«Me dicen que parezco de Podemos; pero el hábito no hace el monje»
Ha pasado casi un mes y el fragor de la campaña en Aragón parece que se lo ha llevado todo. Para conocer a Alejandro Mainar (47 años, alcalde de Salcedillo, en Teruel) se organizó una minicumbre del PP en Zaragoza. Ahí intervenían ediles de las tres provincias, con distintas casuísticas y se presentaba el eslogan capitaneado por Jorge Azcón, 'Aragón imparable'. Cuando llegó el turno de Álex despertó a alguno de su silla con su fino sentido del humor y su larga barba. Se vio sentado al lado de representantes de Utebo (Zaragoza, 20.000 habitantes) y Fraga (Huesca, 15.250 censados) y pensó que no cabían las comparanzas.«Nosotros tenemos un presupuesto anual de 60.000 euros, pero no nos lo tenemos que gastar. Nuestros ingresos al Consistorio son por el coto de caza, el arrendamiento de los pastos a ovejas y poco más, lo justo para sobrevivir -dice semanas después a ABC -. Los pueblos pequeños tenemos presupuestos ficticios , otros reciben subvenciones de 350.000 euros». Ese 11 de enero Alejandro rompió el protocolo y se llevó la ovación de la jornada. «Siempre me dicen que parezco de Podemos. Pero como decía mi abuelo, el hábito no hace el monje ...». Ahí se coló en la retina del presidente, que vio en Alejandro el símbolo del «cambio» que vislumbra para el partido, que debe aglutinar a gente diferente, sin «ideas preconcebidas» y canalizar su ilusión en las siglas. Algo así como abandonar los prejuicios de la gaviota, y cambiarla por un tatuaje o un pincel. «Antes de que acabe este acto, quiero hacerme un vídeo contigo –imploró Azcón a Mainar, a quien acababa de conocer en el evento-». «Álex dice que cuando lo ven, le insinúan que tiene pintas de Podemos, pero la realidad es que… 'soy del PP a tope'», completó el primer edil. La grabación se hizo viral en pocas horas. La imagen del alcalde de un pueblo donde están censados catorce habitantes, aunque en realidad viven solo los ocupantes de dos casas –y una es la del alcalde- rápidamente giró como un icono de este Aragón inefable que vota este domingo. Mainar admitió en el acto del PP, el pasado 11 de enero, que todo el mundo le dice que tiene «pintas de ser de Podemos» abcEn el vocabulario de sus dos hijos, de 17 y 18 años, que se han quedado en la capital maña, si Alejandro no es el alcalde más atípico de Aragón, desde luego está en el 'top' de los 'random'. Artista, pintor, bohemio, andarín, buen vecino y 'el barbas', como alguno le llama. «Estoy tatuado por todo el cuerpo, menos la cara; llevo ropa de montaña y siempre que viene alguien me dice que no tiene nada que ver a quién votas con lo que aparentas. La gente cree que un alcalde del PP tiene que ser como un joven 'cayetano' o un señor con traje y corbata. Claro que me hice los 'tatus' por rebeldía a los 18 años, me gusta crear. Llevo tatuado el escudo del Zaragoza; la fechas de boda, el nombre Olguita de mi mujer en los dedos...» 14 habitantes censados en Salcedillo; 12 en Almohaja. Ambos en el corazón de la provincia de Teruel. Son los dos municipios más despoblados de la comunidad aragonesaComo promesa a su esposa, a su muerte dejó crecer el pelo del mentón. Y no lo piensa recortar hasta que se muera, garantiza. También buscó una salida a su estado emocional en lo que más amaba: el pueblo, la naturaleza viva, el paisaje. Como promesa a los vecinos, no dejó morir la lista del PP y en 2023 se presentó ante la negativa del resto. Saca los catorce votos, y «repetirá muy contento» en el cargo. El 8-F despachado en 15 minutosEn el pueblo del que era su abuela paterna, Simona, donde pasó los veranos de su infancia y al que regresó de Zaragoza cuando enviudó, hace ocho años, a las 9.15 horas ya habrán votado. Se reúnen los vecinos a las 9.00, depositan las papeletas, piden permiso a la Junta Electoral para disolver y… «todos juntos nos vamos a tomar el vermú, bien avenidos». Contesta Álex al otro lado del teléfono primero desde Cannes, luego en Niza, porque se dedica al microcemento, a los revestimientos con elementos decorativos, y «somos muy pocos, estamos muy buscados», justifica. Salcedillo será el primer pueblo en votar este domingo, pero con la conectividad como lastre no será madrugador en transmitir los resultadosEs más difícil aún localizarlo en la aldea, en el corazón de la provincia de Teruel, porque apenas hay comunicaciones aptas. «Yo no sé cómo vamos a transmitir los votos este año», explica Mainar. El Gobierno de Aragón ha repartido 1.274 tabletas para que se vuelquen los datos online en los 731 municipios y se han impartido cientos de horas de formación a los integrantes de las 997 mesas electorales para usarlas. Así que Salcedillo votará el primero, de eso no hay mucha duda, pero no será madrugador en transmitir el resultado. «La conectividad es el mayor lastre, me tendré que subir a la montaña; el otro día para mantener una conversación me tuve que ir siete minutos a pie. Este año las elecciones son cien por cien telemáticas, pero... ¡que esto es Salcedillo!», exclama. Le pide al candidato de su partido que haga lo que promete y solvente las deficiencias de los pueblos más pequeños: «No tenemos de nada, ni bar, ni centro de salud. Dependemos para todo de Utrillas, a 30 kilómetros, no tenemos taxi, por supuesto tampoco hay escuela y en este momento los más jóvenes son dos chicos paquistaníes empadronados». Pide: «Deben apoyar al pequeño comercio y a los agricultores . A cambio, ofrecemos tranquilidad absoluta. Justo acaba de llamarme una familia de 6 personas de Barcelona que venían si les dábamos un trabajo o vivienda». Salcedillo se disputa cada año con Almohaja , en el Teruel más despoblado, el «honor» de ser el más deshabitado de la autonomía. En 2025 fue el segundo, Almohaja tuvo doce censados, así que Azcón grabó el mensaje de fin de año en sus calles abandonadas como un grito desde el rural para emprender y conservar lugares tan inhóspitos. «A mí me cansaba el estigma de ser el más pequeño -ríe Álex-; como número dos estamos mejor, aunque sigue muriendo gente o se dan de baja del censo y entonces vuelves al titular ».