No estoy aquí para debatir contigo por la misma razón por la que no debato con la escobilla del váter.
Estoy aquí para descojonarme de ti hasta que tengas la suficiente fuerza como para fusilarme, y ese día me seguiré descojonando de ti.
No estoy aquí para debatir contigo por la misma razón por la que no debato con la escobilla del váter.
Estoy aquí para descojonarme de ti hasta que tengas la suficiente fuerza como para fusilarme, y ese día me seguiré descojonando de ti.