Porque todos merecemos un nuevo comienzo. 🌹
Palabras que curan, amores que arden, finales que renacen.❤️🔥
“El salón guardaba secretos. Y esperas.
Las sillas vacías parecían saberlo todo, sosteniendo conversaciones que nunca llegaron a decirse en voz alta.”
“El salón guardaba secretos. Y esperas.
Las sillas vacías parecían saberlo todo, sosteniendo conversaciones que nunca llegaron a decirse en voz alta.”
“La verdad ardía. La mentira quemaba.
Y entre ambas, eligieron callar, sin saber que el silencio también deja cicatrices.”
“La verdad ardía. La mentira quemaba.
Y entre ambas, eligieron callar, sin saber que el silencio también deja cicatrices.”
“Lo miró. Él entendió demasiado.
No porque ella hablara, sino porque el silencio dijo todo lo que ninguno de los dos se atrevía a pronunciar.”
“Lo miró. Él entendió demasiado.
No porque ella hablara, sino porque el silencio dijo todo lo que ninguno de los dos se atrevía a pronunciar.”
“Entraron juntas. Salieron distintas.
No fue la puerta lo que cambió, sino lo que dejaron dentro: la ingenuidad, la risa fácil y la certeza de que nada volvería a ser igual.”
“Entraron juntas. Salieron distintas.
No fue la puerta lo que cambió, sino lo que dejaron dentro: la ingenuidad, la risa fácil y la certeza de que nada volvería a ser igual.”
“Él la sostuvo. Ella quiso creer.
Porque a veces el abrazo parece promesa, aunque en el fondo ambas partes sepan que no todas se cumplen.”
“Él la sostuvo. Ella quiso creer.
Porque a veces el abrazo parece promesa, aunque en el fondo ambas partes sepan que no todas se cumplen.”
“Ella durmió. Él entendió.
Que amar no siempre es quedarse despierto protegiendo, sino confiar lo suficiente como para dejar descansar al otro.”
“Ella durmió. Él entendió.
Que amar no siempre es quedarse despierto protegiendo, sino confiar lo suficiente como para dejar descansar al otro.”
“No era destino. Era elección.
Y elegir dolió más que cualquier profecía, porque ya no pudo culpar al azar de aquello que decidió quedarse… ni de lo que decidió perder.”
“No era destino. Era elección.
Y elegir dolió más que cualquier profecía, porque ya no pudo culpar al azar de aquello que decidió quedarse… ni de lo que decidió perder.”
“Él no rompió el pacto. Él rompió algo peor.
La confianza no gritó ni discutió; simplemente se fue, dejando detrás una herida que ya no tenía nombre ni remedio.”
“Él no rompió el pacto. Él rompió algo peor.
La confianza no gritó ni discutió; simplemente se fue, dejando detrás una herida que ya no tenía nombre ni remedio.”
“La pelota rebotó. La verdad también.
Saltó entre miradas incómodas y silencios mal fingidos, hasta que ya no hubo forma de atraparla sin que alguien saliera herido.”
“La pelota rebotó. La verdad también.
Saltó entre miradas incómodas y silencios mal fingidos, hasta que ya no hubo forma de atraparla sin que alguien saliera herido.”