gracias a sus vecinos, a la enfermera y a todos los demás, “entiende lo que significa ser querido por los americanos”</strong>.</p><p> </p><p><strong>Traducción de Miguel López</strong></p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
Feijóo sabe lo que hace
<p><img alt="Feijóo sabe lo que hace" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/943e3026-51f8-4f8a-af6d-8a4c3fd7c24e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Una epidemia opinativa entre la izquierda parece cargada de razón:<strong> la estrategia mediático-política del PP, con el capitán Tellado a la cabeza, favorece sin desmayo el crecimiento de Vox</strong>. Reproduce el modelo de la inmensa mayoría de partidos de centro-derecha europeos, convencidos de que aumentar el decibelio de su racismo y su repudio a la agenda climática y de derechos para mujeres y minorías neutralizaría a la ultraderecha. Es obvio que ha sucedido lo contrario y el caso español es uno de los más desesperados de la UE: el afán por copiar y agudizar la toxicidad ultra está en relación directa con el fracaso de la estrategia de <strong>derribo personal y político del Gobierno de Sánchez</strong>. La jugada no sale bien, sigue sin salirles bien, y el Gobierno de coalición mantiene a trancas y barrancas una agenda de izquierdas mientras ellos siguen pidiendo la dimisión de Sánchez y de quien haga falta, <strong>sin aparentes éxitos triunfales en sus demandas</strong>. </p><p>Puede ser más inteligente de lo que aparenta esa actitud: el destrozo de cualquier moderación democrática por parte del PP puede no ser un error táctico, sino una estrategia de fondo destinada a garantizar la presidencia futura de España sin el menor problema por pactarla con Vox. El fracaso parlamentario del Gobierno al ver rechazado el paquete de medidas sociales<strong> –todas necesarias para los pobres y los pobres de solemnidad: todas dignas, todas urgentes–</strong> no es imputable a ninguna fórmula <em>ómnibus</em> acrobática y estrambótica, porque tenían, todas ellas, el mismo sentido y la misma razón imperiosa de ser que el resto de proposiciones de carácter social del Ejecutivo. Invertir el argumento e inventar que la subida de las pensiones debía ir sola sustrae a la derecha la indecente responsabilidad civil y política de cancelar a los más urgidos unas mínimas medidas de alivio. No: la vergüenza de no haber votado esas medidas es de las derechas, y no de un Gobierno que no ha querido segmentarlas y repartirlas en varias votaciones:<strong> ¿qué trágala inasumible había en votar ese paquete de medidas sociales?</strong></p><p>Contra lo que parece, la <strong>estrategia del no a todo y el sí a Vox que practica el PP</strong> puede tener un sentido pragmático muy desnudo: aclimatar sin melindres la idea de que solo puede gobernar el PP en la España actual con el respaldo activo de Vox. El teatro mediático del enfrentamiento entre ambos solo oculta la determinación de pactar allí donde puedan hacerlo. El problema aparente del PP en el carrusel de autonómicas es que se hará todavía más evidente su dependencia de Vox, que será el que crecerá significativamente en cada una de las comunidades, como ha sucedido en <strong>Extremadura </strong>y presumiblemente sucederá en <strong>Aragón</strong>. No es un problema real: es el anticipo del objetivo mayor y ya plenamente asumido de que Feijóo (o quien vaya a ser el candidato presidencial del PP) <strong>únicamente podrá gobernar con los votos de Vox</strong>. Si se confirmase lo que parece evidente, <strong>su cercanía a un 20% del electorado en unas generales</strong>, el PP estaría condenado a pactar sí o sí el Gobierno del Estado con ellos. </p><p>No es una derrota o una humillación para el PP: es simplemente resignación a la evidencia y, de paso, legitima democráticamente como lo más natural del mundo que una mayoría de derecha y de ultraderecha gobierne en España. <strong>¿Eso descartaría el runrún capitalino de una abstención del PSOE para favorecer la investidura de un presidente del PP y excluir así a Vox? </strong>Me temo que sí: el PP finge pelear con Vox cuando tiene plenamente interiorizado que su futuro pasa por gobernar con Vox, y no parece que los discursos de sus líderes hagan el menor asco a eso, más allá del teatrillo de la contienda electoral autonómica. <strong>Feijóo sí sabe lo que hace cuando lanza el carrusel autonómico que afianzará a Vox una y otra vez.</strong> </p><p>_________________________________________</p><p><em><strong>Jordi Gracia </strong></em><em>es filólogo, catedrático de Literatura Española en la Universidad de Barcelona, ensayista y codirector de</em><em><strong> TintaLibre.</strong></em></p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
Una oleada de protestas sale a la calle en Estados Unidos en respaldo de Minnesota: “¡ICE fuera ya!”
<p><img alt="Una oleada de protestas sale a la calle en Estados Unidos en respaldo de Minnesota: “¡ICE fuera ya!”" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/74779843-da6e-439e-af58-9dd0fa81621a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>"<strong>¡ICE fuera de nuestras calles!</strong>", "Si no lo conseguimos, ¡cierre del gobierno!" y "¡Sin justicia no habrá paz!". Son algunos de los cánticos que varios cientos de personas han repetido en la tarde de este viernes en el —gélido y sumido en la nieve— centro de Washington. La capital estadounidense es una de las 300 ciudades que se han unido a las convocatorias de este fin de semana en solidaridad con Minnesota, donde la actuación de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otros agentes federales se ha cobrado la vida de <a href="https://www.infolibre.es/internacional/video-grabado-agente-ice-asesino-mujer-disparos-eeuu-revela-nuevos-detalles_1_2125899.html" target="_blank">Renee Good</a>, una madre de 37 años, y <a href="https://www.infolibre.es/politica/fiscalia-eeuu-investiga-violacion-derechos-civiles-alex-pretti_1_2137252.html" target="_blank">Alex Pretti</a>, un enfermero de la misma edad, ambos ciudadanos estadounidenses.</p><p>“Estoy aquí porque estoy absolutamente devastada y porque me preocupan la Constitución y mis vecinos, sean ciudadanos estadounidenses, estén en proceso de serlo o sean indocumentados, me da igual. Me preocupan mis vecinos, y <strong>el terror y el bullying de los agentes es terrorífico</strong>”, asegura Carrie Muniak, que además de una pancarta por la paz lleva un gorro, una bufanda y un abrigo rosa para protegerse de los casi -10 grados Celsius.</p><p>“No queremos ver a nadie, pero sobre todo a nuestros vecinos, caer en las calles, ni ser literalmente secuestrados y enviados a <strong>campos de concentración,</strong> porque eso es lo que son los centros de detención del ICE. Y a veces ni los envían a centros de concentración dentro de nuestras fronteras, ¡los estamos enviando a otros países! Tienen que pagar por esto. Soy una pacifista, pero creo en la justicia, y la injusticia tiene que llevarse a la luz”, insiste en mitad de la concentración. </p><p>La protesta tenía vocación de <strong>huelga general </strong>y por eso la convocatoria pedía a los vecinos que no fuesen al trabajo, ni los niños a colegios e institutos, ni a la compra. En Washington, decenas de negocios se han sumado a la iniciativa, que trataba de aprovechar el impulso del paro y de la enorme manifestación que <a href="https://www.bbc.com/mundo/articles/c93v7ye54weo" target="_blank">tuvo lugar la semana pasada en Minneapolis</a> (Minesota), donde cientos de negocios cerraron y miles de personas salieron a la calle a -20 grados contra el despliegue de <strong>3.000 agentes federales</strong> en su ciudad, un día antes del asesinato a tiros de Pretti.</p><p>"ICE fuera de todas partes", se leía en algunas pancartas, '"Pídele al Congreso y a Trump que dejen de financiar al ICE’", rezaban otras. “En solidaridad con Minnesota, por la abolición del ICE y en contra el<strong> régimen de terror antiinmigrantes</strong>", decía una más.</p><p>“La mayoría de la gente a la que está apresando el ICE son residentes legales o tienen permitido estar en el país, y aunque no lo tuvieran, las tácticas empleadas contra ellos son terribles e inconcebibles”, lamenta un joven de 30 años que prefiere no dar su nombre y que lleva una pancarta con el mensaje "<strong>Liam debería estar en el colegio</strong>" por el niño de 5 años detenido por el ICE la semana pasada. “Mi abuelo combatió a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, y no se puso en peligro por este país para que ahora se convierta en una dictadura fascista. Simplemente <strong>no quiero que mis hijos crezcan en un país o mundo donde sea seguro ser Donald Trump</strong>”, añade.</p><p>"Vamos a dejarlo absolutamente claro a los que están en el poder: no habrá negocios como siempre mientras el ICE y la Patrulla Fronteriza aterroricen a nuestras comunidades!", recoge el cartel de los organizadores, General Strike US. </p><p>"Lost City Books permanecerá cerrado este viernes, 30 de enero, en respaldo a la huelga general contra el ICE", anunció la librería de Washington Lost City Books este jueves. "32 personas murieron en custodia del ICE en 2025. Ocho personas han muerto, o sido asesinadas, en encuentros con el ICE solo este mes. Las señales son claras: el ICE tiene que irse. Por favor, llama a tus congresistas y pídeles su voto para abolir el ICE (...). Te animamos a participar en la huelga en la manera que puedas: no vayas a trabajar, no vayas al colegio, no vayas de compras".</p><p>Junto a ellos, muchas otras librerías, cafeterías y bares de DC, una ciudad donde casi el 100% de su población vota al Partido Demócrata, se han unido a la iniciativa en solidaridad con Minneapolis y la huelga general. Del lado del respaldo por parte de los trabajadores, cuando se terminó de redactar este artículo ni el Ayuntamiento ni los convocantes habían compartido cifras ni estimaciones.</p><p>Sin embargo, <strong>otras partes del país sí han informado de que la huelga ha tenido un importante seguimiento</strong>. Los colegios de Aurora, un suburbio de Denver (Colorado), han cerrado por el gran seguimiento por parte de su personal. Según <em>Reuters</em>, en Georgia 90 institutos informaron de que no iban a dar clase con formalidad, y en Tucson (Arizona) al menos 20 cancelaron también sus clases por la ausencia de profesores y estudiantes.</p><p>En un instituto de Fremont (Nebraska) donde se manifestaban decenas de estudiantes, el conductor de un vehículo SUV que llevaba una bandera con el eslogan ‘Trump 2024 ha<strong> embestido contra una manifestante</strong>. El autor del atropello, que parecía tener una edad similar a la de los manifestantes, ha conducido varias veces por delante del instituto mostrando su bandera y después se había detenido y bajado del coche para increpar al grupo de manifestantes. Fue justo después cuando dirigió el vehículo contra ellos, informa la televisión <em>News Channel Nebraska.</em></p><p>Otras ciudades han convocado manifestaciones durante el sábado y el domingo, con la esperanza de conseguir que Trump deje de enviar a sus agentes de inmigración a sus calles. Una de ellas es la propia Minneapolis, donde miles de personas han vuelto a copar las calles este viernes. A la vez, este sábado hay convocadas manifestaciones en todo el país ante las oficinas del ICE para mostrar el rechazo a su actividad y pedir que <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/transformacion-ice-trump-fuerza-paramilitar-inmenso_1_2135064.html" target="_blank"><strong>dejen de llevar a cabo redadas en las calles</strong></a>.</p><p>Tras la muerte de Pretti, y después de días en los que el Gobierno mantuvo que los agentes actuaron en defensa propia porque el enfermero buscaba hacer una "<strong>masacre</strong>" de policías y lo tildó de “terrorista”, la Administración Trump ha dado marcha atrás y ha decidido apartar al jefe de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino. Su sustituto al mando de los agentes en Minnesota, el zar fronterizo Tom Homan, ha dicho que ahora el foco estará en los "criminales y en las amenazas a la seguridad nacional".</p><p>Sin embargo, en la noche del jueves Trump llamó a Pretti "<strong>agitador</strong>" y "<strong>posiblemente insurrecionista</strong>" después de que se publicase un vídeo que mostraba a Pretti dándole una patada al faro de un coche de agentes federales. Además, el Departamento de Justicia ha arrestado al expresentador de CNN y ahora periodista independiente Don Lemon por su supuesta participación en una protesta dentro de la iglesia. Él asegura que estaba retransmitiendo la protesta y no formaba parte de ella como activista.</p><p>Estos cambios de dirección no daban, sin embargo, mucha esperanza a los manifestantes que se concentraban en Washington este viernes. "Ojalá escuchen a quienes votaron por ellos, pero <strong>no tengo muchas esperanzas</strong>", asegura Debbie, una mujer de alrededor de 70 años que se confiesa asustada por las personas a las que ha matado el ICE en Minnesota. "Pero hay que hacer algo". ¿Tiene esperanza en las elecciones de medio mandato? "No demasiado, creo que muchos demócratas no son muy diferentes a los republicanos".</p>
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January 31, 2026 at 2:49 AM
Rebujito en Madrilucía
<p><img alt="Rebujito en Madrilucía" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/59dbe4df-797f-4daa-8f3e-08e80a8e68c0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Bertín ya tiene caseta en Ifema. "Señores, algo espectacular va a ocurrir en Madrid. Nos vamos a llevar la Feria de Sevilla <strong>al recinto ferial más grande de Europa</strong>". Pinchando en el enlace, uno averigua que puede hacerse socio del chiringo bertinesco por <strong>dos mil eurillos de nada</strong>: la cuota garantiza cinco pulseras de acceso y "pescaíto" para dos personas. How authentic!</p><p>Porque soy pobre como las ratas; si no, <strong>con gusto pagaría dos salarios mínimos</strong> por disfrutar en ese secarral multiusos (un día Fitur, al otro mortuorio de la última desgracia) de la tradicional fritura madrileña: calamar austral ultracongelado despachado en redondeles, úlcera asegurada. Les admito que, aun siendo aborigen, <strong>nunca me he manchado los zapatos de albero</strong> (me aterran las multitudes y, como todo escritor que se precie, prefiero chuzarme en casa), así que agradezco a los promotores de esta osadísima propuesta que me ofrezcan esta oportunidad de redimirme. Y sin molestos sevillanos de por medio, ¿quién da más?</p><p>"Paseos de caballos, coches de caballos", prosigue Bertín. <strong>Incluso, me cuentan, caballos a caballo</strong>. "Todo lo que hacemos en Sevilla, trasladado a Madrid. Un poco más amplio, así que estaremos más cómodos". La propuesta, tan calcadita, ofrecerá a los asistentes clases para arrancarse por sevillanas, cosa que jamás se ha ofrecido en Los Remedios (el barrio donde sucede la versión pobre de Madrilucía), porque a los andaluces —reconozcámoslo— nos falta espíritu emprendedor.</p><p>"Iba yo de peregrina y <strong>me desahuciaste de mi casa</strong>", tiquitín tiquitiqui tiquitá. "Mírala cara a cara, que es chulapa" y <strong>"algo se muere en el alma cuando la línea 6 va a reventar"</strong>. Mario Vaquerizo ya ha encargado un traje de lunares y los <em>heavys</em> de la Gran Vía se prueban el sombrero cordobés. La portada, un luminoso de Schweppes, porque en la Villa y Corte el rebujito se hace con tónica. Para la clausura, gran despliegue de pirotecnia a cargo de los artífices de la mascletá del Manzanares (¿las mejores Fallas?, las de Madrid).</p><p>Calculo que no terminaremos la década y la capital del reino será indistinguible de esos parquecitos que tienen una Torre Eiffel pocha al lado de un remedo del Golden Gate. El proyecto va muy avanzado: ya tenemos un año nuevo chino, la pólvora valenciana, flamenquito y faralaes de saldo (a lo Pitingo, vaya), <strong>una pequeña Caracas, un serpentín de Fórmula 1</strong> y la amenaza de la noria londinense que quiso armar Villacís, Dios la confunda. Ojo, que últimamente <strong>Esperanza Aguirre</strong> está levantisca: como nos descuidemos, nos encasqueta su Eurovegas con holograma fantasmagórico de <strong>Sheldon Adelson</strong> incluido.</p><p>"Cómo reluce", que cantaba Chacón, "la gran calle de Alcalá cuando suben y bajan los andaluces". <strong>Los actores de </strong><em><strong>Malinche</strong></em><strong> ya ensayan jaleos</strong> y el plantel completo de <em>El Rey León</em> se arranca por bulerías. Qué suerte tenemos los expatriados del centralismo: a cambio de un alquiler imposible podemos vivir en un simulacro. <strong>Una ciudad desfondada y camaleónica</strong>: por la mañana, empanadas argentinas, por la tarde la <em><strong>Bertín Osborne extreme experience</strong></em>. Las campanadas de Año Nuevo patrocinadas por <em>Stranger Things</em>. ¿Para cenar? Filloas con dulce de leche. Very tipical, viva el paellador a la sombrita de un madroño.</p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
Qué es una herida abierta
<p><img alt="Qué es una herida abierta" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/d1f73c88-8188-40da-8712-b0cfed7189e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Una herida abierta es una lesión que interrumpe la continuidad de la piel, exponiendo los tejidos a factores externos. Una herida abierta es, también, en su metáfora, <strong>un dolor emocional que no ha sanado</strong>. Una herida abierta es una pérdida que no se encaja, el abandono, la incertidumbre, la violencia cuando se desata o una traición inesperada: <strong>un conflicto del pasado que sigue emanando tensiones porque no ha habido reencuentro.</strong> He leído por ahí a gente que dice que hay otra gente que vive de las heridas y trincheras abiertas en este país. He leído también que el relato de la guerra lo escribieron hasta ahora en España los que la perdieron. He leído en estos últimos días de un enero que parece eterno que la guerra también lo será si no aceptamos sentamos a hablar de ella. </p><p>Escribo esto por las jornadas de Sevilla que se titulaban <em>1936: La guerra que perdimos todos</em>, organizadas por el escritor <strong>Arturo Pérez-Reverte</strong> y el periodista <strong>Jesús Vigorra</strong> y que, finalmente, han sido aplazadas ante el rechazo de algunos participantes. Era un cartel conformado por nombres de distintos ámbitos e ideas que, según dicen sus organizadores, en principio, llevaba el título entre interrogantes, pero <strong>un error de maquetación lo dejó en afirmación</strong>. Podemos llegar a suponer que los organizadores se referían a que perdimos, después de aquello, la democracia. Que hablaban de perder derechos, de perder libertades, de perder vidas y no de perder contiendas. Supongamos. Porque si hubiera sido una pregunta, esa cuestión abriría la posibilidad de distintas respuestas. <strong>Y noventa años después de su comienzo no las hay</strong>. Porque podrían haberlo llamado “Lo que todos perdimos en la guerra”, que es otra cosa y quién sabe a quién habría retirado. </p><p>Las opiniones tienen puntos de vista; lo que pasó, a estas alturas, no debería tenerlos. Al menos, no históricamente. <strong>Las guerras no son asunto de opiniones</strong>. Tampoco las dictaduras. Claro que tienen distintas sensibilidades las vidas que fueron, pero hasta donde yo sé, no queda vivo nadie que sufriera aquello y fuera a participar en el encuentro. Porque <strong>lo grave de toda esta polémica centrípeta española es que pueda cuestionarse todavía el origen y final de aquel conflicto</strong>. Seas quien seas. Votes a quien votes. Me parece que entraña peligro hoy y nos hace un país un poco más recalcitrante. </p><p>Pero <strong>la Historia no se escribe en jornadas de conversación</strong>, ni en las novelas, ni en artículos contra nadie y mucho menos se escribe en esa red X. </p><p>Hace unos días, una librera argentina nos escuchaba hablar en un club de lectura de libros y de lo que no son solamente libros. En los clubes de lectura, las personas que asisten, si se da un clima cálido, cuentan sus historias también. Cuentan de dónde vienen y por qué les toca o no el libro que se ha leído. Después de que varias asistentes narraran, al fin y al cabo, quiénes son y por qué han leído como han leído esas páginas, la librera nos dijo algo así como <strong>“a ver cuándo empiezan a llamar trauma a lo suyo”</strong>. Trauma es el silencio, los expolios, el hambre, los derechos perdidos, la explotación, la violencia, la represión: <strong>el no reconocimiento del dolor</strong>. Trauma son los anuncios de comisiones de la verdad que no se fraguan. Pero trauma podría ser también descender de un dictador, de un cargo del Régimen o de un torturador que, durante casi cuatro décadas ejerció su poder y sus abusos. <strong>Y esa conversación está por darse y dudo mucho de que se hubiera dado en Sevilla</strong>. Hace menos de dos meses, el expresidente del Gobierno <strong>José María Aznar</strong>, uno de los que intervenían, dijo que no podía condenar el franquismo porque su padre había participado. </p><p>Quizá, lo que tengamos que preguntarnos es <strong>por qué cuestionar la naturaleza de la guerra sigue teniendo eco político y social </strong>y qué podemos hacer desde este siglo XXI. En qué momento se fracturó un relato que venía roto para dar a luz opiniones y cómo repararlo: <strong>qué recae sobre la Transición, la educación o las tibias leyes de la memoria</strong>. Cómo puede ser que casi noventa años después, el debate en España siga girando alrededor del origen y consecuencias de aquellos años infames. Quizá tan cerrado no esté. Quizá sí hay que escuchar a quienes desde el rigor y el estudio de la Historia no tienen dudas de que <strong>un golpe de Estado militar terminó con una república democrática</strong>. Quizá hay que escuchar y escribir los relatos acallados. Los demás podemos opinar, acercarnos al conflicto desde distintos ángulos también necesarios en otros sentidos: <strong>desde las posibilidades del lenguaje, desde las distintas opciones políticas, desde, por qué no, la herencia familiar</strong>. </p><p>Para suturar una herida hay que iniciar un proceso que una sus bordes y que facilite la curación. <strong>La mala cicatrización, forzar tejidos o no limpiarla bien alteran el proceso de sutura y pueden aparecer infecciones</strong> o queloides, cicatrices gruesas con las que se convive, pero que pueden causar sufrimiento emocional: es el recuerdo de la herida cada vez que nos miramos el cuerpo. <strong>Es la memoria del dolor</strong>. Esas cicatrices no desaparecen sin intervención: ni en la piel ni en un país. </p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
La extrema derecha recibió una atención mediática desproporcionada que pudo influir en las europeas
<p><img alt="La extrema derecha recibió una atención mediática desproporcionada que pudo influir en las europeas" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/2e9e5418-9e28-4a05-acb3-5fcdea51bd5c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Había un patrón, pero nadie lo había medido de manera precisa. Hasta ahora. Durante la campaña de las elecciones al <a href="https://www.infolibre.es/politica/pp-gana-minima-psoe-resiste-plebiscito-pedia-feijoo-fracasa-europeas_1_1813047.html" target="_blank">Parlamento Europeo de 2024,</a> un nombre, un partido, una declaración de la extrema derecha aparecía en los titulares con una frecuencia que parecía exceder su peso electoral real. <strong>No era una impresión.</strong> Un <a href="https://arxiv.org/pdf/2601.05826" target="_blank">estudio</a> exhaustivo sobre la cobertura mediática en cinco países europeos acaba de confirmar lo que muchos intuían: <strong>la extrema derecha recibió una atención desproporcionada en los medios tradicionales,</strong> una ventaja estructural que puede haber inclinado la balanza en su favor.</p><p>La investigación, realizada por el Social Physics and Complexity Lab del Laboratório de Instrumentação e Física Experimental de Partículas de Lisboa, analizó cerca de 21.500 noticias únicas publicadas en<strong> Austria, Alemania, Irlanda, Polonia y Portugal </strong>durante los dos meses previos a la votación del 9 de junio. La conclusión es contundente: la extrema derecha acaparó más titulares que cualquier otra familia política, incluso en países donde su presencia electoral era marginal o inexistente.</p><p>Los investigadores, liderados por Joana Gonçalves-Sá, eligieron estos cinco países por sus <strong>contextos políticos diversos </strong>y sus <strong>diferentes trayectorias</strong> respecto a la extrema derecha. En las elecciones europeas de 2019, esta familia política tenía presencia mínima en Portugal e Irlanda, crecía rápidamente en Austria y Alemania, y estaba consolidada en Polonia. Ninguno de los cinco países tenía partidos de extrema derecha o extrema izquierda en el Gobierno durante el período electoral analizado.</p><p>La selección abarcó artículos de diversos orígenes, desde cadenas públicas hasta periódicos de élite y tabloides, garantizando <strong>una muestra representativa</strong> del panorama mediático de cada nación.</p><p>Los resultados son reveladores. En el conjunto de los cinco países, ponderados según su número de escaños en el Parlamento Europeo, la extrema derecha apareció en el 31% de todos los artículos analizados. Fue<strong> la familia política más mencionada, </strong>por delante de la derecha mayoritaria y muy por encima de las familias de izquierda y los verdes.</p><p>Pero la desproporción se hace más evidente al comparar esta visibilidad con <strong>los resultados electorales.</strong> En Austria, Alemania e Irlanda, la extrema derecha recibió una atención sistemáticamente superior a su representación en 2019, a las proyecciones de voto para 2024 y a sus resultados finales. La diferencia superaba en varios casos las desviaciones estándar respecto a la media, indicando que no se trataba de una variación casual sino de un patrón estructural.</p><p>El caso de Irlanda es particularmente llamativo. Allí, la extrema derecha carece de representación parlamentaria y su presencia electoral es marginal. Sin embargo, apareció <strong>en más de un tercio de todas las noticias</strong> analizadas sobre las elecciones europeas. ¿Cómo es posible? Porque los medios irlandeses dedicaron una cobertura significativa a partidos y líderes de extrema derecha de otros países europeos, normalizando su discurso y amplificando su mensaje más allá de las fronteras.</p><p>Polonia fue la única excepción a este patrón. Allí, la extrema derecha<strong> está bien establecida</strong> y, aunque apareció en el 40% de las noticias —la frecuencia absoluta más alta de los cinco países—, esta cifra era ligeramente inferior a su peso electoral real. Aun así, siguió siendo la familia política más mencionada en términos absolutos, con 1.526 apariciones.</p><p>El análisis temporal añade otra capa de preocupación. Durante los dos meses previos a la votación, las menciones a la extrema derecha no fueron constantes: <strong>aumentaron progresivamente</strong>. A partir del 13 de mayo, la extrema derecha se convirtió en la familia política más mencionada en Austria, Alemania y Polonia. Mientras tanto, las referencias a la derecha mayoritaria descendían y las menciones a partidos centristas y de izquierda se mantenían estables pero bajas.</p><p>Este crescendo es relevante porque la investigación electoral muestra que <strong>muchos votantes toman su decisión en las últimas semanas </strong>antes de la votación, precisamente cuando la influencia mediática puede ser determinante. El estudio cita trabajos que demuestran que incluso pequeñas variaciones en la exposición pueden afectar la intención de voto, especialmente entre los indecisos.</p><p>¿Se trataba de un fenómeno limitado a ciertos medios? La respuesta es no. El análisis por medios individuales revela que la sobrerrepresentación de la extrema derecha <strong>atravesaba líneas editoriales y tipos de audiencia. </strong>El 59% de los medios analizados mencionaba a la extrema derecha más que a cualquier otra familia política, incluyendo partidos que estaban en el Gobierno nacional.</p><p>Los investigadores clasificaron los medios<strong> según dos criterios:</strong> popularidad y volumen de producción (número de noticias publicadas). El resultado fue consistente en todos los cuadrantes. En los medios menos populares con baja producción, la extrema derecha era dominante en el 62,5% de los casos. En los medios más populares con alta producción —aquellos con mayor capacidad de influencia—, el porcentaje era del 50%, igualado solo por la derecha mayoritaria.</p><p>Incluso medios tradicionalmente alineados con el centroizquierda mostraron este patrón.<em> The Guardian </em>dedicó el 45% de sus menciones a entidades de extrema derecha,<em> Der Spiegel </em>el 35%. Esto apunta, según los autores del estudio, a <strong>un problema estructural </strong>más que a un sesgo ideológico consciente de ciertas cabeceras.</p><p>La investigación no se diseñó para establecer causalidad, pero ofrece hipótesis fundadas sobre las causas de este desequilibrio. Una posibilidad es que los medios tradicionales hayan adoptado <strong>la lógica de atención de las redes sociales, </strong>priorizando el contenido que genera clics y compartidos. El estilo comunicativo de la extrema derecha —directo, emocional, orientado al conflicto— encaja particularmente bien con estas dinámicas de visibilidad.</p><p>Otra explicación no excluyente es el intento de algunos medios de <strong>demostrar pluralismo </strong>o contrarrestar acusaciones de sesgo ideológico. En un contexto de erosión de la confianza en los medios y de acusaciones de censura por parte de líderes populistas, algunos editores pueden estar sobrecompensando, amplificando involuntariamente la voz de quienes los acusan de silenciarlos.</p><p>El estudio no analizó el tono de la cobertura —si era positiva, negativa o neutral—, pero cita investigación previa que demuestra que incluso la cobertura negativa puede beneficiar a los partidos de extrema derecha. <strong>El efecto "no hay mala publicidad" </strong>está documentado: la cobertura crítica aumenta el reconocimiento y puede generar compromiso, especialmente cuando se percibe como un ataque de las élites mediáticas.</p><p>La visibilidad mediática no es un recurso neutral. La literatura académica citada en el estudio muestra que la frecuencia con que aparece un partido en los medios contribuye a<strong> las percepciones de viabilidad e importancia </strong>entre los votantes. Para que los ciudadanos consideren a un partido como opción viable, deben no solo conocer su existencia, sino encontrarlo con suficiente frecuencia como para formarse una comprensión mínima de sus posiciones.</p><p>Investigaciones específicas sobre partidos antiinmigración en Bélgica, Alemania y Países Bajos demuestran que estos ganaron tanto visibilidad como éxito electoral <strong>cuando los medios aumentaron la cobertura de temas como migración e identidad cultural; </strong>temas que estos partidos acaparan en el debate público. Estudios en el Reino Unido sobre UKIP, un partido marginal en un sistema mayoritario, encontraron que incluso la cobertura predominantemente negativa benefició al partido.</p><p>El efecto trasciende fronteras. La investigación sobre difusión transnacional muestra que las actitudes políticas domésticas pueden polarizarse tras <strong>el éxito electoral de partidos extranjeros</strong>, con los medios nacionales actuando como canal clave de transmisión. La cobertura de actores radicales extranjeros afecta las percepciones sobre su prevalencia doméstica y moldea creencias normativas sobre el movimiento en general.</p><p>Desde las elecciones de junio, la tendencia ha continuado. En Austria, la extrema derecha obtuvo el primer lugar en las elecciones legislativas nacionales. En <a href="https://www.infolibre.es/internacional/50-diputados-extrema-derecha-entran-parlamento-portugal-50-anos-despues-dictadura_1_1771860.html" target="_blank">Portugal</a>, quedó en segundo lugar. En Alemania, <a href="https://www.infolibre.es/mediapart/alternativa-alemania-partido-ultra-discurso-vez-radical-da-alas-crisi-economica_1_1947276.html" target="_blank">Alternative für Deutschland (AfD) </a>se consolidó como la fuerza más votada en los estados orientales. La convergencia en la cobertura mediática, atravesando países y contextos políticos, puede reflejar <strong>transformaciones más profundas</strong> en el ecosistema informativo digital.</p><p>Los medios tradicionales operan ahora bajo la misma lógica de atención que las plataformas sociales, priorizando métricas de compromiso como clics y compartidos. En este contexto, apunta la investigación, las decisiones editoriales que responden a analíticas de audiencia probablemente<strong> amplificarán el discurso que genera más atención.</strong> Un círculo vicioso donde la provocación obtiene visibilidad, y la visibilidad genera más provocación.</p><p>Las afirmaciones de censura sistemática por parte de partidos de extrema derecha —y de una preferencia mediática hacia la extrema izquierda— resultan <strong>difíciles de sostener </strong>ante estos datos. Al contrario, estos hallazgos muestran que tales actores están entre los más visibles del panorama mediático europeo.</p><p>El estudio concluye con una llamada a la reflexión sobre pluralismo, responsabilidad editorial y cómo debería monitorizarse y regularse la distribución de atención mediática en la era digital. <strong>La visibilidad es poder.</strong> Y cuando esa visibilidad se distribuye de forma sistemáticamente asimétrica, las consecuencias para la competencia democrática son profundas.</p><p>Mientras tanto, los datos están sobre la mesa: la extrema derecha disfrutó de una ventaja mediática estructural en las elecciones europeas de 2024. Una ventaja invisible para muchos, pero medible, significativa y<strong> potencialmente decisiva.</strong></p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
Un modelo sanitario cada vez más privatizado retrata la falta de inversión pública en España respecto a la UE
<p><img alt="Un modelo sanitario cada vez más privatizado retrata la falta de inversión pública en España respecto a la UE" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/f398f383-c374-48f0-b146-ed3dadb8d96b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Los datos varían según los informes e instituciones consultadas o las fechas disponibles con las que se realicen las comparativas, pero la conclusión es clara: <strong>España invierte menos </strong>en sanidad que la media europea y por debajo de las dos grandes potencias, Alemania y Francia, que otros socios importantes como Países Bajos, Suecia o Dinamarca o que países más pequeños como Austria, Irlanda o Luxemburgo.</p><p>La buena imagen reputacional de <a href="https://www.infolibre.es/temas/sanidad/" target="_blank">la sanidad española</a> a nivel europeo e internacional, como se reconoce desde la Dirección General de Salud de la Comisión Europea, <strong>no tapa los déficits </strong>del sistema en su conjunto, tanto en la atención primaria, como en camas hospitalarias o respecto a los doctores especialistas disponibles. Problemas que sufre la población española en contraste<strong> </strong>con la realidad disfrutada por ciudadanos de otros países europeos.</p><p>En 2025, según la OCDE, el gasto sanitario español representó <strong>el 9,2% del PIB </strong>frente al 10% de la media comunitaria. Aunque en términos de renta <em>per cápita</em> esta partida ha aumentado durante la última década, sigue siendo muy inferior a los 3.832 euros por habitante que de media dedica la UE. El gasto público es la principal fuente de financiación del sistema pero “los pagos directos representan <strong>el 21% del total</strong>, muy por encima de la media de la UE, 15%”, recoge el documento sobre España del <em>State of Health in the EU, </em>elaborado junto al European Observatory on Health Systems and Policies.</p><p>Las últimas cifras que recoge el <a href="https://www.infolibre.es/temas/ministerio-de-sanidad/" target="_blank">Ministerio de Sanidad</a> en comparación al resto de socios comunitarios muestran que el gasto sanitario público de España superó ligeramente los <strong>105.000 millones de euros</strong>, un 7% del PIB, casi 2.200 euros por habitante, frente al 10% de su PIB que invertiría Alemania, el 9,7% de Francia, el 8,6% de Austria, el 8% de Bélgica o porcentajes superiores también a esa cifra en otros socios como Finlandia, Países Bajos o Suecia. </p><p>España sigue contando con una alta protección para sus ciudadanos gracias “a la <strong>cobertura sanitaria universal</strong> junto a amplios paquetes de beneficios sanitarios”, lo que le convierte en el país de los 27 con <strong>la mayor esperanza de vida</strong> (83,2 años), aumentando a un ritmo ligeramente superior al de la mayoría del resto de países de la UE durante el siguiente decenio, según los cálculos de la OCDE. Y esto pese a la mayor mortalidad relativa durante <strong>la pandemia de la covid</strong> que en la mayoría de socios comunitarios. Suecia, Italia y Luxemburgo también destacan por su mayor esperanza de vida, mientras que en la cola del furgón europeo están Rumanía, Letonia y Bulgaria.</p><p>La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), que recientemente acaba de realizar una fotografía del sistema sanitario español en Bruselas ante la Dirección General de Salud de la Comisión Europea,<strong> rebaja las cifras</strong> de inversión total, pero señala igualmente el menor esfuerzo de España, donde se destinaría el 6,9% del PIB en gasto público para la sanidad versus el 7,5% de media en la UE.</p><p>La diferencia de inversión sanitaria se agranda cuando se analiza solo el dinero que aporta el Estado. En España, <strong>la financiación pública cubre el 71,6%</strong> del gasto sanitario total, <strong>muy por debajo de la media de la Unión </strong>Europea, que alcanza el 81,1%. Esto significa que el sistema sanitario español depende en mayor medida de seguros privados, mutuas y del gasto directo de los ciudadanos que la mayoría de países europeos, según el informe de la OCDE y el <strong>European Observatory on Health Systems and Policies</strong>.</p><p>“Hay una privatización sostenida en el tiempo y un modelo basado en la <strong>infrafinanciación del sistema público</strong>, con el debilitamiento de la atención primaria y el uso de las listas de espera como mecanismo de derivación a centros privados”, denuncia la eurodiputada de Sumar, <strong>Estrella Galán</strong>, que resume estos problemas desde su raíz: “el gasto sanitario por debajo de la media europea en paralelo al peso creciente de la sanidad privada en todo el Estado, lo que genera <strong>una desigualdad en el acceso</strong> y una pérdida de control público sobre la planificación sanitaria”.</p><p>La creciente presencia del sector privado de salud <strong>acaba de denunciarse </strong>en Bruselas por parte de asociaciones en defensa de la sanidad pública. El fallo sistemático en los cribados de cáncer en Andalucía se produciría al “<strong>privatizar las mamografías</strong>, lo que deriva en una pérdida de control, y cuando esos resultados se guardan en un cajón, se hace poco menos que <strong>terrorismo contra tus propios ciudadanos</strong>”, dice Ángela Claverol, de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama de Sevilla, AMAMA.</p><p>“Las mujeres <strong>confiábamos en un sistema</strong> que nos decía que si no nos avisaban no teníamos que preocuparnos”, explicó Clavero durante una conferencia en el Parlamento Europeo, al tiempo que advertía sobre un servicio de gestión privatizado “que no da la oportunidad de realizar más pruebas y, por tanto, condena a estos ciudadanos a desarrollar cáncer de mama avanzados”. </p><p>Ante los responsables de salud de la Comisión Europea, <strong>Sergio Fernández Ruiz</strong>, secretario de organización de FADSP, ya había expuesto que “el Sistema Nacional de Salud español es un sistema de calidad reconocido globalmente” pero que “sufre con los recortes, el deterioro y el desmantelamiento propiciados por<strong> el Partido Popular</strong> durante sus años en el gobierno y actualmente en las distintas comunidades, amenazado por un proceso de privatización descontrolada que erosiona sus pilares fundamentales”.</p><p>El diagnóstico explicaría los agujeros del sistema de salud <strong>en las diferentes comunidades autónomas</strong> y llamó la atención de Sandra Gallina, la directora general de ese departamento en la Comisión. Gallina, ciudadana italiana, mostró su sorpresa al recibir algunos datos pero reconoció que es <strong>una situación transversal</strong> en toda la Unión Europea y apreció similitudes con el modelo italiano, donde precisamente “los tiempos de espera suponen un desafío significativo”, según los informes de la OCDE, y el “acceso a diagnósticos y consultas de especialistas permanece limitado, resultando en altas tasas de <strong>cuidados inevitables</strong>”. Un problema que suena familiar en España.</p><p>Bruselas conoce también ahora <strong>los posibles delitos </strong>en la externalización de la gestión de hospitales y de servicios médicos, destapada con los audios del CEO de Ribera Salud sobre el centro de Torrejón de Ardoz. En los radares de la Comisión Europea saben que porcentualmente la Comunidad de Madrid es una de las tres donde <strong>menos inversión pública</strong> sanitaria se realiza en España. “Y que de ese dinero, un 17% va directamente a la privada”, lamenta Lucía García, del sindicato MATS, “y del que queda, otro 41% llega también al sector privado gracias a<strong> las derivaciones</strong> a otros hospitales”.</p>
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January 31, 2026 at 2:12 PM
CCOO exige a Interior que proteja a los profesionales de los ataques ultras tras los casos de Santaolalla y Héctor de Miguel
<p><img alt="CCOO exige a Interior que proteja a los profesionales de los ataques ultras tras los casos de Santaolalla y Héctor de Miguel" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/8bd54c37-3bac-4ea1-a297-8efc97721278_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p><strong>La Agrupación de Periodistas</strong> del sindicato Comisiones Obreras (<strong>CCOO</strong>) ha publicado este viernes <a href="https://periodistas.fsc.ccoo.es/noticia:748528--La_Agrupacion_de_Periodistas_de_CCOO_exige_a_Interior_proteccion_para_los_y_las_profesionales_amenazadas_por_la_ultraderecha&amp;opc_id=c270fd443178067c82ff34624ffe2bd8" target="_blank">un comunicado</a> en el que exige a los poderes públicos que reaccionen ante la oleada de intimidaciones que están recibiendo algunos comunicadores. Tras el reciente parón del cómico <a href="https://www.infolibre.es/cultura/humorista-hector-miguel-anuncia-paron-objeto-amenazas-parodiar-nacho-abad_1_2134038.html" target="_blank">Héctor de Miguel </a>, el abandono de redes de la creadora de contenido <a href="https://www.infolibre.es/politica/elena-reines-marcha-redes-sociales-temporalmente-recibir-amenazas-muerte_1_2135552.html" target="_blank">Elena Reinés</a>, ambas esta semana y por amenazas de muerte, el sindicato cree necesaria "una respuesta policial y una tutela judicial". </p><p>Este mismo jueves, otro episodio de acoso por parte de ultraderecha fue denunciado por la analista política <strong>Sarah Santaolalla</strong>. En el programa <em>Malas lenguas</em>, aseguraba que ha interpuesto <strong>una demanda</strong> contra el <em>influencer</em> <strong>Vito Quiles</strong>, tras un incidente que comenzó en las instalaciones de<strong> RTVE en Prado del Rey</strong>. La analista asegura que <strong>Quiles le siguió </strong>"por la carretera de manera temeraria y apareciendo en mi casa con tres matones más, que tuvo que echarles la policía de mi portal y del bar de abajo".</p><p>El pasado lunes, Elena Reinés<strong> </strong>anunció que se marchaba de las redes sociales con un rotundo "voy a parar"<strong>. </strong>Después de sufrir una campaña de acoso, la comunicadora declaró a <a href="https://www.eldiario.es/rastreador/periodista-creadora-contenido-elena-reines-anuncia-marcha-temporal-redes-recibir-amenazas-muerte_132_12937775.amp.html" target="_blank">elDiario.es</a> que todo comenzó después de que <strong>Woke Up News</strong>, una red de creadores de izquierdas de la que es fundadora, publicara un video desmintiendo bulos sobre el <a href="https://www.infolibre.es/politica/comision-investigacion-apunta-rotura-soldadura-causa-principal-accidente-adamuz_1_2134400.html" target="_blank">accidente de tren de Adamuz</a>. A partir de la publicación de ese video empezó a recibir mensajes que ella misma describe como "brutales, de violencia explícita y de <strong>deseos de muerte</strong>", como, por ejemplo: <span class="highlight">“Te van a coger por la calle y no van a quedar ni tus huesos”</span>.</p><p>Héctor de Miguel, el humorista y presentador de <em><strong>Hora Veintipico</strong></em><em> </em>vivió una historia similar. Tras el último programa, en el que parodiaba al presentador <strong>Nacho Abad </strong>por su cobertura con "imágenes truculentas" del <a href="https://www.infolibre.es/politica/funeral-adamuz-pospone-imposibilidad-victimas-acudir_1_2133932.html" target="_blank">accidente ferroviario en Adamuz (Córdoba)</a>, la asociación de policías <strong>Jusapol</strong> lo señaló y criticó. Otros usuarios, como el activista ultra <strong>Alberto Pugilato</strong>, pasaron de las críticas a las amenazas directas: "Si algún familiar considera pasarse y<strong> darles un par de aplausos como se merecen</strong>, aquí tienen las fechas y sitios", publicó en redes sociales. A este comentario le sucedieron otros tantos mensajes de odio y amenazas directas, acompañados de <strong>simbología fascista</strong> en algunos casos.</p><p>Pugilato ya protagonizó una <a href="https://www.infolibre.es/politica/neonazi-agrede-humorista-jaime-caravaca-durante-actuacion-madrid_1_1808363.html" target="_blank">agresión</a> al cómico <strong>Jaime Caravaca </strong>durante una actuación en Madrid. Cuenta con miles de seguidores en sus redes sociales y ha emitido ya un programa especial en su canal de YouTube en torno a Héctor de Miguel, con otros militantes fascistas, en el que asegura que "este tipo tiene que <strong>pagar por sus palabras</strong>".</p><p>Este <strong>aumento de intimidaciones</strong> es el que ha motivado al sindicato a exigir <strong>responsabilidades políticas</strong>: "Trabajar en la información y la comunicación no es una tarea de héroes y heroínas". En el comunicado, aseguran que tanto <strong>el Ministerio del Interior como la Fiscalía </strong>"deben tomar nota de lo que está ocurriendo", y actuar para que ninguna difamación, acoso o amenaza <strong>quede impune</strong>.</p>
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January 31, 2026 at 2:49 AM
Suben a 46 las víctimas del accidente de Adamuz tras fallecer una mujer hospitalizada
<p><img alt="Suben a 46 las víctimas del accidente de Adamuz tras fallecer una mujer hospitalizada" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/5d9a61b1-eb42-44a1-a682-7fdcecde2554_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>Las víctimas por el <a href="https://www.infolibre.es/politica/familias-victimas-adamuz-homenaje-lucharemos_1_2136743.html">accidente ferroviario de Adamuz</a> (Córdoba) <strong>han aumentado a 46</strong> tras la muerte este viernes de una mujer que estaba ingresada en la UCI del Hospital Reina Sofía de Córdoba, según ha informado a EFE fuentes de la Junta de Andalucía.</p><p>Se trata de <strong>la primera persona</strong> ingresada en un hospital tras el siniestro que fallece, ya que las otras 45 personas murieron en el lugar del accidente.</p><p>Según las fuentes, la mujer, de unos 40 años y natural de la provincia de Huelva, era una de las pasajeras del <strong>tren Alvia siniestrado en Adamuz</strong>, que ha concentrado la mayoría de los fallecidos en el accidente del pasado 18 de enero.</p><p>Concretamente, según ha informado el Servicio Andaluz de Salud (SAS), se ha producido <strong>una nueva alta hospitalaria y un paciente ha salido de la UCI</strong>, por lo que el total está ya en 16 personas ingresadas, 15 adultos y un niño.</p><p>En cuanto a la UCI, y tras la muerte de esta mujer, hay <strong>una persona ingresada</strong> en el Hospital Reina Sofía de Córdoba y <strong>otra en el Hospital San Juan de Dios</strong>, también de la capital cordobesa.</p><p>En planta hay <strong>14 pacientes</strong>: siete en el Reina Sofía de Córdoba, entre ellas un menor, dos en el Juan Ramón Jiménez de Huelva, otros tres en el Infanta Elena también de Huelva; uno en el Virgen del Rocío de Sevilla y otro en el Vithas de Málaga. </p>
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January 30, 2026 at 7:40 PM
Israel reabrirá el próximo domingo el paso de Rafah para la circulación de personas
<p><img alt="Israel reabrirá el próximo domingo el paso de Rafah para la circulación de personas" height="675" src="https://static.infolibre.es/clip/a78f1078-0cdd-455f-bafa-22f2929fb10a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" /></p><p>El Ejército israelí anunció este viernes que el <a href="https://www.infolibre.es/internacional/israel-ayuda-gaza-rafah-egipto-cierre_1_2080535.html">cruce de Rafah</a>, que conecta Egipto con Gaza y que está bajo su control militar, será <strong>reabierto el próximo domingo</strong>, tanto para la entrada como para la salida de personas, informa EFE.</p><p>Un comunicado del Gogat, el brazo militar que gestiona los asuntos civiles en los territorios palestinos ocupados, anunció que, de acuerdo con el alto el fuego, Rafah <strong>abrirá el próximo 1 de febrero "en ambas direcciones</strong>, con circulación limitada de personas".</p><p>El lado gazatí del cruce fronterizo ha estado bajo control militar israelí desde la ofensiva contra el sur de Gaza de <strong>mayo de 2024</strong>, pese a que debería haber <a href="https://www.infolibre.es/internacional/israel-matado-439-palestinos-gaza-entrada-vigor-alto-fuego_1_2125569.html">reabierto en la fase inicial del alto el fuego</a> negociado por el presidente de EEUU, <strong>Donald Trump</strong>, en octubre del año pasado.</p><p>"La entrada y salida a la Franja de Gaza a través del cruce de Rafah <strong>se permitirá en coordinación con Egipto</strong>, previa autorización de seguridad de Israel y bajo la supervisión de la misión de la Unión Europea, de forma similar al mecanismo implementado en enero de 2025", detalla el anuncio.</p><p>Sin embargo, el texto detalla que, además del control de identificación por parte de la <strong>misión de la Unión Europea</strong>, habrá un segundo corredor donde <strong>se realizará un "proceso adicional de control e identificación"</strong> a todo el que cruce, "operado por el estamento de defensa en una zona bajo control" del Ejército israelí.</p><p>Según Israel, el regreso de los numerosos gazatíes que abandonaron la Franja por Egipto será permitido "<strong>solo tras la autorización de seguridad</strong> de Israel" y en coordinación con Egipto, lo que hace temer a grupos humanitarios que, en realidad, la reapertura de este cruce le sirva a Israel para <a href="https://www.infolibre.es/politica/nueva-gaza-trump-rascacielos-turismo-rastro-reivindicaciones-palestinas_1_2132281.html">vaciar más la Franja de palestinos</a>.</p><p>Antes de la ofensiva bélica israelí que ha devastado Gaza, <strong>Rafah era un cruce vital para la entrada de mercancías</strong>. Además, la Organización Mundial de la Salud afirma que hay más de 16.500 enfermos y heridos que necesitan salir de Gaza para recibir atención médica urgente. </p>
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January 30, 2026 at 7:40 PM